El secretario general del Movimiento Agrario Misionero (MAM), dijo ayer que "la intensa ola de calor que azotó a la provincia en los últimos días de enero y los primeros de febrero, hizo que gran parte de la producción de verduras y hortalizas de distintos puntos de nuestro territorio se vea afectada notoriamente, perdiéndose gran porcentaje de las mismas".
Ya piensan en la nueva siembra
En esta línea, señaló que "fueron 10 días de intenso calor, la temperatura fue el detonante, tuvimos una marca media de unos 40 grados y si lo llevás a la tierra, estamos hablando de 50 grados. Se quemó lo poco que había, ya que la lluvia antes había hecho que haya menos producción". "Con las lluvias del lunes -dijo- mejoraron las cosas y los productores están pensando en volver a sembrar".
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