El intenso frío incrementó el trabajo del servicio de emergencia provincial

En los últimos tiempos se intensificaron los casos de las patologías invernales y también se brindó auxilio a personas con principio de asfixia con monóxido de carbono.

Vulnerabilidad. La gente que vive en la calle es detectada por personal de Desarrollo Social y el Sease se encarga de su traslado al Hospital Regional.

El intenso frío reinante generó un movimiento inusual en el servicio de emergencia sanitaria de la provincia (Sease) a raíz de los constantes llamados para la atención o traslado de pacientes con patologías propias de la estación, como las afecciones de las vías respiratorias, como de personas afectadas por inhalación de monóxido de carbono, producto del mal funcionamiento de los artefactos de calefacción o el encendido de carbón en habitaciones cerradas.

También el equipo de paramédicos y médicos asiste a personas que habitualmente viven en la calle, a las que en determinadas horas traslada hasta el albergue que funciona en el Hospital Regional, y que está a cargo de la Cooperadora de la institución, donde se les brinda alimentos y abrigos.

El panorama fue trazado por el director del Sease, doctor Juan Carlos Bitar, quien reveló que ante la repentina llegada de las bajas temperaturas “se modificó el funcionamiento del organismo a través del aumento de la atención de las patologías invernales, tanto de las vías respiratorias, como resfrío, bronquiolitis, neumopatías, síndrome febril, como las intoxicaciones con monóxido de carbono, en la cual la asistencia nos requiere disminuir los tiempos de asistencia y la mayor cantidad de logística que eso insume”.

“También atendemos las patologías por accidentes hogareños, como incendios a través de la calefacción, por ejemplo. Aún así, hasta ahora no tenemos ninguna alerta como el año pasado con la propagación del virus N1H1. Se están tomando todas las precauciones, y tenemos un nivel aceptable de personal en riesgo vacunado”, amplió el profesional.

Asistencia social

En cuanto a la gente que está en la calle, dijo: “Es ponderable el trabajo que se viene haciendo desde Desarrollo Social, porque hay mucha gente que estaba en situación de calle que era muy vulnerable, y que ahora no lo está más. Ante ese tipo de situación, se habla al 107, nosotros tomamos las precauciones de cada caso, y se trabaja con Defensa Civil municipal, con Desarrollo Social, con la gente de El Menor y la Familia, con la Secretaría de la Minoridad y la Juventud”.

Con cada uno de estos organismos se articulan actividades tendientes a brindar asistencia a las personas que no tienen un techo seguro y que están más propensas a sufrir las consecuencias de las heladas.

“Hay un albergue que es tanto diurno como nocturno para estos casos. Una vez que es detectado el paciente, se va hasta donde está, se lo capta y se lo trae al Hospital Regional, si él lo acepta, porque esta tarea no es compulsiva. En ese caso, se hace la revisación previa y si está todo en condiciones, se lo deja en el hogar transitorio, hasta el otro día, que puede retomar sus actividades habituales”, explicó.

Amplió que en caso de que la persona se niegue a ser atendida (“porque en muchos casos estas personas son algo violentas”), el personal de Desarrollo Social evalúa su situación y se lo provee de colchón, colchas o una ración de comida caliente”.

Defensa Civil

Otro de los organismos que trabaja intensamente en estos tiempos es la Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad de la Capital, cuyo personal también realizó un relevamiento de la gente que vive en la calle o en situación de extrema pobreza, a las que se le brinda asistencia.

“Tenemos detectadas alrededor de 20 personas que pernoctan en la calle. Algunas tienen lugares fijos y otras no. En la zona del parque Aguirre es común ver a muchos indigentes, a los que se les hace un seguimiento, aunque no todos aceptan una ayuda. Por lo general por las mañanas se les da algo caliente y la gente de Desarrollo Social los provee de colchas o abrigos”, detalló el responsable del área, Jorge Daniel Pikaluk.

De todos modos, al igual que el director del Sease, dijo que muchas personas se resisten a ser atendidas, por lo que se les realiza un tipo de control para evitar que sufran mayores consecuencias.

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