Intensificarán los operativos para frenar el derroche de agua en Paraná

Intensificarán los operativos para frenar el derroche de agua en Paraná
La preocupación resurge ante la proximidad del verano. Este año, se podrán higienizar las aceras un día más por semana: los martes, jueves y sábados de 6 a 10. Desde el área se advirtió que hay gente que baña el perro en la vereda.
La Dirección de Obras Sanitarias de la Municipalidad de Paraná organiza por estos días los operativos que tendrán como fin evitar el uso desmedido del agua potable durante la época estival. Los controles empezarán con rigor a partir del mes que viene, para cuando desde el área prevén tener en la calle unos 15 empleados.

Juan Pablo Martínez, jefe de la sección Control Antiderroche de Obras Sanitarias y a cargo del programa de uso racional del agua, informó que se incorporarán ocho inspectores de las Unidades Municipales –dos por cada una– y al grupo de siete agentes, conformado en la repartición.

El objetivo, como años anteriores, consiste en intensificar a partir de noviembre los controles para evitar el lavado de veredas fuera del horario y días permitidos, la limpieza de automóviles en la calle y el escurrimiento de aguas servidas y pluviales a la vía pública.

En cuanto a las aceras, el funcionario recalcó que este año se añadirá un día: el jueves. Es que en 2010, sólo se podían limpiar las aceras los martes y sábados. Ahora, “gracias a algunas obras de infraestructura que se realizaron en la planta potabilizadora de avenida Ramírez, se pudo habilitar tres días a la semana”, explicó el jefe del área de control. Los horarios autorizados para echar agua en las veredas son de 6 a 10.

Desde 1971 rige la ordenanza Nº 5.614 que regula temas relacionados a la sanidad e higiene de la ciudad. El artículo 85º está dedicado al lavado de veredas, animales y toda clase de vehículos y establece multas calculadas en unidades fijas, cuyo monto se establece al momento del cobro.

El año pasado las cifras eran relativamente bajas en vista de la creciente inflación: se trataba de unos 20 pesos para aquellos que transgredieran las disposiciones por primera vez.

Martínez indicó que la “ordenanza controla todo lo que hace la gente fuera de su vivienda” y “expresamente prohíbe el lavado de los animales”. Dijo que el baño de perros en la vereda, es lo más común y que la acción es plausible de multas. Respecto de esos casos, explicó que el inspector para aplicar la sanción debe cerciorarse de que quien se encuentre higienizando a la mascota en la vía pública sea el dueño de casa. Una vez hecha esa comprobación, que puede determinarse por ejemplo a través de la conexión de la manguera utilizada para el baño de la mascota, se confirma la pena.

Martínez, por último, remarcó a El Diario que el fin de los operativos de control es promover conciencia respecto de la necesidad de usar en forma racional el agua potable. Al respecto, hay que recordar que la ciudad se caracteriza por tener un alto consumo por persona: en diciembre pasado, la demanda alcanzó a 620 litros diarios por habitante, 370 litros más de lo fijado por la Organización Mundial de la Salud.

Entre 15 y 30 actas mensuales se labran en época de invierno. El número es sensiblemente menor al arrojado en verano, cuando se aplican unas 150 al mes. El titular del área Antiderroche, Juan Pablo Martínez, atribuyó la diferencia a la baja del consumo en tiempos de frío y a la disminución de los controles municipales: en esta época sólo cuatro personas están abocadas a las inspecciones.

La zona sur de la ciudad fue mencionada por el funcionario como uno de los sectores de la ciudad con más casos de derroche de agua. Martínez mencionó que en años anteriores los controles se han acentuado en el centro, donde habría menguado la demanda, mientras que el consumo sigue alto en barrios entre los que mencionó especialmente, los ubicados al sur. Justamente, en ese sector se labraron actas, afirmó.

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