En declaraciones a 0223.com.ar, María Núnez, responsable del comedor “La Esperanza”, en el que se le brinda el almuerzo de todos los días a 70 niños del barrio General Pueyrredon, aseguró que las necesidades que atraviesan “son muchísimas” y que, pese a que “año a año le he enviado notas al intendente Pulti pidiéndole ayuda, nunca nos recibió”. Sus reclamos van desde seguridad, alumbrado y material de construcción para terminar el techo de la entidad, hasta un semáforo en la esquina de la escuela municipal de la zona.
la Escuela Municipal N° 1, porque “en realidad ahí había uno que pusimos los vecinos hace muchos años, pero lo sacaron y no lo volvieron a reponer”.
Además, pidió que haya más presencia policial y luminarias, “en todo el barrio, de punta a punta”.
“La plaza que tenemos está vacía y por eso siempre estamos pidiendo que nos traigan hamacas nuevas o usadas y así evitaríamos que los chicos pasen todo el día en la calle”.
En otro párrafo, Núnez, hizo hincapié en las falencias que posee el comedor “La Esperanza”, que ella misma dirige y al que asisten en busca de su almuerzo unos 70 niños de edad escolar. “Necesitamos la instalación de gas natural porque usamos gas envasado y cada tres o cuatro días tenemos que cambiar la garrafa, lo que se nos hace muy difícil porque no tenemos ningún tipo de ayuda ni subsidio. Las puertas no están seguras, nos hace falta una computadora para trabajar, las ventanas no tienen vidrios, el techo hay que arreglarlo pero (el secretario de Desarrollo Social de la Comuna, Fernando) Gauna todavía no nos trajo las chapas que nos prometió”, describió.
En tanto, al ser consultada sobre la respuesta de las autoridades municipales respecto de la batería de pedidos, la vecina admitió: “Año tras año le he llevado notas para que nos escuche, pero lamentablemente nunca nos ha recibido”. “Lo votamos por lo que hacía, pero no nos atiende y eso nos hace pensar que mejorar nuestro barrio nos va a costar un millón de años”, lamentó.
Asimismo, propuso que “ya que vienen tantos turistas y hay dinero, sería lindo que además de arreglar el centro y las playas del centro -con lo que estamos muy contentos aunque lamentablemente no podemos ir seguido por el trabajo que tenemos con los chicos-, también se destine algo de plata para nuestro barrio y así podamos salir de la miseria”.
“Qué lindo sería que que el intendente Pulti me atendiera y me diera esa audiencia que año tras año pido, casi rogándole, para contarle nuestras inquietudes, pero, con todo respeto y humildad, me tiene como maleta de loco, de arriba para abajo”, sentenció.
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