Insólita interpelación por juicios a la Tamse de concejales y/o acreedores

Fernando Machado, concejal y acreedor, presidió la interpelación, y la vicentista Graciela Treber, también con acreencias a su favor por pericias en las causas; estuvo en el debate.
La comisión de Servicios Públicos del Concejo Deliberante trabajó ayer para el Libro de Guinness: interpelaron al asesor letrado de la Municipalidad, Carlos Varas, sobre los millonarios juicios que la Tamse le está pagando a los choferes, y el debate estuvo presidido por un acreedor de la empresa municipal, y entre los interpeladores se contó, además, a Graciela Treber, también acreedora en la causa por tareas de peritaje.

La comparecencia de Varas la había reclamado el radicalismo, como que fue el presidente de este bloque, Marcelo Cossar, el que le hizo más preguntas al funcionario. También participaron activamente los peronistas Elvio Sahaspe y Juan Rufeil y el olguista Miguel Siciliano.

¿Y juecistas y vicentistas? Mutis por el foro. Es que el recato que Machado y Treber no tuvieron para no asistir a la interpelación, les alcanzó para no hacer ninguna pregunta, confundiéndose con los giacoministas. Que, justo es decirlo, no tenían porque participar porque el oficialismo era allí el propio funcionario interpelado.

Varas se sacó elegantemente el sayo de encima diciendo que la empresa es autónoma en negociaciones extrajudicales como la que recientemente terminó en un acuerdo -que ya comenzó a ejecutarse- para cancelar demandas del orden de los $ 20 millones.

No obstante, Varas ofreció información de manera oficiosa sobre el conflicto y el posterior acuerdo, ante las preguntas/protestas de Cossar y Sahaspe porque el verdadero agente financiero del acuerdo fue el municipio y su intendente Giacomino, como es público y notorio.

Es válida la observación y también fue concluyente la fuerza formal de la argumentación de Varas: no sólo que la empresa es autónoma sin que el Tribunal Superior de Justicia liberó al municipio de responsabilidades patrimoniales, contrariando las pretensiones de demandas dirigidas contra la Tamse y, en forma solidaria, contra la comuna.

Sobre el estupor de Cossar, Sahaspe y Siciliano cuando escuchaban que Varas pedía la fuente con agua de Poncio Pilatos, debe señalarse que sin los aportes de la Municipalidad, la Tamse no sólo no podría pagar las indemnizaciones. Tampoco tendría para el gasoil de los vehículos o los sueldos y, en rigor, ni siquiera podría existir.

Y en materia de imposibilidades, la demanda salarial misma existe porque existe el respaldo municipal, porque la Tamse es una empresa virtualmente quebrada, con un pasivo que supera a sus activos, según el último informe de la Comisión Fiscalizadora, y un millonario déficit operativo mensual.

Pero una cosa bien distinta es subsidiar sueldos de choferes y combustible para el servicio, y otra destinar millones y millones de pesos a estudios jurídicos que patrocinaron las 693 demandas y que se llevarán el bocado del león (ver aparte).

También es poco entendible que la Tamse haya aceptado constituirse en agente de retención de los contratos privados de cuota litis entre los patrocinantes y los trabajadores, que en los casos a cargo del estudio del ex legislador juecista Miguel Ortiz Pellegrini llegan al 24,2%: 20% más el IVA.

Antes de que comenzara la interpelación, Cossar le dijo al paso a su par Rufeil: “Turquito, preparate para conducir el debate”, descontando que Machado no iba a asistir (este edil no sólo es acreedor sino también miembro pleno del estudio jurídico de Ortiz Pellegrini, a cargo de cerca del 80% de las demandas).

Cossar se quejó por la falta de participación del Concejo en la negociación con los choferes. ¿Cómo hubiera participado Machado en las negociaciones? ¿Representando al municipio o a título de acreedor?

La Tamse es agente de retención en los contratos privados de cuota litis (24,2%) entre abogados y choferes.

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