El jueves no asistió a una reunión convocada por los concejales y envió a dar explicaciones a Ernesto Palenzona y Carlos Gañan, quien se presentaron reconociendo la ‘desprolijidad’ pero sin documentación que acredite la posesión por parte del municipio.
Es bochornoso y sin precedentes como actuó la intendencia Moccero usurpando terrenos en Huanguelén
A la reunión del jueves con los concejales acudieron Ernesto Palenzona y Carlos Gañan, quienes no presentaron ninguna documentación, tal como solicitaba la minuta aprobada. Es realmente grave que el Estado, en este caso municipal, incurra en una usurpación semejante. Palenzona y Gañan comentaron que motorizarán una expropiación. La diferencia de precios en las tasaciones de ambas partes es del doble.
A medida que se van conociendo detalles de lo que ya es un bochorno sin precedentes para una administración pública, como la usurpación de un lote de 36.400 metros cuadrados por parte del Ejecutivo municipal donde construyó 65 viviendas correspondientes al Plan Federal II y un programa de viviendas para la Policía Comunal, el tema va adquiriendo ribetes de dimensiones para las cuales no se encuentran calificaciones.
El caso tomó estado público a raíz de una nota publicada por Nuevo Día, a expensas del concejal radical Guillermo Sol, quien se hizo eco de la preocupación y la denuncia de la propietaria del terreno, Hilda Estela Bressanelli, heredera universal de uno de los condóminos, quien acredita título de propiedad con la escritura respectiva. Bressanelli tiene la posesión de la mitad del total del lote donde el municipio construyó 65 viviendas, la otra mitad corresponde a cuatro condóminos, uno de los cuales es Martín Aguerre. Este hombre comenzó a mediados del año que pasó a dialogar con el intendente Ricardo Moccero para venderle el lote con el fin de construir las viviendas. Pero esa charla sólo quedó en eso, en palabras, porque no se firmó ningún documento en el cual se acredite que ese lote donde hoy están erigidas las viviendas sea del municipio o bien esté pasando a manos del municipio.
De ahí que la señora Hilda Bressanelli reclame y denuncia que se ha hecho semejante obra en su terreno, lo que lisa y llanamente considera y es una usurpación.
“Reconocieron el problema”
Esta preocupación de la que se hizo eco Sol se tradujo en una minuta de comunicación que fue aprobada el lunes 27 de diciembre, convocando al intendente Moccero a una reunión con los concejales en comisión. Los concejales asistieron el jueves último al mediodía a la reunión, el que no asistió fue Ricardo Moccero, quien envió en su reemplazo al secretario de Gobierno, Ernesto Palenzona y al asesor Letrado municipal, Carlos Gañan. Pero asistieron con las manos vacías, porque documentación no exhibieron. ¿Se la olvidaron?, ¿La ocultan? Nada de eso. No existe. Sí, leyó bien, el municipio construyó 60 viviendas del Plan Federal II y cinco correspondientes a un plan para efectivos de la Policía Comunal, sin ser propietario de los lotes, del terreno, de la tierra o como se quiera denominar.
Es como si cualquier persona construye una vivienda en un terreno que no es de su propiedad. Así de simple. Pero con el agravante que se trata del Estado, en este caso municipal, encargado de regular y velar por el cumplimiento de la ley y desenvolverse en el ámbito de ésta.
“Palenzona y Gañan reconocieron que el problema existe, que es real y no sólo eso, sino que no llevaron ninguna documentación. No pudieron refutar que el lote lo tomó el municipio para hacer las viviendas. A nosotros en el Concejo Deliberante no nos consta que haya escrituras o documentos que avalen una operación que diga que esos terrenos son del municipio”, manifestó Guillermo Sol, consultado por Nuevo Día.
El barrio se construye sobre terrenos con los siguientes datos catastrales: Circunscripción X – Sección D - Quinta 38 – Parcela 3 (Sup.16.900 m2) y 4 (Sup.19.500 m2) - Huanguelén. Circunscripción X – Sección B - Manzana: 149 – Parcela1 a (Sup.11.982 m2) - Huanguelén. Son lotes que pertenecen a una misma Quinta (Nº 38), de Huanguelén, delimitadas por la calle Nº 10 por el Noroeste, calle Nº 38 por el Noreste, calle Nº 40 por el Suroeste, calle Nº 12 bis, por el Sureste.
El municipio, encima, bajó la tasación
“El Ejecutivo, más precisamente el intendente Moccero, había iniciado a mediados del año pasado conversaciones con Martín Aguerre, uno de los cinco condóminos, el cual tiene la posesión de 1/8 del terreno. Siempre se manejaron de palabra, sin mediar jamás un documento firmado por ambas partes, y al parecer al municipio le bastó esto para comenzar a construir las viviendas en esos lotes”, comentó Sol.
