Agentes policiales, de distintos estados brasileños, invadieron ayer el Congreso brasileño en momentos en que se realizaba una sesión deliberativa.
Antes de retirarse, Alves había reclamado a los policías que abandonaran el plenario legislativo. Llegó, inclusive, a proponer a los manifestantes policiales la creación de un grupo de trabajo para discutir el tema y proponer una reforma a la legislación vigente. Pero los soldados de la Policía Militar que dirigían la protesta no quisieron salir del recinto y se sentaron en las sillas que ocupan los parlamentarios. Esa actitud exasperó los ánimos de los diputados que se habían congregado, a esa altura, en torno al estrado ocupado por las autoridades del Congreso.
Alves, muy irritado, les gritó a los manifestantes: “Este tipo de comportamiento es una falta de respeto. No es nada democrático”, increpó. A las exclamaciones de “Brasil, Brasil”, los soldados de la PM, que fueron también acompañados por agentes de la policía civil y de bomberos, portaban carteles con la consigna: “No a la Copa” del Mundial de fútbol. Junto a ellos, otro grupo de manifestantes, todos ellos estudiantes de medicina, llegaron también a ingresar en el hemiciclo del plenario. Pero cuando vieron la exaltación policial prefirieron mantenerse lejos del tumulto. Según el gobierno brasileño este hecho “crea” un precedente “peligroso”.
Comentá la nota