Lautaro Rodríguez, un nene de 13 que tiene una parálisis motriz de nacimiento, necesita realizar un tratamiento para poder dejar la silla de ruedas y trasladarse con bastón o muletas. Pero la obra social, a pesar de un dictamen judicial, no quiere hacerse cargo
Pero ese no es eje principal de la indignación, sino que su obra social, la estatal PROFE, a pesar de que el Juzgado Federal de Quilmes (la causa lleva el número 2.453/2013) le ordenó que se haga cargo de la rehabilitación, se niega completamente a brindar servicio.
Con una serie de terapias psicofísicas (ocupacional, kinesiología, fonoaudiología y psicopedagogías), existe la posibilidad de que Lautaro, ayudado de un andador o un bastón, camine, pero por la negligencia de una obra social, su vida sólo se limita a una silla de ruedas.
"Estamos desesperados, ya no sabemos qué hacer", le dijo su padre del corazón, Rafael Alejandro Gatti, a Diario EL SOL. Casi en lágrimas, mostró un amor inigualable por su hijo en cada palabra. Actualmente, Alejandro, de 42 años, es cooperativista del Plan Argentina Trabaja.
Junto a su esposa Graciela Gauna, formó una familia hace 8 años y tuvo 5 hijos, actualmente residen en la zona de la ribera quilmeña. Son muy humildes y por tal motivo necesitan ayuda y que la prepaga brinde el servicio porque se les hace imposible poder continuar con el tratamiento.
Pura desesperación
En diálogo con EL SOL, "Pato" (así lo llaman a Alejandro Gatti), expresó que si la obra social se hubiese hecho cargo del tratamiento, su hijo ya estaría caminando: "la doctora que lo operó nos dijo que en 2 años, como mucho, él ya podía estar caminando aunque con un bastón o con muletas. En ese momento estábamos pagando una rehabilitación pero no pudimos pagarlo más y tuvimos que frenar el tratamiento. Los de la obra social tienen oídos sordos y nosotros como padres ya no sabemos qué hacer", dijo.
A su vez, agradeció la ayuda por parte de la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio de Quilmes: "no tuvimos respuestas de nadie, ni del Gobierno. Los únicos que se acercaron fueron los de Desarrollo Social, a través del señor Enrique Castro, que nos está dando una ayuda económica, pero solo por única vez y Lautaro tiene que hacer la rehabilitación, por lo mínimo, 3 años", indicó.
En lágrimas, dijo: "yo no pido plata, solo quiero que la obra social se haga cargo de lo que le corresponde. La obra social siempre nos dice que nos falta algo, que faltan papeles. Si el juicio salio a nuestro favor, no entiendo por qué no se quieren hacer cargo de la rehabilitación".
Por último sobre el estado actual de su hijo, expresó: "por no hacer la rehabilitación la parálisis aumentó y lo van a tener que volver a operar en febrero del año que viene en el Hospital El Cruce. Pero por más que operen, si él no tiene una rehabilitación no sirve para nada".
Gatti y su comedor solidario
Rafael Alejandro Gatti, es un vecino muy conocido en la zona de la Ribera porque mantiene desde hace dos años en su propia casa (calle 26 bis y La Merced), un comedor denominado Copa de Leche Los Patoncitos. Sin la ayuda de entes estatales, Pato reúne solidariamente entre los vecinos y comerciantes de la zona, mercadería para aproximadamente 110 niños y 30 familias.
De lunes a viernes por la tarde les brindan una copa de leche para los más chicos. En tanto, los martes y los viernes cocinan para toda la familia.
Aquellos interesados en seguir colaborando con Alejandro Gatti, podrán comunicarse con él, al 115-426-4484 o al radio 726*3320. También en Facebook, más precisamente en Copa de Leche Los Patoncitos o en www.copadelechelospatoncitos.blogspot.com.ar, podrán encontrar muchas más información sobre esta excelente iniciativa que la familia Gatti lleva adelante.
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