Refuerzan las acciones destinadas a evitar la proliferación del mosquito Aedes aegypti.
Ayer por la mañana se realizó una reunión de la que participaron los secretarios de Salud Alberto Andalor, de Ambiente Nito Brizuela y el director de Epidemiología Eduardo Bazán. El objetivo del encuentro fue articular medidas tendientes a reforzar el desarrollo de la campaña de prevención contra el Dengue 2014.
Puntualmente, debido a la situación que atraviesan países limítrofes como Bolivia, se realizan fumigaciones en distintos sectores de la ciudad que permiten la disminución de insectos como mosquitos, moscas, champis, arañas y alacranes. Por otra parte, continúa con éxito las tareas de descacharreo por los barrios y la forestación de puntos estratégicos como en los Hospitales de la Madre y el Niño y Enrique Vera Barros.
El secretario de Salud, Alberto Andalor, remarcó que “es importante reforzar las políticas que se llevan adelante en torno a la prevención del dengue. Los cambios climáticos provocaron la proliferación de insectos, entre ellos el mosquito transmisor de la enfermedad, el Aedes aegypti. Es por eso que estamos reforzando las acciones destinadas a la prevención”.
Por su parte, el secretario de Ambiente, Nito Brizuela, alertó a la comunidad sobre la peligrosidad de contratar a fumigadores no autorizados. “La aplicación de insecticidas debe ser realizado por empresas o personas calificadas y capacitadas en la labor de la fumigación. Además, deben contar con la habilitación correspondiente expedida por la municipalidad y deben estar registrados en la Secretaría de Ambiente”, manifestó.
El director de Epidemiología, Eduardo Bazán, informó que el Dengue es una enfermedad febril, acompañado de dolor retro- ocular, cefalea y la aparición de manchas en la piel. El tratamiento consiste en calmar los síntomas y controlar la duración de la enfermedad que se extiende por diez días. “Es fundamental prestar atención a los síntomas, no automedicarse y concurrir inmediatamente al médico”, subrayó el funcionario.
Mientras no se formen lagunas el mosquito no se podrá reproducir
El Aedes aegypti es una especie principalmente diurna, con mayor actividad a media mañana y poco antes de oscurecer. Vive y deposita sus huevos en el agua, donde se desarrollan sus larvas; a menudo en los alrededores o en el interior de las casas, tanto en recipientes expresamente utilizados para el almacenamiento de agua para las necesidades domésticas como en jarrones, tarros, neumáticos viejos y otros objetos que puedan retener agua estancada. Habitualmente no se desplazan a más de 100 m, aunque si la hembra no encuentra un lugar adecuado de ovoposición puede volar hasta 3 km, por lo que se suele afirmar que el mosquito que pica es el mismo que uno ha «criado». Solo pican las hembras, los machos se alimentan de savia de las plantas y no son vectores. La persona que es picada por un mosquito infectado puede desarrollar la enfermedad, que posiblemente es peor en los niños que en los adultos. La infección genera inmunidad de larga duración contra el serotipo específico del virus. No protege contra otros serotipos y posteriormente, esto es lo que puede dar lugar a la forma de dengue hemorrágico.
El dengue también se puede transmitir por vía sanguínea, es decir, por productos sanguíneos contaminados y por donación de órganos.
En algunos países como Singapur, donde el dengue es endémico, el riesgo estimado de transmisión por transfusiones sanguíneas está entre 1,6 y 6 por cada 10.000 transfusiones.
La transmisión vertical (de la madre al hijo) durante la gestación o en el parto han sido descritas.
Sobre la enfermedad
El dengue es una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, del género flavivirus o estegomia calopus que es transmitida por mosquitos, principalmente por el mosquito Aedes aegypti. La infección causa síntomas gripales (síndrome gripal), y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue grave o dengue hemorrágico.
Es una infección muy extendida que se presenta en todas las regiones tropicales y subtropicales del planeta. En los últimos años la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y semiurbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública, hasta el punto de que en la actualidad, más de la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad. La prevención y el control del dengue dependen exclusivamente de las medidas eficaces de lucha contra el vector transmisor, el mosquito. Tanto la fiebre dengue como el dengue hemorrágico son causados por el virus del dengue, un virus ARN pequeño pertenecientes al grupo de los arbovirus ?llamados así por ser virus transmitidos por artrópodos?, del cual se han descrito cuatro serotipos hasta la actualidad, cada uno con propiedades antigénicas diferentes. Cualquiera de los cuatro tipos del virus es capaz de producir el dengue clásico. Se plantea que una infección inicial crea las condiciones inmunológicas para que una infección subsecuente produzca un dengue hemorrágico; sin embargo, otros plantean que una primera infección por dengue sea capaz de producir de una vez un dengue hemorrágico.
El vector principal del dengue es el mosquito Aedes aegypti. El virus se transmite a los seres humanos por la picadura de mosquitos hembra infectadas. Tras un periodo de incubación del virus que dura entre 4 y 10 días, un mosquito infectado puede transmitir el agente patógeno durante toda su vida.
También es un vector el Aedes albopictus, este es un vector secundario cuyo hábitat es Asia, aunque debido al comercio de neumáticos se ha extendido en los últimos años a América y Europa. Tiene una gran capacidad de adaptación, y gracias a ello puede sobrevivir en las temperaturas más frías de Europa, lo cual es un grave problema de salud pública. Su tolerancia a las temperaturas bajo cero, su capacidad de hibernación y su habilidad para guarecerse en microhábitats son factores que propician su propagación y la extensión geográfica del dengue.
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