Polémica en la Intendencia de Concepción.
“No vamos a hacer tonteras. La rampa es imposible de construir porque no hay el espacio necesario para que se ajuste a la inclinación que debe tener. No se puede hacer cualquier cosa por caprichos o antojos”, insistió el jefe municipal. Precisó que la rampa externa que reclaman los concejales opositores tiene que ser larga, cómoda, con la pendiente justa a fin de que las personas con silla de ruedas no tengan problemas cuando tengan que acceder al edificio municipal.
Sin embargo, según advirtió Morelli, desde la vereda hasta el hall de acceso hay una distancia corta que impide adecuarse a esa exigencia. Además del elevador de acceso, la Intendencia prevé instalar un ascensor que conducirá a la planta alta del inmueble.
La intimación
A principios de mes se abrió un nuevo capítulo del conflicto entre la oposición y el oficialismo. Los concejales opositores Eduardo Carrizo y Carlos Olarte le enviaron una carta documento al intendente Morelli, por medio de la cual lo intimaron a ejecutar las obras necesarias para cumplir con la ordenanza que establece que se construya la rampa y se coloque un ascensor que conduzca hasta el Concejo Deliberante (ubicado en la parte superior del edificio municipal de Concepción).
La ordenanza que establece la instalación de la rampa fue aprobada hace más de dos años. Morelli la vetó, pero los concejales rechazaron el veto y fue promulgada el 12 de noviembre de 2012.
Franco Morelli, hijo del jefe municipal e integrante del equipo técnico del Departamento Ejecutivo, invitó al edil radical Carrizo a un recorrido por el sector en donde se prevé la instalación de los elevadores. Allí, le explicó el proyecto que prevé ejecutar el municipio para ponerse al día con lo que dispone la norma aprobada en 2012.
“Sea la rampa o el elevador, lo que queremos es que se brinde una solución a las dificultades que tienen los discapacitados para acceder a la Municipalidad y al Concejo Deliberante, que está en el primer piso. Es decir, que se ajuste a la ordenanza que está vigente desde hace dos años”, sostuvo Carrizo. “Valoramos la disposición que demostró el hijo del intendente en el afán de poner fin a un problema que genera molestias a mucha gente”, añadió el edil opositor.
Por otra parte, el intendente Morelli mantuvo hace pocos días conversaciones con directivos de una empresa dedicada a la instalación de ascensores. De acuerdo a un presupuesto que recibió el municipio, la colocación de un elevador sería menos costoso que una rampa. De todos modos, Morelli insistió en que la cuestión es brindar “una solución plena y satisfactoria y no a medias e improvisada”. “Nunca voy a quedar mal con lo que haga”, remató el intendente.
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