Advierten sobre la “normalización” del maltrato y los gritos y sus consecuencias en los niños y en las mujeres
Desde hace más de 15 años el CPA se dedica a la atención de las problemáticas relacionadas con la violencia, a través un equipo interdisciplinario integrado por dos psicólogos, un trabajador social y un abogado. Se estima que hay menos temor en consultar y denunciar este tipo de situaciones.
La atención destina a niños, adolescentes, adultos y adultos mayores y el abordaje puede ser individual, familiar y grupal.
El CPA brinda asistencia a las problemáticas de la violencia vincular pero también lleva a cabo tareas de prevención en escuelas, en instituciones comunitarias, barrios y otros, a través de charlas y talleres.
"Esta problemática debe tener una parte asistencial pero también otra preventiva”, dijo la psicóloga Diana Fraile y recordó que a fines de 2012 se preparó un afiche con los indicadores de riesgo de situaciones de violencia familiar, que se difundió en los centros de salud y en ámbitos educativos.
"Una actuación a tiempo ante estos indicadores de violencia sirve para prevenir”, explicó.
Atención
Indicó que "hay que estar atentos a situaciones de violencia física pero también a las referidas a la violencia verbal, psicológica y económica que, a veces, no se valorizan con la importancia necesaria y con las consecuencias que sufren las mujeres y los niños que son testigos”.
Se explicó que los efectos de la violencia se muestran en la faz psíquica pero también en lo psicosomático, con niños con problemas de conducta, de aprendizaje; mientras que en las mujeres las consecuencias se manifiestan en los trastornos de ansiedad, alteraciones psicosomáticas y las depresiones.
"Apuntamos a los indicadores que no son fácilmente visibles y que parecen ser aceptados pero que no deben ser naturalizados”, dijo Fraile.
Alertó sobre las situaciones en que en una familia se normaliza la descalificación del otro, los gritos o que nunca se aceptan los conceptos diferentes.
En estos casos, dijo que "si esto pasa se naturaliza el maltrato, lo que representa un riesgo”.
Asimismo, advirtió que "un dato a tomar en cuenta es cuando a las mujeres y a los niños se los separa de sus grupos familiares, afectivos y de sus actividades, para que no desplieguen sus capacidades y se puedan relacionar con los demás”.
¿Más violencia?
Diana Fraile destacó el papel de los medios de comunicación en la difusión y en la información de estas problemáticas.
Sobre si estas problemáticas de violencia familiar se incrementaron, Fraile sostuvo que "creo que la gente consulta mucho más porque antes había un cierto temor”.
En ese sentido, detalló que el CPA recibe muchas consultas espontáneas, junto con la red de instituciones que trabajan en el tema como: estamentos judiciales, Comisaría de la Mujer y la Familia, los Servicios Locales y Zonales, Centros de Salud, Hospitales, entre otros.
El CPA atiende consultas espontáneas y casos derivados de organismos judiciales, de la Comisaría de la Mujer, escuelas, Centros de Salud, y otros.
"No necesariamente los casos son derivados por la Justicia”, aclaró pero observó que "a posterior de la consulta se evalúa el riesgo y la posibilidad de propiciar una denuncia desde la institución, si el caso lo amerita”.
Sede del CPA
En el CPA se atiende de 9 a 14, en avenida 59 y 84, y se calcula que se brindan aproximadamente 5.000 prestaciones anuales.
El CPA depende de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
Cabe recordar que el CPA ocupa un inmueble municipal y, debido a su situación edilicia, se está realizando una campaña para aportar materiales, con el objetivo de arreglar los techos de la sede.
En tanto, se informó que la comuna aportaría la mano de obra para las necesarias reparaciones. ///
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