Consultados los gremialistas de ATE y SOEM sobre la situación de los trabajadores municipales, confirmaron que a la mayoría de los intendentes de la provincia les cuesta estar al día con el pago a las ART, y tampoco adhirieron al 82 % móvil.
En este contexto, todos los accidentes de los municipales terminan en un juicio, que seguramente el municipio perderá en atención a que se deja de pagar la aseguradora por considerarlo superfluo, o por falta de dinero para cumplir en tiempo y forma con ese compromiso.
Lo mismo sucede con el pago del 82 % móvil, cuya adhesión los jefes comunales deben gestionar con tiempo, y cuyos descuentos deben hacerse automáticamente mientras el empleado presta servicios en la comnuna, para permitirle una jubilación que no sea tan deprimente (apenas supera los $ 2.000). En este último caso los empleados, una vez jubilados, también se ven obligados a recurrir a un abogado para reclamar por el pago del mismo, asunto del cual también los intendentes por su puesto se desentienden.
Comentá la nota