Insistirán en la Justicia para evitar que Federico deje la escuela común

La familia del joven de 17 años con retraso cognitivo recurrirá el fallo del juez Muñoz que acaba de rechazarles un recurso de amparo. Si la medida quedara firme, debería abandonar ese secundario
Niegan que su hijo tenga el desarrollo intelectual de un chico de segundo grado como lo afirmó el abogado del colegio Concordia y creen tener las pruebas necesarias para demostrar que Federico está siendo víctima de una injusticia que afecta su derecho a la educación; por esos motivos los padres de este joven riocuartense de 17 años están decididos a seguir hasta el final el litigio judicial contra ese colegio, para que pueda terminar el ciclo de especialización en el mismo centro educativo al que asiste desde 2006.

Así lo hicieron saber, a través de su abogada, Eliana Peano, quien se opuso drásticamente a las conclusiones a las que arribó el juez de Control Daniel Muñoz.

La familia de Federico (nombre ficticio que utilizamos para preservar su identidad) había obtenido en un primer momento el guiño del juez Muñoz cuando dictó la medida cautelar que les permitió continuar mandando a su hijo al cuarto año de la escuela Concordia, pero esta se-mana recibieron con suma preocupación la noticia de que el mismo magistrado rechazaba el amparo y, de ese modo, avalaba la postura del colegio.

-Después del fallo que le da la razón al Colegio Concordia, ¿qué pasos van a seguir?

-Nosotros vamos a interponer el recurso que sea pertinente a los fines de que no quede firme esta sentencia. Esta mañana estuvieron los padres de Federico, muy preocupados, porque en el caso de que esta sentencia quedara firme el menor quedaría fuera del colegio. Vamos a seguir hasta las últimas instancias interponiendo todos los recursos que consideremos pertinentes.

-Siempre con la idea de que el joven pueda terminar el ciclo de especialización en ese colegio.

-Exacto, porque no estoy para nada de acuerdo con el fallo de este tribunal, con la decisión del juez de Control que, entre otros argumentos, asegura que esta cuestión requiere mayor amplitud de debate y más pruebas. Insisto, no estoy de acuerdo para nada con esa visión porque yo creo que con la prueba que está en el expediente y habiéndola valorado correctamente se hubiera llegado a otra resolución pero, bueno, por eso vamos a recurrir.

-¿Cuál es el argumento que avala su posición?

-Ellos dicen que el coeficiente in-telectual de Federico es igual al de un chico de segundo grado, y nosotros creemos que no, que con las pruebas que existen y con lo que dicen el médico y la maestra integradora él tranquilamente puede concurrir a ese colegio, como lo venía haciendo. Es decir, con la ayuda de una maestra integradora y con una adaptación curricular.

-¿Por qué creen que un colegio como el Concordia puede tomar esta decisión de finalizar el vínculo con un alumno como el que ustedes representan?

-No me explico, la verdad que no me explico...

-¿Intentaron, previo al amparo, un acuerdo extrajudicial con el colegio?

-Lo que pasa es que este año ellos no quisieron admitir al menor y le ofrecían que concurriera muy pocas horas. Ofrecían algunas materias como educación artística, pero el chico necesita concurrir a Lengua, Matemáticas y todas las materias que se ven en la especialización.

-El abogado de la escuela manifestó que en su momento los padres firmaron un acta por la cual se comprometían a retirar a su hijo del colegio una vez fina-lizado el ciclo básico, ¿fue así?

-Ese acuerdo no dice exactamente eso. Es verdad que había un acuerdo firmado pero no dice en ningún momento que debían sacar a su hijo del colegio Concordia.

Marchas y contramarchas del caso

- El conflicto entre las autoridades del Colegio Concordia, de Pedro Vargas 260, y los padres de un joven con retraso cognitivo que venía asistiendo allí desde el ciclo básico, se generó cuando la escuela les informó que su hijo no podría iniciar el ciclo de especialización en ese centro educativo. Para no cortar abruptamente los lazos de socia-lización y la reinserción lograda, les ofrecieron dictarles materias como educación física y arte, a condición de que se inscribiera en un centro especial.

- El 4 de marzo el juez Daniel Muñoz -a cargo provisoriamente del Juzgado de Segunda nominación- les recibió a los padres de Federico el recurso de amparo y hasta tanto lo resolviera, dictó una medida cautelar que permitía al alumno continuar asistiendo a clases en el cuarto año de la escuela común.

Asimismo, la emplazó a que en tres días se presentaran las autoridades del Concordia a hacer su descargo ante el juez.

- Dos meses después, el 3 de mayo último, el mismo magistrado re-chazó el recurso de amparo presentado por los padres por entender que existen otras vías judiciales a las que podrían haber recurrido y que permiten una evaluación más profunda del caso que la que surge de una vía sumarísima como lo es el recurso de amparo. Si esta decisión quedara firme, el joven debería abandonar de inmediato el colegio Concordia. Sus padres adelantaron que seguirán con su reclamo en la Justicia.

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