La justicia tiene en la guillotina, al corrupto intendente de Laguna Yema Luis Corvalán que junto a su hermana que conduce el Concejo Deliberante del pueblo, vendió 325 hectáreas del ejido municipal, entre ellos parte del cementerio, viviendas aborígenes y una 50 cuadras habitadas del pueblo. Por el insólito negocio inmobiliario, le robó a un particular el 10 de marzo de 2009, la suma de $ 325.325 (trescientos veinticinco mil trescientos veinticinco pesos).
El comprador pagó 0,10 centavos cada metro cuadrado de un área que no era una chacra virgen y fértil como le ofrecieron, sino un lugar donde vivían hace décadas numerosas familias e incluso comprendería un lote de viviendas para aborígenes. El lugar, ubicada la vera de la ruta 81 tiene unas 50 manzanas pobladas y abarcaría el cementerio del pueblo.
El jefe comunal, timbero y burrero transcurre su quinto mandato al frente del Ejecutivo de ese pueblo del oeste formoseño, que ahora maneja con su hermana presidente del Concejo Deliberante como ocurre en Juarez, Pozo de Maza y en El Colorado.
Este no es el único caso de venta ilegales de terrenos o propiedad del ejido municipal en comunas del interior o de la misma capital provincial. Claro, en este caso, la extensión y el monto robado es muy importante.
Corvalán entregó los papales, la transferencia y también "el libre deuda" de los terrenos en cuestión y se quedó con toda la platita, cuando se realizó la operación en el año 2009.
Pero el "conflicto" se complicó cuando el propietario intentó ingresar a su terreno para iniciar actividades productivas y mensurar los lotes para "su posterior trámite de escritura", ya que le fue prohibido el acceso porque en la zona viven decenas de familias, algunas desde hace varias décadas y los aborígenes desde tiempos inmemoriales.
El portal -Noticiasformosa detectó el hecho, pero el funcionario, a través de un vocero se negó a hablar con un periodista, para confirmar el suceso que luego denunció Opinión Ciudadana y que posteriormente fue desmentido por el Intendente en el Diario La Mañana.
Al intentar delimitar el terreno para hacer el traspaso, el intendente habría decidido la cancelación de la operación, lo que le valió que el abogado patrocinante del comprador presente ante la justicia una denuncia por estafa.
CUESTIONABLE
"La venta de un predio de 325 hectáreas dentro del ejido municipal que se hace a través de un procedimiento administrativo. El Concejo Deliberante, presidido por la hermana del Intendente Corbalán, aprueba estas acciones", afirmó el letrado quien detalló la decisión implicó en ese terreno se podrían hacer distintas acciones por parte de la municipalidad local: "Aparecen interesados por el terreno, entre ellos mi cliente, y se hace todo el procedimiento y se investiga la inversión para después aprobarla", dijo el apoderado de los damnificados por la venta de estas tierras, Pablo Cuesta.
"El valor de la hectárea se pagó diez centavos, ese valor lo estableció la municipalidad", dijo el abogado, calificando de "cuestionable" el precio fijado por las autoridades. Agregó que posteriormente se realiza la mensura para la división del terreno y la traslación del inmueble y resulta la novedad de la no autorización para la realización de la medición: "El intendente Luis Corbalán prohibió dicha medición", acusó Cuesta.
"No tenemos idea del destino del dinero que se pagó. Dijeron que se buscaba que la gente invierta en producción y después el propio intendente dice que en realidad no iba a permitir que se mensure porque no quiere escriturar y busca retrotraer la operación", "pero no devuelven el dinero cobrado por las autoridades comunales" describió.
"Luego contrato de compra venta estaba terminado", nos dimos cuenta que las tierras alegremente vendidas: pertenecían a las comunidades oborígenes, o estaban ocupadas por viejos pobladores de la localidad.
Esto le valió la denuncia por estafa e incumplimiento de deberes de funcionario público. El abogado sostuvo que tiene toda la documentación abalada por la certificación de escribanos y que "Mas allá del precio de la venta que podría ser irrisorio, es una operación que la hizo el intendente. Después encontramos otras sorpresas en la investigación y este señor (el intendente) tiene el Concejo Deliberante a su merced y manejan a discreción todo", dijo Cuesta.
"Acá hubo delitos, estafa y asociación ilícita,
"quienes compraron allí fueron estafados", por un intendente municipal que dispone y maneja discrecionalmente los bienes de los ciudadanos".
"Se esconden para el Tribunal de Cuentas. Estoy convencido que esto no figura en ninguna parte. Se están ocultando maniobras a los controles fiscales para manejar a discreción el ejido de Yema", dijo el apoderado de los damnificados quien sostuvo además que verificó los registros de Catastro y constató que lleva varios años sin ser actualizado". Por todos estos temas la justicia viene por el corrupto intendente de Laguna Yema.
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