Inseguridad: La muerte de Guido despertó el temor y la sensación de desprotección en los vecinos de Posadas

Guido Kachuk tenía tan solo 17 años, el sábado 26 cumpliría sus 18, sin embargo la inseguridad lo cruzó en la madrugada de este martes y se lo llevó para siempre. Horas después la noticia de su triste final en manos de los delincuentes que lo balearon para robarle el celular sorprendió y atemorizó a los posadeños.
Agencia Hoy pidió opinión a los ciudadanos y se topó con el reclamo generalizado de seguridad. Los vecinos aseguran que tienen miedo a diario, se quejan de las prioridades del gobierno y señalan la ausencia de la policía en las zonas de mayor conflicto.

Marcos (24) “No puede ser, cada vez estamos más cerca de parecernos a Buenos Aires, mucho asfalto y poca inversión en seguridad”.

Beatriz (43) “Vivimos encerrados, tenemos miedo hasta de tener abierta la ventana, y cuando denunciamos que hay patotas o drogadictos, nadie hace nada”.

Diana (52) “Cada vez estamos peor, lo que pasó con este jovencito es lamentable, lo que antes veíamos solo en las películas ahora pasa en nuestras veredas”.

José (47) “El gobierno debe actuar, esto es una escalada delictiva violenta sin precedentes en nuestra provincia”.

Silvana (45) “Me da tristeza, tengo ganas de encerrar a mis hijos para que nada le pase porque nadie te garantiza lo contrario”.

Nadia (32) “Vivimos tras las rejas aunque no seamos delincuentes. Se vive con miedo, no podemos confiar en nadie, ni en la policía”.

Ivana (28) “Y la policía que hace? nos podemos dejarnos matar impunemente”.

Dolor, impotencia y ¿negligencia? Hay un concepto que se reitera con las muertes tan jóvenes, “un padre no está preparado para la muerte de un hijo, cuando se supone que los hijos deben despedir a sus padres”, y este pensamiento se reflejó en las primeras declaraciones de Jorge Kachuk, papá de Guido: "Si los encuentro los mato, haré justicia por mano propia".

Pese a las diferentes versiones que circulan respecto al orden de los hechos, lo concreto es que fue el padre del joven, quién lo levantó del piso, a pocas cuadras de su casa y lo llevó hasta el Hospital Ramón Madariaga donde tras varias idas y venidas, descubrieron que Guido estaba herido de bala.

El adolescente murió y en las primeras declaraciones de Jorge Kachuk a los medios periodísticos, hizo una acusación casi sin darse cuenta: los médicos que recibieron a su hijo no le prestaron la atención que ameritaba su condición.

El hombre relató que una vez en emergencias, los profesionales le dijeron que su hijo estaba “drogado o borracho”, pero tras la insistencia del padre, le realizaron una radiografía confirmando la bala en el abdomen.

Horas después, la Policía inició una investigación sobre la presunta negligencia de médicos del nosocomio. A través de un procedimiento en la sala de guardia del Hospital Ramón Madariaga, intentaron comprobar las condiciones en las que fue atendido Guido Kachuk y secuestraron el libro de guardia.

La familia y los amigos dieron su último adiós al adolescente, pidiendo justicia y exclamando: “No queremos que hayan más Guidos”.

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