Intensa actividad en el antiguo vaciadero

Intensa actividad en el antiguo vaciadero
Denuncian que todos los días se arrojan desechos en la zona de 107 y 80
El antiguo vaciadero municipal está más activo que nunca. Más de 10 personas buscan materiales entre los desperdicios para ser reutilizados y queman pastos, ramas y arbustos, que son arrojados todos los días por particulares.

En tanto, un grupo de vecinos nucleados en la asamblea del Barrio General San Martín reclaman que se "cierre definitivamente” el sitio y piden una "salida laboral digna” para las familias que "viven” de la basura.

Asimismo, solicitan al municipio que señale el sitio como "lugar no apto para arrojar desechos” de particulares y de empresas.

Durante la tarde de ayer, Ecos Diarios pudo observar la presencia de personas, que rebuscan entre los desperdicios, para hacerse de hierros, vidrio, chapas u otros materiales para venderlos a los reducidores.

Las quemas de ramas y pastos se producen todos los días, debido a las permanentes descargas que llevan adelante los particulares.

El sitio, que fue al antiguo basural, tiene varias entradas pero la principal, la más despejada, está ubicada sobre la calle 82.

Según testimonios de la gente del lugar, personal municipal tuvo que trabajar a destajo para despejar la calle 80, que estaba intransitable por la cantidad de basura.

"Montañas”

Por la calle 80 y por las aledañas, que demarcan el predio, se observan "montañas” de basura que, según los testimonios recogidos, fueron hechas por máquinas municipales.

Cada entrada del basural tiene a sus "encargados” y los sitios para revolver entre los desechos son debidamente respetados.

La gente que recolecta los desperdicios se moviliza en bicicletas con carritos o ciclomotores.

Según se explicó, en el basurero se consiguen cosas que fueron desechadas, como latas, hierros, restos de maquinas, cubiertas, alambres, cables, vidrio, cartón, pedazos de termotanques y calefones, entre otros materiales, que la gente del lugar selecciona en el sitio y utiliza para vender.

"Algo sirve”

"Pagan poco el vidrio pero para algo sirve”, dijo uno de los hombres, que revuelve entre los desperdicios.

En el sitio, hay restos de sillones, sillas, sombrillas, que las personas que revuelven entre la basura, utilizan para descansar.

El lugar de descanso es vigilado por media docena de perros que acompañan de cerca, por entre los caminos del basural, a sus dueños.

Otro hombre, apodado el "Jefe”, indicó que "andan diciendo que el basural está cerrado o inactivo y es mentira. Acá, vienen a tirar cosas todo el tiempo y ya no hay lugar. Antes, tienen que correr la basura para hacer más espacio”.

Al tiempo, se indicó que la gente que llega con autos, batanes o camionetas a desechar cosas, las arroja directamente sobre la calle 80 y en cualquier lugar.

Los quinteros de la zona son los más preocupados por el basural y han planteado varias quejas por las ratas y las bolsas que vuelan con el viento.

La calle 90 fue cerrada con una montaña de tierra y basura, en su intersección con la 107, y también en su desembocadura con la avenida 91. Por allí, no se puede transitar con vehículos.

Inconvenientes en otros lugares

El problema de la basura arrojada en cualquier sitio ya genera inconvenientes en otras calles, cercanas al antiguo basural, como la esquina de 98 y 107, donde comienza a generarse otro incipiente vaciadero.

Cabe recordar que los vecinos de la asamblea del Barrio General San Martín se movilizaron hace unos días para reclamar soluciones.

En inmediaciones del Parque Miguel Lillo y en las calles de la Villa Díaz Vélez realizaron una protesta, con bolsas de residuos, objetos, carteles y consignas, para solicitar el saneamiento del basural.

En el basural, se observa todo tipo de desperdicios, como latas, botellas de vidrio, cables, metales, plásticos, cajas de televisores, estructuras de heladeras, colchones, cubiertas de autos y motos, ropas, zapatos y zapatillas, ramas, árboles, arbustos, ventiladores, partes de automóviles, entre otros objetos. ///

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