La polémica desatada desde hace varios días luego de que en un programa radial se emitiera la opinión de supuestos oyentes haciendo referencia hacia la muerte del hijo del gobernador Gildo Insfrán, el primer mandatario decidió accionar medidas legales ante lo que considera “actos de mala fe”.
Esta gratitud la expreso como padre ya que el modo como se desató esta campaña de difamación –cuyo origen es conocido al igual que su propósito y responsables- ha dañado los sentimientos de nuestra familia que aún no ha logrado restañar las heridas por ese ser tan nuestro y tan querido que partió hacia las dimensiones del Padre Dios”, sostuvo.
Según Insfrán, “lo que ocurrió con mi amado hijo jamás le fue ocultado al pueblo formoseño al que me debo absolutamente. Como corresponde, hubo una puntillosa investigación judicial con las consecuentes conclusiones. Y se informó al pueblo porque de él recibimos desde siempre las más cálidas, permanentes y sinceras muestras de amor y solidaridad que nos fortalecieron y aliviaron ante semejante golpe al corazón de nuestros sentimientos”.
Ante estas circunstancias, Insfrán confió públicamente que iniciará “de inmediato” todas las acciones legales, civiles y penales “para que este acto de mala fe, de ausencia de humanidad y de precariedad moral sea reparado, como corresponde, por la justicia”.
Confirmado el hecho, el mandatario instó “a los responsables de los medios de comunicación y sobre todo a los que desde la militancia política debemos dar el ejemplo a las nuevas generaciones sobre la dimensión de esta noble ciencia puesta al servicio del bien común, a terminar definitivamente con este tipo de operativos y campañas tan dañosos y crueles”.
Gildo Miguel Insfrán fue encontrado muerto el 4 de agosto del 2003 en su dormitorio de la casa familiar con un disparo en la cabeza. La justicia investigó y determinó que el hecho fue un suicidio.

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