Instalarán 200 radares más en las rutas 2 y 11

Es una medida complementaria de la licitación de la concesión de las autovías hacia la Costa
El gobierno bonaerense autorizará al futuro concesionario del Sistema Vial del Atlántico a instalar hasta 200 radares para el control de velocidad en las distintas rutas que conducen a la Costa, de tal forma que se multiplicarán estos sistemas de verificación a la vera de los caminos.

La decisión oficial está incluida en un decreto del ministerio de Infraestructura, complementario al llamado a licitación ya en marcha, que se publicó ayer en el Boletín Oficial.

Actualmente funcionan en las rutas 2, 11 y otras que llevan a la Costa, unos 45 aparatos. Así, la Provincia prevé multiplicar los controles y generalizar una práctica que genera innumerables polémicas entre los usuarios de las autovías por las elevadas multas que se aplican.

De acuerdo a la disposición oficial, los primeros 50 radares deberán ser instalados durante el primer año de concesión. Y como se prevé que la adjudicación será en marzo o abril de 2011, los nuevos cinemómetros estarán en pleno funcionamiento para la temporada 2012.

Los otros 50 radares deberán ser instalados para el segundo y tercer año de concesión, mientras que los 100 restantes se colocarán entre el cuarto y octavo año.

Como se informara, en el marco del proceso licitatorio se presentaron cuatro ofertas interesados en la concesión por 30 años del nuevo sistema vial del Atlántico que incluye a las rutas 2 y 11.

En total son 17 las empresas que decidieron participar del proceso licitario reunidas en 4 UTEs. Algunas de estas firmas participan de Covisur, la actual concesionaria de la ruta 2, como es el caso de Benito Roggio y ESUCO.

En tanto, también se presentó la firma Electroingeniería, a quien se la vincula al kirchnerismo; Coarco, que participó de la concesión de la ruta 11 y actualmente tiene a cargo la explotación de las rutas 3, 226 y 205 en la Provincia; y Burgwardt que tiene la concesión de la autovía entre Cipolletti y Neuquén.

Las obras previstas en la concesión incluyen la construcción, mantenimiento, ampliación, administración y explotación de la red integrada principalmente por las rutas 2, 11, 36, 63, 56, 74 y otras vinculadas físicamente en forma directa e indirecta, en una extensión de 1.150 kilómetros, lo que representa un 25% más que en la actualidad.

La inversión anual que deberá desembolsar la UTE concesionaria para hacerse cargo del nuevo sistema vial se estimó en más de 300 millones de pesos anuales.

Ahora, los sobres con las propuestas económicas de las firmas participantes se conocerán en 15 días.

En esa oportunidad recién se sabrá la tarifa que cada empresa presentará y el consorcio que proponga el menor costo de peaje por debajo del tope estipulado resultará adjudicatario, siempre que cumpla con las restantes condiciones exigidas en el pliego que una comisión analizará a partir de mañana y que demuestren un plan económico financiero sustentable.

Las casi 60 obras que se prevén construir a lo largo de todo el circuito, demandarán una inversión total de más de 8.000 millones de pesos, de los cuales más 2.400 millones serán aplicados en los primeros ocho años de concesión.

Comentá la nota