Desde el Ejecutivo enseguida se solicitó una tasación al Banco Provincia, en julio del año que pasó, la cual arrojó que esas parcelas tienen un valor de 221 mil pesos. Por su parte, la señora Bressanelli había encargado una tasación a un martillero en febrero del año que pasó. El profesional hizo dos ponderaciones y sacó un promedio, el cual consignó que esas parcelas tienen un valor que asciende a los 453 mil pesos, el doble que la tasación contratada por el municipio.
“Si hoy analizamos que en esas tierras hay 65 lotes, y el municipio ha adjudicado a los potenciales beneficiarios a un valor de casi 9 mil pesos, estamos hablando de 585 mil pesos”, agregó Sol.
La negociación entre el intendente Moccero y Aguerre contemplaba una permuta de un terreno propiedad del municipio de una extensión de 11 mil metros cuadrados. “La posición del municipio es que siguen la comunicación con Martín Aguerre y que en todo caso es éste quien tiene que hacer un negocio con la señora Brassanelli. Gañan intervino para manifestar que el Ejecutivo va a avanzar en la operación de permuta y compra sobre la mitad de los condóminos minoritarios y sobre la otra mitad, la de Bressanelli, instará un proceso de expropiación mediante un proyecto de ley cuando se inicie la actividad legislativa”, se explayó Sol.
“No se puede construir sin terrenos propios”
Un requisito indispensable que contempla el Plan Federal de Viviendas es que los terrenos donde se erijan las casas deban estar a nombre del municipio o en todo caso de los gobiernos nacional o provincial. Si no llegare a haber documentos que demuestren el dominio de los terrenos, hasta se acepta que estén en trámite de escrituración acreditado, ya sea en la Escribanía General de la Nación, donde se entiende que los trámites son lentos.
Pero en este caso ni siquiera hay nada de lo segundo, mucho menos de lo primero.
No obstante, el concejal Sol aclaró especialmente una cuestión sobre la cual ya había dejado bien clara su postura. “El problema es del Ejecutivo y lo tiene que solucionar. Nosotros como Concejo nos hicimos eco de la preocupación de una vecina, pero quiero dejar en claro que las viviendas del Federal deben ser terminadas y debidamente adjudicadas a la gente que las necesita y se anotó. Que eventualmente, si llegare a haber algún retraso en su construcción o adjudicación, no se interponga este caso frente a la necesidad de la gente. Quiero decir, que no se tome cautivo a los potenciales adjudicatarios de las viviendas de Huanguelén, ni para hacer callar al Concejo, o no pagarle ese bien a la señora Bressanelli y hasta para encontrar excusas por quizás retrasarse en la obra”, indicó.
¿Por qué nunca el Intendente habló con la parte que posee la mayoría de la posesión de las parcelas, es decir con la señora Bressanelli, y sí lo hizo con alguien que tiene 1/8 del 100 por ciento?
No se entiende. Sobre todo porque Aguerre siquiera tiene un poder designado por las otras partes para negociar. Y mucho menos puede llegar a firmar algo. Palenzona quedó en alcanzarnos alguna documentación que pueda llegar a haber referente a estas parcelas usurpadas.
¿Cuál fue la explicación de Palenzona y Gañan ante el hecho que no llevaron documentación?
Por lo que surgió en la reunión, no tienen nada porque no hay nada firmado. Respecto al expediente de inicio de obra, alegaron que no tuvieron tiempo de fotocopiarlo para llevarlo al Concejo, pero que van a llevar una copia fiel del expediente.
Esta situación es inaudita en cierto modo, porque el municipio está incurriendo en una gran irresponsabilidad de índole legal.
Seguramente. Lo que quiero dejar en claro y reitero, es que no se juegue con la esperanza de la gente que pueda recibir una vivienda. Las casas se deben terminar y entregar, es el Ejecutivo el que debe solucionar este problema. Ni siquiera se puede atrasar la obra y debe finalizar en tiempo y forma. Porque todo lo que ocurra corre por responsabilidad del Ejecutivo, que inició este plan en Huanguelén sin la documentación precisa y necesaria.
El intendente Ricardo Moccero, muy seguro de haber usurpado lotes y sin preocupaciones por la gravedad que implica, dijo:
“Volvería a tomar terrenos como hice en Huanguelén para construir más viviendas”
Sin tapujos el Jefe comunal dijo que entre elegir construir viviendas o perderlas elegiría hacerlas aunque deba usurpar terrenos. ¿Es éste un ejemplo que debe dar un Estado municipal sobre el respeto por la ley? Esta situación implica que le expropien el bien a la señora Bressanelli y le paguen la mitad de lo que pretende por tasación.
Ayer por la mañana el intendente municipal Ricardo Moccero brindó una conferencia de prensa en la que anunció una serie de gestiones realizadas ante el Gobierno nacional. Se explayó sobre distintas cuestiones y cuando finalizó su alocución, Nuevo Día le consultó por el caso de los terrenos que usufructuó el municipio para construir las 60 viviendas del Plan Federal II. Terrenos que lisa y llanamente usurpó, ya que no cuenta con ningún tipo de documentación que acredite que esos terrenos pertenecen al municipio.
