Controlarán el ingreso principal al predio, por calle Buenos Aires. Por allí habría ingresado la niña de 13 años que fue violada, junto con su agresor. También habrá monitoreo interno, para evitar el vandalismo
El cementerio era considerado por el Municipio como un lugar afectado por la inseguridad antes que ocurriera la violación de una chica de 13 años, el martes alrededor de las 16.30, a punta de cuchillo. Lo era tanto por la posibilidad de que se cometan delitos contra las personas, como por el vandalismo y la profanación de tumbas y panteones al interior del predio.
Pero luego del hecho, la necesidad de implementar las medidas disuasivas se volvió más urgente.
En este sentido, el subsecretario de Gobierno, Osvaldo Córdoba, confirmó que, en poco tiempo más, se instalará un domo de vigilancia para monitorear el ingreso principal del cementerio, por calle Buenos Aires. El funcionario comprendió que, luego del ataque sexual a la menor, esa medida no puede esperar. “Está todo listo, sólo falta que pase por el Tribunal de Cuentas. En poco tiempo más se instalaría, una vez que (el Municipio) finalice el proceso de compra”, apuntó Córdoba.
El domo al ingreso del cementerio estará en línea y será monitoreado desde la central de control de la jefatura policial, que administra varias de las cámaras de seguridad colocadas en la vía pública.
Cámaras al interior del predio
Además de los problemas de inseguridad que hay en los alrededores -sobre todo contra las personas-, dentro del cementerio se producen con cierta regularidad los ataques contra los bienes materiales.
De allí partió la idea de instalar varias cámaras de vigilancia dentro del cementerio. En este sentido, el subsecretario de Gobierno Osvaldo Córdoba aclaró que esto será posterior al monitoreo del ingreso al predio.
“El año pasado, pedimos presupuestos en empresas locales para colocar cámaras adentro. Además, pedimos estimaciones técnicas” para determinar cuántos aparatos hacen falta y cómo se los debe distribuir.
El objetivo es ejercer el máximo control posible sobre el predio, para prevenir hechos de vandalismo y de profanación en tumbas y panteones, que ocurren con alguna frecuencia.
En la misma línea, el área de Obras Públicas del Municipio tiene proyectado colocar más luminarias dentro del cementerio, lo que ayudaría a mejorar la seguridad. Sin embargo, el propio Córdoba indicó que en algunos casos hace falta infraestructura para poder llevar el alumbrado. “En algunos puntos hay que llevar hasta electricidad”, reconoció.
“Complejo de controlar”
Más allá de lo coyuntural, lo cierto es que las dimensiones y las características del cementerio hacen que sea complicado controlar la seguridad. “Es complejo por la cantidad de panteones grandes y por los recovecos que hay. Es muy difícil”, señaló el subsecretario de Gobierno.
En este orden, Córdoba apuntó que hay vigilancia policial los 365 días del año. “Siempre hay presencia policial nocturna, pero el predio es muy grande, y colocar más oficiales sería muy caro. Por eso se colocarán cámaras”, detalló.
El Municipio paga unos 10 mil pesos mensuales por los adicionales nocturnos. “Preferimos hacer una inversión inicial fuerte pero que después se amortiza con el tiempo”, dijo el funcionario.
Informe
Córdoba se reunió ayer con el fiscal Walter Guzmán, que investiga la violación de la niña de 13 años, y se comprometió a darle toda la información que esté a su alcance.
Como primera medida, el funcionario pidió la lista de los empleados del cementerio presentes al momento de ocurrido el hecho, que luego le elevará al magistrado.
“Normalmente, siempre hay entre 6 y 8 personas entre personal de patio y personal administrativo. Además funcionan las florerías y las marmolerías”, dijo el funcionario. Pero aclaró: “El calor y el horario en que pasó todo conspiraron en favor del delincuente”.
Por último, Córdoba admitió que le genera mucha preocupación lo sucedido. “Es una locura”, opinó.
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