Luego de una innumerable cantidad de trastornos, obras inconclusas o mal hechas, a contrarreloj, las autoridades del Consejo Escolar trabajan para garantizar el inicio del ciclo lectivo en la Escuela 56. El último inconveniente se presentó con las precipitaciones que se dieron la semana pasada, cuando hubo filtraciones en el techo.
Cabe recordar que a fines de noviembre del año pasado, a pocos días de haberse terminado la ansiada obra del techo nuevo, que impediría que el agua ingresara dentro del edificio, se les inundó prácticamente toda la escuela, por lo cual debieron suspender las clases. Más de una semana después retomaron las clases en el Salón San Pacífico, porque no era viable tener a los chicos en el establecimiento educativo en esas condiciones, además de que se reiniciaron las obras para reparar el techo y colocar el piso del SUM.
Los funcionarios provinciales y consejeros escolares se comprometieron en ese entonces a que la totalidad de las obras iba a estar concluida para el inicio del ciclo lectivo.
No obstante, las dificultades parecen no cesar y a pocos días de que comiencen las clases, el techo debe repararse nuevamente y aún no terminaron de colocar el piso. La obra del piso se había retrasado porque la empresa aseguraba no tener dinero para comprar los cerámicos, luego de tener la obra parada por casi un mes. Entonces el Municipio los adquirió con el fin de que retomaran los trabajos.
En tanto, el techo nuevo volvió a fallar y durante la última lluvia los salones se llenaron de agua.
Con la mayor
celeridad posible
El presidente del Consejo Escolar, Oscar Mastropierro, explicó que “el tema de la lluvia fue parte por techo y otra parte creemos que fue por el patio. Al estar los desagües tapados, probablemente haya entrado en algún salón agua por allí”.
“Fue el contratista que hizo el techo, estuvo mirando y ahora tiene que volver en estos días para tratar de solucionar las goteras que quedaron pendientes, mientras tanto van a seguir colocando el piso, que se estima terminarán entre miércoles y jueves aproximadamente, cuando debería estar listo”, manifestó.
En tanto, indicó que las empresas contratistas de la obra del techo y del piso son distintas.
“Hasta el viernes habían colocado más de la mitad de los cerámicos del piso y por eso quedaron en terminar miércoles o jueves”, señaló.
En cuanto al techo, afirmó que “estuvimos hablando con el contratista el viernes, que se iba a comunicar con el zinguero porque gran parte de entrada de agua es por la respiración de los calefactores que llega al techo, es una obra de zinguería fundamentalmente la que hay que completar”.
“El SUM afortunadamente no se llovió. No es una obra tan grande la que hay que hacer”, explicó y destacó que los trabajos se encuentran aún en garantía.
“Lo deseable sería que esto no ocurriera, si el techo es nuevo no tiene porqué lloverse y no tendría que haber ningún inconveniente”, admitió.
Pero aseguró que “estamos tratando de solucionarlo con la mayor celeridad posible”.
En tanto, contó que el arquitecto regional habilitó el comedor en la escuela para que las maestras puedan llevar adelante las reuniones de trabajo de principio de año.
En ese sentido, recordó que “no estaba habilitado el edificio para funcionamiento como escuela, al estar en obras, el polvillo, el ruido, la actividad de los operarios, se había cerrado la escuela por el tema de la obra. Como el trabajo es menor en esta fecha, se habilitó el comedor para las reuniones que hay en esta época del año”.
Mastropierro adelantó que entre el jueves y el viernes llegará a Tandil el arquitecto regional de Necochea quien “si es posible habilitará el resto de la escuela”.
Otras obras
A pocos días del inicio de clases, adelantó que “las obras de las otras escuelas van avanzando, algunas no se van a terminar para el inicio de clases porque así estaba previsto, como el cerramiento de la Escuela 10, que está a un 50 por ciento aproximadamente. En la Escuela 37 los baños se terminarán esta semana, y el aula de la Escuela del Molino se espera se concluya antes del inicio”.
Otros problemas
Mastropierro admitió que el otro tema que los preocupa es “el tema del transporte rural y del servicio alimentario que estamos a la espera de noticias, y de presupuesto. No tenemos novedades aún”.
Cabe recordar que la Provincia tiene deudas millonarias tanto con el transporte rural como con el servicio alimentario, y si bien se habían comprometido a depositar algo de dinero días atrás, eso no ocurrió, lo cual podría complicar el inicio del ciclo lectivo.
En cuanto a los comedores, sostuvo que “están ordenando números y cuando tengan algo firme lo van a comunicar. Algún acomodamiento de precios va a tener que venir porque estamos dando el desayuno por 3,90 y el almuerzo por 6,30. Son precios irrisorios, así que estamos a la espera de novedades”.
Preocupados
Por su lado, la directora de la Escuela 56, Carmen Ruiz, explicó que si bien las obras del piso comenzaron, “están sin terminar” y el techo “sigue filtrando”.
“Todos estamos muy preocupados porque no sabemos si vamos a tener inicio de clases”, confió.
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