En la investigación por el asesinato de la joven declararon 28 personas cuyas afirmaciones resultaron ser falsas. Un vidente, y el taxista que dijo haber llevado al portero a la Ceamse, entre otros, dieron pistas falsas
Por el momento, según informa hoy el diario La Nación, hay una sola persona acusada de falso testimonio. Se trata de una mujer, identificada como Beatriz Fuentes, que dijo haber presenciado una discusión entre Ángeles e integrantes de su círculo íntimo antes de la muerte de la chica.
Según relató a un canal de noticias, la mujer estaba de visita en la casa de su hermana, en el segundo piso del edificio de Ravignani 2360. Al escuchar gritos, se asomó al hall y allí presenció la discusión, explicó. De esta forma, su declaración orientaba la investigación hacia el entorno de Ángeles.
Tras conocer el audio, el juez Ríos, quien lleva adelante la causa, convocó a todos los vecinos del edificio, pero ninguno dijo haber escuchado la discusión a la que se refirió la mujer, quien, finalmente, reconoció ante el magistrado que había mentido y que había escuchado esa versión de los hechos en una terminal de micros. Es la única imputada por falso testimonio.
Fuentes no fue la única en aportar datos falsos a la causa. Además, un plomero que hacía trabajos en el departamento de uno de los integrantes del entorno cercano de Ángeles sostuvo que vio a un hombre, al que describió como el padrastro de la joven, empujar un contenedor de basura. Luego se comprobó que sus afirmaciones eran falsas.
Asimismo, un vidente que se presentó ante la Policía involucró al jefe de una banda de piratas del asfalto, mientras que un informante de la policía bonaerense apuntó a un delincuente de la zona de San Martín.
El testimonio del taxista que dijo haber trasladado al portero Mangeri, único acusado por el homicidio, hacia la planta de la Ceamse en Colegiales es uno de los que cobró mayor relevancia. El chofer inclusive sostuvo que el encargado de Ravignani habría pegado un mazazo a las pesadas bolsas que transportaba al comprobar que algo se movía allí.
Luego de hacer un recorrido con la División Homicidios de la Policía Federal, quedó demostrado que el taxista, Leonardo, no reconoció la sede de Ceamse en Colegiales ni supo cómo llegar desde Ravignani al 2300, de donde habría supuestamente levantado a Mangeri, hasta la planta. Su vehículo no aparecía en las filmaciones de las cámaras de seguridad y el cuerpo de Ángeles no tenía marcas de haber recibido un mazazo.
Por qué mienten los testigos
Según explicó el psiquiatra Hugo Marietán al diario Tiempo Argentino, este tipo de fabuladores están convencidos de la versión de los hechos que relatan. Asimismo, el especialista destacó la necesidad de estas personas de sentirse protagonistas en los sucesos.
Por otra parte, Marietán apuntó que "el peor enemigo del fabulador son los hechos": si bien empieza de forma coherente, luego va agregando detalles que van haciendo que su relato se vuelva sospechoso para luego quedar en evidencia.
Comentá la nota