Un grupo de policías en horas de la noche intentaron desalojar sin éxito a las casi 100 familias que ingresaron a las viviendas de los barrios San Martín y San Cayetano de Juárez. Los ocupantes resistieron y superaban en números a los agentes. El abogado Cabrera advirtió sobre otra posible Primavera y lo metieron preso.
"En la noche del miércoles, un grupo de policías intentaron sacarnos por la fuerza, hubo incidentes, pero el desalojo no se concretó porque los superábamos en número", publicó el diario La Mañana.
"La única instigadora es la necesidad, a nosotros nadie nos manda, sólo tenemos necesidad, estas viviendas están terminadas hace más de 10 años, fueron saqueadas, no queda nada se robaron hasta los azulejos", dijo uno de los okupas.
El abogado Daniel Cabrera, del Servicio Jurídico de Pueblos Indígenas (SERVIJUPI) advirtió que "esto puede ser una nueva Primavera, porque la gente no está dispuesta a dejar sus viviendas y la violencia de las amenazas de anoche nos hace temer un desalojo violento", según informó al Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO) la Red Agroforestal Chaco Argentina (REDAF).
Daniel Cabrera que había viajado a Juárez para asistirlos jurídicamente a los oKupas fue ilegalmente detenido por la cuestionada policía de ingeniero Juárez que responde a la ordenes del no menos cuestionado intendente Cristino Vidal Mendoza y burdamente acusado de instigador, de paso cañazo el propio jefe de policía que protegió el operativo de desembarco de los 701 kilos de cocaína en Campo y posibilitó la liberación del comisario Mancuello, aprovecho la oportunidad para responzabilizarlo a Francisco Nazar por lo ocurrido.
Unas 100 familias ingresaron el pasado fin de semana a un complejo habitacional financiado con dinero del FONAVI en esa localidad ubicada a unos 470 kilómetros al noroeste de la capital provincial. El barrio no había sido entregado y en los últimos tiempos había sido saqueado, por lo que las casas se encontraban sin ventanas ni puertas y faltaban chapas en los techos.
Entre los que tomaron la determinación de ingresar a las viviendas de los barrios San Martín y San Cayetano se encuentran familias criollas, campesinas y wichís, las que temen ser desalojadas por la fuerza en las próximas horas.
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