La tarea fundamentalmente se lleva a cabo a través de las Cáritas parroquiales. Sacerdotes admiten que el papa Francisco los motiva a trabajar con fuerza y compromiso crecientes en favor de los más necesitados.
Desocupación, escasez de trabajo, inseguridad, recesión, adicciones, salarios insuficientes, construcciones precarias, carencia de servicios básicos ... la lista no se agota en estos temas pero no hay dudas de que figuran en la lista de los aspectos más conflictivos que afectan a una importante cantidad de habitantes que viven en barrios periféricos del Partido de General Pueyrredon. Si bien la Iglesia Católica siempre se ocupó de ellos, es a partir de la asunción del papa Francisco que lo está haciendo con mayor impulso tanto en lo que tiene que ver con lo material como en el acompañamiento espiritual y en la contención social que se brinda a quienes atraviesan por situaciones que, sin ayuda, son difíciles de sobrellevar.
Al referirse al tema, el presbítero Héctor Díaz, titular de la parroquia Santa Rita (Vértiz y Heguilor), tras explicar que la jurisdicción parroquial abarca también los barrios Bosque Grande, Las Heras, San Antonio, Las Dos Marías, Parque Palermo,Valle Hermoso, Belgrano, Don Emilio, Autódromo y Dignidad -se construyó recientemente en terrenos ubicados en la Avda. Fortunato de la Plaza- dijo que "desde lo social advertimos que en todos ellos existen grandes dificultades; se trata de gente que mayormente desarrolla tareas en el Puerto y como la situación no es favorable tiene poco trabajo, lo cual repercute mucho en las familias". Cabe señalar que, en ese marco, Cáritas parroquial acompaña a más de 120 familias a las que, además de asistirlas mensualmente con una bolsa de mercaderías, se las hace participar de proyectos que tienen que ver con el arreglo de viviendas, la compra de garrafas de gas, el pago de algún servicio y otras situaciones urgentes que causan angustia. "Nos alegra ver la participación de militantes y de organizaciones sociales con las que trabajamos en conjunto; en casi todas nuestras comunidades hay grupos juveniles que están muy comprometidos con la sociedad. Hace más de un año, instrumentamos un proyecto inclusivo de educación denominado 'Mochileros de Emaús' del que participan jóvenes decididos a brindar un servicio; a través del juego y de distintos talleres que se realizan en plazas, sociedades de fomento, centros de jubilados y otros ámbitos, se acompaña a los niños a efectos de que no abandonen la escuela; en la parroquia Santa Rita, el pasado mes de abril abrimos el comedor 'Corazón Misionero' que es como un anexo del trabajo que, generalmente con el respaldo de sus padres, realizan los mochileros", expresó el padre Díaz quien luego recordó que "en el barrio Las Heras contamos con la Hermana Marta que hace 30 años viene trabajando muy fuerte en medio de una realidad social muy difícil; no hay dudas de que, como pide el papa Francisco, vive a fondo la alegría del Evangelio. También es muy importante la tarea que realizan las Hermanas de la Caridad, que se dedican a atender personas con HIV", señaló.
Barrios del sur
El padre Luis Albóniga, titular de la parroquia "Padre Pío de Pietrelcina" (Sánchez de Bustamante 3850, barrio Faro Norte) dijo por su parte que "entre capillas, comunidades eclesiales de base y lugares en los que se desarrollan tareas pastorales, como es el caso de un sector próximo al predio de residuos, desde Mario Bravo hacia el sur contamos con 15 centros en los que se viven situaciones de distinto tipo; en la zona del basural, la mayor preocupación está dada por la presencia de adolescentes que trabajan en condiciones infrahumanas y a los cuales, en conjunto con la Municipalidad, se les trata de encontrar posibilidades que les permitan dejar ese ámbito; otra zona muy carenciada es la que se encuentra entre la Avda. Jorge Newbery y el camino viejo a Miramar; hay allí varios barrios que no cuentan con ningún tipo de servicio y que pasan muchas necesidades; en Santa Rosa, por ejemplo, el agua que sale de los pozos no es apta para el consumo por lo cual estamos realizando una tarea de mediación con la empresa Obras Sanitarias", afirmó. Tras destacar que "en estos momentos no estamos damos abasto para atender la demanda de comida", sostuvo que "si bien en el verano asistimos a 70 familias ahora ya son 130 las que sufren ese tipo de carencias; las comunidades, luego de supervisar la realidad que vive cada grupo familiar, se encargan de entregar los alimentos que nos donan y los que se compran con el producido de actividades benéficas que, como las ferias de ropa, nos permiten recaudar dinero. Otro tema complejo es el de las adicciones, que también está muy presente y que suele generar violencia en las familias; en ese sentido tratamos de acompañar a los niños y especialmente a las mujeres". Posteriormente explicó que "se trabaja asimismo en proyectos de promoción humana, procurando incentivar la cultura del trabajo; actualmente contamos con uno de costura y con otros de carácter deportivo y artístico; que la gente pueda completar el secundario y dar apoyo escolar son otras de nuestras preocupaciones; en La Serena y Antártida Argentina trabajamos en red con las instituciones del barrio y lo propio hacemos con algunas ONG que nos ayudan en materia laboral y de niñez. Estamos tratando de llevar adelante un proyecto que contempla un espacio de talleres para que los menores que están en inmediaciones del predio de residuos puedan tener una instancia formativa de contención y un ingreso económico que les evite tener que volver a ese lugar".
Por último, el presbítero Albóniga, sostuvo que "lo que motiva nuestros emprendimientos es la visión que nos transmite el Evangelio sobre la persona y el amor al prójimo; sabemos que no se puede anunciar el mensaje de Jesús sin tener en cuenta la realidad y necesidades concretas de la gente; como nos pide el Papa Francisco, es muy importante que vivamos la alegría de la misión; valoremos lo pequeño y no nos dejemos robar la esperanza", afirmó.
En el Puerto
Según el padre Hernán David, titular de la parroquia La Sagrada Familia y San Luis Orione y capellán de la unidad penal Nº 15 de Batán , en el Puerto, Villa Lourdes y Termas Huinco, que son los barrios que pertenecen a la jurisdicción parroquial, se registra una mezcla de muchas realidades que incluye una franja de pobreza en virtud de la cual Cáritas está asistiendo a unas 60 personas. "Vemos que se registra una migración de personas del interior del país que vienen a Mar del Plata para intentar trabajar en el pescado; como la actividad es muy fluctuante, hay mucha gente que no logra estabilidad laboral", señaló. Acerca de la tarea que se desarrolla en la cárcel de Batán explicó que "hay un equipo de Pastoral Carcelaria que se encarga de acompañar espiritualmente a los internos, algo que éstos agradecen mucho; en algunos pabellones intentamos desarrollar emprendimientos de artesanías; la infraestructura del Penal está muy complicada razón por la cual se presenta una realidad compleja que hace que las condiciones de vida sean difíciles". Con relación al papa Francisco, expresó que "es alguien que nos motiva y nos alienta a trabajar fuertemente en la periferia. Acerca de su actividad pastoral en el penal dijo que "es una experiencia misteriosa y muy fuerte de fe en la que Dios se encuentra muy presente; más que llevarle a Jesús a los presos sentimos como que estamos yendo a visitarlo".


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