“Es largo para explicar, no es tan simple. Nosotros teníamos comprados los terrenos para que se hicieran viviendas pero la gente de Huanguelén no quiso que se hagan allí. Teníamos un plazo de una semana para resolver si se hacían allí o no se hacían nada. Hay muchos momentos en la vida política de un intendente en los que tiene que tomar decisiones rápidas, y en este caso lo hice. Decidí en favor de la gente de Huanguelén”, manifestó.
Respecto a la génesis de como decidió usurpar esos terrenos, Moccero dijo que apareció un empresario que donaba terrenos para hacer 60 viviendas. “Nosotros le ofrecimos a este empresario, que es dueño del 50 por ciento de las tierras, en canje las hectáreas que habíamos comprado. Están los papeles regularizados de esa donación que hizo Martín Aguerre”, comentó Moccero, a quien se le preguntó si fue en estos días que Aguerre se había hecho del 50 por ciento de las tierras. A lo que respondió: “Quien entiende un poco de sucesiones lo puede explicar bien. Las tierras las heredan Conrado y Pilar Aguerre, los hijos de Conrado son dos, es decir que es el 50 por ciento, los que hacen el canje con el municipio donando las tierras. La tía de ellos (N. del R.: Hilda Bressanelli) es la que dice que no va a ver ningún problema y que a la tasación oficial vende. En esa confianza hicimos un acto de intención para poder realizar las viviendas, con la consecuencia de que sabíamos que íbamos a construir las viviendas porque de lo contrario las perdíamos y podríamos tener demoras”, aseveró.
Decidieron expropiarle la propiedad
Dijo que estaba todo solucionado, que estuvo hablando con Gustavo (Moccero), senador provincial, para motorizar el pedido de expropiación. “Hay que tener la tranquilidad que la gente va a tener la vivienda cuando se entreguen todas, nadie se las va a sacar. Además si nos demoramos un año o dos en solucionar esto, que la gente se quede tranquila que no nos vamos a ir de esta administración sin solucionar esto. Siempre hemos cumplido durante 15 años y vamos a cumplir ahora”, expresó.
Ninguna persona puede estar en contra de que las viviendas le lleguen a quienes las necesitan. Sin embargo esto no puede ir en desmedro de una persona que tiene una propiedad privada y el Estado, en este caso municipal, se lo apropia, construye viviendas y luego ve cómo resolver esa aberración jurídica. La respuesta del intendente al comentario de que no se duda que es muy importante que las casas lleguen a la gente, causó asombro y hasta preocupación: “Cuando durante 50 años se hicieron 200 viviendas, nosotros en cuatro años hacemos 1.500 viviendas, y ¿nos estamos fijando si está desprolijo o no como se hizo lo del terreno? Si está desprolijo las cabezas que cuestiona el Tribunal de Cuentas es la mía y la del Contador Municipal. A la población no le tiene que preocupar para nada y menos a los adjudicatarios, mucho menos al municipio, porque si hay una desprolijidad el Tribunal de Cuentas sanciona y debemos responder con nuestro patrimonio. Cuando hago una cuestión así sé cuales son las consecuencias”.
La dueña saldrá muy perjudicada
Y yendo más allá en sus apreciaciones, desnudó la actitud que mantuvo en este caso al intentar acusar a la señora Bressanelli de no cumplir con una palabra empeñada. Sin embargo en este tipo de cuestiones nadie, ninguna de las partes, mucho menos el Estado puede guiarse por ‘una palabra empeñada’, cuando se trata de celebrar un contrato, de cualquier índole, se debe plasmar en un documento público, que tenga validez. En este caso parece que el Intendente le dio más valor a parte de su slogan partidario que suele contrapesarlo con los hechos, es decir, le dio más valor a la palabra, se cree que por conveniencia. “Lo que pasa es que esta persona (Bressanelli), dijo una cosa, que la iba a hacer y respetar, uno confía en la palabra y ahora no. Pero es muy simple, en la tasación oficial son 120 mil pesos, si no quiere esa cifra la expropiación hace que se le pague eso y los fondos están porque Aguerre tiene hasta los fondos para comprarle a su tía esas tierras. Le ofreció más de 200 mil pesos no las quiere vender, entonces va a tener que ajustarse a la expropiación, y este paso marcará la cifra de que le pague la tasación oficial”, se explayó.
Por último se le dijo que no correspondía de parte de nadie poner en una balanza todo lo que hizo en 15 años frente a esta desprolijidad, sino que no era un hecho menor que el municipio incurra en una falta grave entre lo público y lo privado. Es la misma situación que un particular decida construir en un terreno que no es de su propiedad, motorizado porque una vez de palabra ese dueño le dijo que le iba a dar el terreno. “Si en alguna otra oportunidad de mi gestión tengo la oportunidad de construir viviendas para la gente o perderlas, y tengo que tomar la misma decisión, la vuelvo a tomar sin ningún problema, me hago cargo”, concluyó.

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