El Inter se quedó con el clásico por un taco de Palacio

El Inter se quedó con el clásico por un taco de Palacio
El bahiense marcó el gol que le dio a su equipo el triunfo ante Milan.
Inter se quedó con el clásico en el cierre del partido gracias a un lujo de Rodrigo Palacio. En el estadio Giuseppe Meazza, el argentino anotó de taco el 1-0 sobre el Milan a cinco minutos del final del partido. El local tuvo como titulares a los argentinos Hugo Campagnaro, Javier Zanetti y Esteban Cambiasso, mientras que Mauro Icardi ingresó en el complemento.

El primer tiempo tuvo como claro dominador al Milan, que sin embargo no generó situaciones con mucha claridad. Balotelli tuvo su chance a los 10 minutos con un derechazo que se fue alto. Pocos segundos después, Kaká sacó un zurdazo débil a las manos del arquero Handanovic, tras una buena jugada colectiva con Muntari y Balotelli.

Más tarde, a los 30, Poli se perdió la más clara a la salida de un córner: la pelota le quedó servida en el punto del penal y la tiró por encima del travesaño. El Milan merecía la ventaja ante un Inter que no lograba acercarse al arco de Christian Abbiati. Sin embargo, en la última jugada de la primera mitad, Cambiasso casi pone en ventaja al local con un cabezazo que se fue cerca del palo derecho, después de un tiro libre de Taider.

El objetivo de Inter es acercarse al último puesto de clasificación a la Liga de Campeones, hoy ocupado por el Napoli. Para lograrlo, necesita un triunfo que lo deje a cinco puntos del equipo que integra Gonzalo Higuaín. En tanto, Milan navega por los últimos puestos de la tabla y sólo apunta a terminar el año con una sonrisa.

El complemento tuvo mayor intensidad, ya que ambos equipos se animaron un poco más. Sin embargo, resignaron mucho juego por apostar a “no poder”. Nuevamente Balotelli tomó la iniciativa en Milan con un remate que hizo volar a Handanovic. El delantero tuvo otra chance a los 26, cuando sacó un violento disparo de tiro libre que pasó cerca del ángulo derecho.

Inter parecía no hacer pie en cancha, pero de a poco empezó a soltarse. Había tenido una buena ocasión en los pies de Nagatomo, pero Abbiati se había quedado con el tiro. Palacio era el único punta del equipo y se las ingeniaba para generar peligro; a los 35, el ex Boca sorprendió con una mediavuelta que el arquero tapó con lo justo.

La insistencia de un lado y del otro parecía no prosperar y el partido se encaminaba al empate sin goles, pero Inter quebró el cero en el final gracias a la joya de un argentino. Guarín corrió habilitado por derecha y buscó a Palacio con un buscapié, el delantero desvió con el taco y puso el 1-0 definitivo a los 40 minutos. Triunfo agónico y festejo desaforado del conjunto local, que se quedó con el honor en un clásico deslucido.

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