En tres semanas, los dos grupos que están enfrentados deben cerrar sus listas, pero nadie habla de nombres para la gobernación y todos dicen que buscan un acuerdo.
La interna demócrata es diferente a la del resto de los partidos y no por esta situación coyuntural de diálogo sin ruido hacia afuera. No hay sectores internos definidos. Los del PD se denominan partido de cuadros, por lo que son los dirigentes los que encarnan alianzas que son temporales, en función de visiones que no son inamovibles en el devenir.
En los últimos tiempos, la línea divisoria en el PD parece dibujarse entre los que pretenden apurar un acuerdo nacional con el Pro y el Peronismo Federal, con el objetivo de conformar un gran frente antikirchnerista, y los que prefieren desensillar hasta que aclare.
Así, del lado de los apresurados está el diputado nacional Omar de Marchi como líder de un grupo del que participan Diego Arenas, Jorge Barbeito y Richard Battagión, entre otros. Del otro lado, se aglutinaron el senador provincial Carlos Aguinaga, el presidente del partido Andrés Grau y el intendente de San Carlos, Jorge Difonso, entre otros.
Esa primera escaramuza ha delineado los bandos en pugna. Ambos se autoproclaman como mayoritarios al interior del partido provincial, pero ambos sostienen la necesidad de llegar a la unidad: "Nosotros ganamos en tres distritos electorales de los cuatro que tiene la provincia. Si hay interna, se verá que estamos ganando. Pero estamos tratando de ser responsables. La gente pide que los partidos resuelvan sus problemas sin ruido, no como el Gobierno provincial, en el que medio gabinete está en campaña", dice De Marchi.
Del otro lado, Aguinaga dice que "las costillas están contadas", para indicar que se siente parte de un grupo mayoritario y luego suelta su definición: "Queremos que haya entendimiento para ponernos a liderar en un programa para los mendocinos que incluya a otras fuerzas, para enfrentar ocho años de decadencia de Mendoza".
Lo cierto es que el proceso interno tiene varios aspectos a analizar, uno de ellos es el económico. Por lo bajo, fuentes del PD sostienen que una elección interna es un incordio que requiere presencia en todos los departamentos y dinero para enfrentarla, por lo que no hay ánimo de ir a la contienda.
Pero este proceso de unidad tiene una fecha que obliga a cerrar las charlas: el 14 de abril termina el plazo de presentación de listas para la interna que se realizará el 15 de mayo. Para esa fecha, deberían haber concluido las conversaciones y presentar la lista de unidad. De Marchi sostiene que, más allá de las conversaciones, "nos estamos preparando para la interna, aunque priorizamos el proceso de unidad".
Por lo pronto, parece no haber luchas intestinas por candidaturas. El PD no desespera por poner nombres sobre la mesa, hecha la salvedad de Aguinaga, quien hace algún tiempo hizo públicas sus aspiraciones, pero que hoy asegura: "No hemos hablado de candidaturas. Queremos armar una fuerza más allá de lo partidario, que sea alternativa diferenciadora del kirchnerismo".
El problema es la casi segura candidatura de De Marchi a intendente de Luján. El diputado nacional dice que apunta a competir por el municipio que hoy administra su correligionario y ex aliado Omar Parisi. "Es casi seguro que voy a Luján, pero algunos dirigentes del partido me piden que vuelva a competir por la gobernación", cuenta el diputado.
La aspiración del legislador nacional de bajar al departamento ha generado algún ruido en el otro bando, en el que revista Parisi. Pero el optimismo de Aguinaga lo hace soñar con un acuerdo "que incluya a Parisi y a su gente".
La decisión de De Marchi ya ha generado la reacción del actual intendente, quien ha dicho que si su ex jefe político viene a competir por Luján, él se volvía a su casa.


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