El dosaje sanguíneo arrojó que circulaba con 0,75 gr./lt. de alcohol en sangre.
La investigación por la muerte del panadero César Carrizo (33) sigue su curso y días atrás, llegó a la fiscalía una prueba fundamental: el dosaje sanguíneo del inspector municipal José Elías Galíndez (47)que determinó que estaba bajo los efectos de la ingesta de bebidas alcohólicas al momento del accidente fatal.
De acuerdo a lo que se pudo conocer, el imputado circulaba con 0,75 gr./lt. de alcohol en sangre, una cifra por arriba de lo permitido por las leyes vigentes.
La investigación está siendo llevada adelante por el fiscal de instrucción Nº 1, Víctor Figueroa, quien ya cuenta con diversos relatos de testigos del luctuoso episodio, entre otro material probatorio. En este sentido, restaría el arribo de las pericias accidentológicas para comenzar a cerrar la causa y elevarla a juicio.
El siniestro fatal ocurrió el domingo 1 de febrero a las 6.25 aproximadamente, en la esquina de Pedro Goyena y avenida Sánchez Oviedo, donde César Alfredo Carrizo detuvo su moto por los semáforos.
El joven regresaba de trabajar en una panadería, cuando fue embestido desde atrás por el Volkswagen Up en el que se trasladaba Galíndez, quien se desempeña como inspector municipal.
Los testigos habían señalado que no estaba apto para conducir.
Comentá la nota