El gobernador Gildo Insfrán presidió ayer la reunión evaluativa del Comando de Emergencia en torno al plan de contingencia diseñado para atender la emergencia de Pozo del Tigre y fue claro al instar sus colaboradores a profundizar la ayuda y compromiso con la asistencia integral a los lugareños.
El ministro de Gobierno, Jorge Abel González, dijo que el primer mandatario fue claro al aludir a que "las 876 viviendas afectadas y las familias que en ellas habitaban son la prioridad", como también al momento de señalarles que "toda la atención debe estar centrada en el ‘nuevo Pozo del Tigre’ que debemos construir, hay que ir y estar con la gente, debemos estar con ella, eso es lo que sirve, nuestra obligación es brindarle una respuesta".
Servicios básicos
Se expuso que "el servicio de agua potable ya está restablecido, en tanto que el de energía eléctrica se encuentra en un 70%, y entre hoy y mañana - salvo sectores del alumbrado público donde se debe hacer todo a nuevo,- se tendrá casi en un 95% normalizado. El barrio aborigen Qompi y otras porciones de la localidad aun sin luz desde este lunes la tendrán, ya que se han energizado la totalidad de los transformadores".
Otra faceta detallada tuvo que ver con que se avanzarán en acciones sanitarias a fin de evitar apariciones de patologías que pudieran darse a partir de eventos naturales como el ocurrido, incluso desde la fecha se trabajará en la fumigación espacial y localizada contra los mosquitos, además de control de calidad del agua, entre otras medidas preventivas.
Insfrán se interesó del estado sanitario, especialmente de quienes aún permanecen internados, sobre lo cual el ministro de Desarrollo Humano, Aníbal Gómez expuso que si bien existen gente internada, de la docena de lesionados más graves iniciales que fueron derivados a esta capital, sólo tres aún permanecen en esa situación, aunque sin riesgo de vida.
Se expuso que uno de los aspectos a resolver en lo inmediato tiene que ver con posibilitar que los afectados que aún permanecen en los refugios dejen los mismos y retornen a sus hogares reparados, de tal manera que se pueda trabajar en las escuelas donde permanecen evacuados (que tengan luz, agua y estructuras seguras) y de esa manera en una semana los alumnos puedan regresar a clases, para lo cual incluso se organizarán turnos intermedios en los diferentes niveles de ser necesario.


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