La tranquilidad del servicio de Obstetricia del Hospital Centenario se vio extrañamente opacada por un hecho inusitado: la pareja de una mujer a punto de parir intentó agredir a puñetazos al partero en un incidente donde resultó golpeada una empleada de seguridad del centro asistencial.
La parturienta ingresó al control prenatal con su pareja, Germán Eugenio S., de 20 años, ambos oriundos de Pérez, y Rodríguez comenzó el monitoreo. "En ningún momento invité a salir del consultorio al familiar sino que se retiró después de 15 minutos con ambos. Debía realizar un tacto en otro consultorio y es allí donde la pareja se retira y al salir intenta pegarme y hasta su mujer embarazada intentó pararlo", explicó el profesional a LaCapital.
Ante esta reacción inesperada, personal del Centenario intentó retirar al agresor y en el tumulto el hombre le pegó a una de las empleadas de seguridad en un brazo, sin ocasionarles heridas de consideración. Minutos después llegó la policía, que controló al joven violento y lo retiró del hospital rumbo a la comisaría 7ª.
Durante el tacto vaginal Rodríguez constató que el feto estaba invertido y de nalgas, por lo cual si tenía dilatación había que operarla, ya que se trata de un embarazo a término.
"Es el primer embarazo de la paciente. Ya era conocida y nunca hubo inconvenientes anteriores, y con 39 semanas de gestación se le estaba haciendo un monitoreo cada dos días", explicó el médico residente.
Ayer, y ante reiteradas preguntas de este diario, Rodríguez no encontraba explicación a lo sucedido. "El joven estuvo conmigo y su mujer durante 15 minutos en el consultorio y no manifestó ninguna disconformidad", dijo. El lamentable capítulo tuvo su epílogo en la seccional de Cafferata al 300, donde prestaron declaración la jefa de guardia del Centenario, Rodríguez, María Belén del Prete (la empleada de seguridad) y el agresor, quien quedó demorado.
Reflexión. Si bien es la primera vez que el obstetra atraviesa una situación violenta, algunos pares consultados comentaron que los episodios de agresiones son cada vez más frecuentes. "Los ataques pasan seguido", comentaron.
"Es medio complicado trabajar al cien por ciento apto y poder enfocarse en lo que a uno le corresponde. Hay cosas que no deberían suceder, menos cuando no hay motivo alguno", subrayó Rodríguez para agregar: "Nos estamos equivocando como sociedad, y cada uno tiene un grado de responsabilidad. En un embarazo se debería disfrutar y no caer en estas cuestiones de tensión sin necesidad".
La mujer tiene programada hoy una cesárea para que pueda dar a luz su primer bebé.
Mientras tanto, en los pasillos del Centenario resonaban los comentarios del "efecto Roque", en alusión a los reiterados ataques contra médicos y personal sanitario del hospital Roque Sáenz Peña, ocurridos en las últimas semanas en la guardia de ese vital efector de la zona sur.
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