Una vecina de la familia que fue víctima de tres delincuentes relató la forma en que sus hijos contribuyeron para atrapar a uno de los ladrones.
Erica es vecina de una señora que reside en calle Agustín Álvarez al 1.800, lugar que sirvió de escenario para un violento hecho de inseguridad.
La mujer, de 50 años, se encontraba en su casa en la noche del jueves con sus tres hijos, de 27, 18 y 16 años.
"Salí a sacar la basura y vi que la familia de la señora llegaba a visitarla. Me quedé mirando un rato ese momento de alegría y después entré a mi casa", explicó en relación a su vecina, a señora mayor que recibió en ese momento la visita de su hijo, Gonzalo Tomás Dávila (35), con su familia, que venían desde Perú.
Una vez dentro de su vivienda, se alarmó al escuchar gritos de ayuda. "Tres sujetos entraron a la casa y los atacaron violentamente", relató.
Sin embargo, lejos de amedrentarse, el sujeto de nacionalidad peruana se resistió al intento de asalto y el arma de uno de los delincuentes, una pistola calibre 40, efectuó un disparo que impactó en el techo de la vivienda.
Otro de los ladrones tomó una hoja de tijera y lo apuñaló, según informaron fuentes policiales.
En ese momento, el hijo mayor de Erica, Cristian, salió por una ventana del primer piso de su casa, recorrió el techo y se tiró a la vereda, donde los ladrones emprendían la fuga tras el asalto frustrado.
"Lo alcanzó a atrapar con el hombre que había sido lastimado. Juntos lo tiraron a la acequia y el hombre – en referencia a Dávila – comenzó a pegarle. Mi hijo menor sacó una soga, lo ataron y lo dejaron tirado en el puente hasta que vino la Policía", aseguró la testigo, que brindó su declaración ante la Oficina Fiscal 4.
El delincuente reducido fue identificado como Gustavo Nicolás Refahe Díaz (24), que quedó a disposición de la Justicia.
En tanto que Dávila fue derivado al Hospital Central con una herida de arma blanca en el tórax. En el nosocomio le realizaron las curaciones correspondientes y luego se retiró de forma voluntaria, según indicaron desde ese establecimiento.
Erica, que nació y vivió toda su vida en la zona, aseguró que "siempre ha sido tranquila, aunque últimamente está muy violento".
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