Sonia Arce, la joven que encontró a la recién nacida en Madryn dijo no entender cómo la dejaron en la calle. Informe del trabajo de contención y seguimiento a las embarazadas.
Era de noche cuando Sonia Arce volvía a su casa tras visitar a su amiga, estaba oscuro y no se veía mucho en el Pasaje, según le comentó a Jornada ayer. El llanto de un bebé llamó su atención, un llanto que le pareció fuera de lugar y extraño. “Escuché el llanto de un bebé y pensé que era en una casa porque estaba oscuro y dije “que raro”, llora un bebé y no hay nadie”, expresó, recordando cómo fue el momento del encuentro “cuando me acerqué y se escuchaba cada vez más fuerte, vi una chapa, la moví y ahí atrás estaba la beba envuelta con una toalla mojada, estaba desnuda y llena de sangre”, Sonia cuenta y se agarra la cabeza, mueve sus manos como si pudiera sentir nuevamente la situación de haberla encontrado.
Frío
El frío, la humedad y la oscuridad, tres detalles que Sonia no deja de remarcar y que sigue sintiendo con su relato. “Me quedé helada cuando la vi, no podía reaccionar”, afirmó comentando cómo volvió a lo de su amiga para pedir ayuda, “fui corriendo a decirle al marido de mi amiga y vino él, y tampoco se animó a agarrarla, siempre uno piensa en no tener problemas pero yo dije “no espero más porque la policía va a tardar un montón” entonces lo primero que hice fue agarrarla y me fui a la casa de mi jefe, que queda a la vuelta, y le pedí una toalla, ni le expliqué nada, le dije me encontré una beba dame una toalla; y ahí me fui al Hospital”. Sonia lo vive en su relato, la incertidumbre y los nervios que pasó en ese momento, dice, fueron muchos, “llegué al hospital, expliqué lo que había pasado, cómo la había encontrado, estaba congelada la beba y enseguida me hicieron pasar. La atendieron y por suerte ella está bien; después fui a la comisaría y más tarde volví para verla; porque estaba tan fría cuando la encontré”.
Saber qué le pasaría, cómo estaba, qué le hacían, era prioridad para Sonia cuando volvió al Hospital, “yo quise saber cómo estaba, por eso volví, pero me dijeron que ya estaba bien, nada más; y ayer volví -por el lunes- porque me dijeron que se la podía ver y no se la puede ver, la verdad que yo quería, pero sólo me dijeron que puede ser con un permiso y si me dejan en tribunales, así que voy a ver si puedo hacerlo”.
“Perdí un embarazo”
Ponerse en el lugar del otro es algo que Sonia intenta hacer, pero no le encuentra razones que la convenzan. “La verdad en ese momento me quedé helada porque no puedo entender cómo una persona, no sé si su mamá o quién, pudo dejar abandonado a un bebé”, dice y se toma del vientre mientras lo dice, “todos podemos arrepentirnos, pero a mí ese tema me toca porque no hace mucho perdí un embarazo y no dejaría así a mi bebé, también tengo un nene de cinco años y no sé si fue ella o quién el que la dejó ahí”, dice Sonia, intentando entender qué lleva a una mamá a tomar esa difícil decisión.
Cuando la encontró “estaba detrás de una chapa, a simple vista no se la veía, estaba sobre un costado, hay una puerta y una entrada con chapas y ahí atrás, cuando me acerqué por los llantos, la vi a pesar de que estaba oscuro”, dijo Sonia esperando que la situación vivida pueda mejorar. “Yo espero que pueda encontrar una familia y decirle a la persona que la abandonó que para mí no se hace eso; que pueda tener una familia que la quiera porque es una bebé hermosa”. Sonia sonríe y recuerda que le generó mucha ternura verla, “quise verla para saber si le pusieron nombre y si no lo tiene yo quería ver si podía elegírselo porque la verdad es algo que me tocó de cerca a mí”.
A modo de cierre
Sonia sintió como propio el compromiso de ayudar a esa bebé. Y la comunidad de Puerto Madryn siente como propia la necesidad de conocer qué pasó. Pero lo cierto es que no sabemos qué llevo a la mamá biológica a tomar semejante determinación. Las circunstancias que vivió la madre no se conocen lo que, en principio, impide juzgar. Para eso hay que esperar la investigación que se lleva adelante.
Esta historia de vida, donde la pequeña bebé volvió a nacer luego de ser encontrada, lleva a reflexionar sobre muchos aspectos sociales que se viven diariamente. Comprender al otro, ponerse en lugar del otro, conocer las causas va a brindar un panorama más certero para tomar una posición. Y si eso no sucede: no culpabilizar, no prejuzgar, es indispensable en este tipo de situaciones.
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