Insisten con una escalada de impunidad en Formosa

Así lo consideraron dos integrantes de la Comisión de Familiares de Víctimas Antimpunidad de Formosa. Criticaron a la provincia por no adherir al convenio con Nación para atender a las víctimas el cual fue rubricado por el Chaco este martes e insistieron con una connivencia entre el poder político y los demás poderes del Estado, además de una escalada delictiva.
Luego de que el Chaco adhiriera al programa de Nación de Lucha Contra la Impunidad, las representantes de las “Madres del Dolor” de Formosa, Leónida Sosa y Teodosia Saavedra mostraron su beneplácito por esta rúbrica y criticaron a nuestra provincia por no haber firmado el convenio. Ellas, junto a familiares de víctimas de todo el NEA participaron este martes del acto.

“Nos sentimos alagadas de participar de este acuerdo que está haciendo Nación con el Chaco. Es lo que nosotros en Formosa no podemos conseguir todavía. El coordinador (Legal y Técnico del Programa Nacional de Lucha Contra la Impunidad, Carlos Leandro Jarsun, había solicitado a las autoridades pertinentes llegar a un acuerdo y firmar este contrato para que la víctima sea atendida. Porque uno es víctima antes y después”, aseguró Sosa en diálogo con Chaco Día por Día.

“En Formosa pasan muchas cosas. Mi hijo es el claro ejemplo de la ilegalidad y de la impunidad de los juicios que se llevan a cabo, que quedan todos impunes porque el accionar policial no trabaja en total democracia ni la justicia. A aquellos que el poder no quiere que se vayan presos no van presos. Que no se llegue a un acuerdo con la Nación en este contrato es porque hay muchas cosas que en Formosa primero se tienen que aclarar y después llegar a este contrato”, agregó.

Para Saavedra en Formosa hay una fuerte connivencia entre todos los poderes del Estado lo que garantiza la impunidad. “Trabajan en conjunto el Hospital Central, Casa de Gobierno y el Poder Judicial. Un médico forense judicial dijo que la muerte de mi hijo no se puede determinar, cuando lo torturaron, cuando le rompieron el bazo y el cráneo. Yo no pude poner peritos de parte porque no tengo recursos”, aseguró

ANTECEDENTES

Leónida y Teodosia comparten el gran dolor de haber perdido un hijo. Sosa es madre de Antoliano Figueroa, asesinado el 7 de marzo de 2005 a manos de cinco policías que lo ultimaron “por error” con un hierro que le atravesó el ojo ya que esa noche, en una vivienda en construcción del Barrio Santa Rosa, al que buscaban ajusticiar era un supuesto amante de la mujer de uno de los uniformados de la Comisaría Seccional Segunda de la capital formoseña. Los autores del crimen fueron absueltos en su mayoría y uno de ellos fue condenado a un año y ocho meses de prisión, que finalmente cumplió en libertad.

En tanto, Saavedra es madre de Jorge Britez, un joven de 24 años que fue muerto a golpes por el oficial de policía formoseño, Rubén Méndez, el 31 de julio de 2005 quien lo atacó acusándolo de haberle robado la bicicleta a un pariente suyo. El autor fue a juicio y se lo condenó a cinco años de prisión. Hoy se encuentra libre.

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