Inseguridad: La UCR propone un mapa vecinal del delito

Inseguridad: La UCR propone un mapa vecinal del delito
La ola de delitos que sufre Bahía Blanca, y el manifiesto descontento de la gente ante la falta de protección por parte de la policía, ha provocado que los candidatos locales comiencen a diseñar estrategias para combatir la inseguridad, lo que hasta ahora era facultad absoluta del estado provincial.
Un claro ejemplo de ello es la propuesta lanzada por el radicalismo como parte de su plataforma electoral de cara a las elecciones primarias de agosto.

El precandidato a primer concejal de la UCR, Emiliano Álvarez Porte, propuso diseñar un mapa vecinal del delito, con un estudio pormenorizado del grado de conflictividad en cada sector específico para determinar un diagnóstico certero de las necesidades de cada barrio y, en consecuencia, desplegar los mecanismos de prevención acordes a cada situación.

“El grado conflictividad social es diferente en cada barrio. Hay sectores de nuestra ciudad que necesitan puestos fijos de vigilancia, otros, rondines de personal menos frecuentes, otra mayor luminaria y otrps limpieza de espacios públicos o desmalezamientos. Tenemos que saber cuál es la política de seguridad que cada sector necesita”, expresó Alvarez Porte.

El proyecto incluye además una activa participación en el control del accionar policial por parte del municipio a través de la Secretaría de Seguridad:

“Debemos canalizar el control político de la ciudadanía hacia las fuerzas de seguridad. La Secretaria de Seguridad debe ampliar sus funciones y ser receptora de reclamos vecinales sobre el accionar de la policía y actuar decididamente. Debemos fortalecer y prestigiar la participación comunitaria. No deben sentirse solos los vecinos al momento de reunirse a pensar estrategias. La presencia del estado es fundamental para reinstalar la confianza en la función pública”, manifestó.

El candidato radical también planteó la necesidad de formular programas de capacitación destinados a los vecinos para corregir modalidades y hábitos que puedan poner en riesgo su integridad, además de fomentar la participación colectiva de la sociedad en la prevención del delito y la protección de los vecinos.

“No es un problema que pueda solucionarse en el corto plazo, pero debemos comenzar a actuar de inmediato. Los funcionarios municipales no pueden ser meros espectadores del miedo de los vecinos o de la inacción de la policía. El estado debe mostrar su presencia ante los vecinos”, concluyó.

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