Los afiliados del Insssep estuvieron ayer nuevamente de rehenes y sin servicio, por parte del gremio que convocó a un paro por tiempo indeterminado porque rechazaron afiches que fueron pegados en distintos puntos de la ciudad por desconocidos. A la vez, pidieron nuevamente la renuncia del vicepresidente, doctor Oscar Arévalo.
El doctor Arévalo, que durante la gestión del actual ministro de Salud, doctor Francisco Baquero, también tuvo serios encontronazos después de haber denunciado graves falencias en el organismo y, últimamente, prebendas que tenía el Sindicato. Entre ellas, créditos para vacaciones, para adquirir carne por 150.000 pesos mensuales, pago del local gremial, etcétera. Esto generó la reacción inmediata de la secretaria gremial Zulema Coria, que pidió la renuncia de Arévalo y hace dos semanas convocó también a un paro pero que luego fue levantado. La situación del Insssep, por su frágil situación financiera recrudeció y el conflicto, al enterarse el gremio municipal, empeoró al ser presentado un petitorio para conformar una comisión de emergencia e investigar lo denunciado por Arévalo. Ayer, según la denuncia realizada a los medios por Coria, aparecieron panfletos que motivaron una asamblea y se dispuso un paro por tiempo indeterminado. Los afiliados pidieron a los 1300 empleados del Insssep a través de los distintos medios de comunicación, que no se afecte el funcionamiento y que el presidente, Atilio Velázquez, transparente todas las actividades no sólo gremiales sino también en lo que hace a los prestadores.

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