El próximo martes la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones definirá si corresponde el procesamiento y sobreseimiento de los miembros de la Dirección de la Lucha contra el Narcotráfico de la Policía en el marco de la causa bautizada como “narcopolicías”.
En ese marco, Lozada insistió que el comisario general retirado Mario Nieto y el comisario mayor -en uso de licencia- Rafael Sosa serían los jefes de la supuesta asociación ilícita, con la engañaron a magistrados y funcionarios judiciales ocultando la intervención de Juan Viarnes como agente encubierto y/o provocador en absoluta violación de la Ley Nacional 23.737, ya que esta tarea sólo la puede hacer una persona de las fuerzas de seguridad y nunca un particular.
Además, el fiscal General sostuvo las maniobras se habrían producido entre 2010 y 2013, años en los que estos policías habrían realizado procedimientos con órdenes judiciales pero con ilegitimidad de origen, y que actualmente están en etapa instructiva y que a futuro podrían sufrir nulidades.
Lozada también alegó que a muchas de estas personas vinculadas al narcotráfico se les cobraba periódicamente sumas de dinero para que pudieran seguir con esa actividad sin que fueran investigados por la policía. Otro de los delitos investigados era hacer figurar una cantidad menor de estupefacientes a la secuestrada en los procedimientos y colocar la droga restante en otros procedimientos para generar imputaciones y detenciones. En tanto, otra parte de la droga incautada y no declarada se comercializaba en locales nocturnos.
Finalmente, reclamó que se dé marcha atrás a los sobresemientos dictados en las causas Pino y Ludueña, en la que la mayoría de los policías imputados estarían involucrados.
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