Los representantes del Ministerio de Seguridad, Vialidad y el Ente Control de Rutas evalúan colocar alambre perimetral al costado de las tres estructuras de la avenida.
En enero El Diario hizo un relevamiento, durante cinco días, sobre la utilización de los tres puentes peatonales que están situados en la avenida Santos Ortiz y comprobó que caminantes, ciclistas y motociclistas no los usaban. En 40 minutos, 20 personas atravesaron la avenida por la ruta y sólo una lo hizo por la estructura edilicia.
El pasado jueves, exactamente 3 meses después, se comprobó que la tendencia no fue revertida: en 15 minutos 25 vecinos caminaron por el asfalto y sólo un grupo de estudiantes con una docente subió y descendió por el puente ubicado frente a los barrios Pucará y San Luis XV.
Desde el Ministerio de Seguridad se encargaron del tema: primero pusieron dos policías y dos integrantes del Programa de Seguridad Comunitaria para solicitarle a la gente que cruzara por los puentes. La respuesta de los vecinos fue insultar y agredir a los agentes de tránsito y seguridad. "La gente sabe que si hay un puente es para que se utilice. A pesar de que hemos puesto efectivos los vecinos los insultan y apedrean", decía, el 22 de enero a este medio, el subcomisario Claudio Latini, a cargo del área de tránsito de la policía. Latini sugería que una solución era colocar alambres perimetrales "como en Buenos Aires, Córdoba y Mendoza".
Como segunda instancia el ministerio apuntó a la educación vial en las escuelas: "Hasta el momento más de dos mil alumnos fueron capacitados. Empezamos el 30 de marzo en la escuela Santa María Eufrasia a la que asisten chicos del barrio Pucará y vamos a llegar a todos los colegios de la ciudad en conjunto con el Ministerio de Educación", aseguró Olivera Aguirre. El objetivo es "llegar a las familias con el mensaje a través de los chicos".
A pesar de la puesta en marcha de estas dos medidas no se pudo lograr concientizar a los puntanos. Por eso se pondrá en marcha la tercera instancia del plan. Cada puente peatonal tendrá a los costados alambre perimetral, lo que impedirá que atraviesen la avenida por el asfalto. Además en la zona del Pucará podrían cambiar de lugar el puente que atraviesa el río San Luis, que conecta a los vecinos de los barrios Pucará y San Luis XV, con la avenida Santos Ortiz para que los caminantes, ciclistas y motociclistas tengan una salida directa hacia el puente peatonal y no puedan evitar utilizarlo.
En este tramo de la ex ruta Nº 7 ya se produjeron varios accidentes que terminaron con personas muertas en lo que va del año. A 10 metros del puente que está camino a Juana Koslay una gruta recuerda a un niño de ocho años que falleció en 1994, cuando aún no estaban construidos los puentes, pero nada parece cambiar la actitud de los peatones. "Es más rápido, me duelen las piernas, no te metas que es mi vida" son algunas de las respuestas que dan las personas que atraviesan la ruta. Los alambres perimetrales intentarán cambiar esta actitud de zigzaguear los autos y la muerte.

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