Por la inseguridad se afianzan las guardias de serenos las 24 horas

Por la inseguridad se afianzan las guardias de serenos las 24 horas

istintos barrios de la zona oeste de la ciudad de Posadas contratan grupos de trabajadores que vigilan distintos sectores

Cansados de la inseguridad y los reiterados robos, distintos barrios de la zona oeste de la ciudad de Posadas mantienen un sistema de vigilancia durante las 24 horas para la prevención de delitos.

 

El servicio tiene un costo de entre 200 y 300 pesos por mes para cada vivienda. Los serenos indicaron que trabajan de manera particular en las distintas zonas.

 

Este sistema funciona actualmente en la chacra 95, en el Barrio los Jilgueros, donde hace cinco años se implementa el servicio de serenos para el monitoreo de 80 de las 120 viviendas que componen el complejo habitacional.

 

En el lugar trabajan cinco cuidadores en distintos horarios, los cuales se encargan de la vigilancia del predio. Uno de ellos es Oscar Parodi de 58 años, quien cubre desde hace tres años el horario nocturno acompañado por otros dos serenos.

 

“Ahora estamos más tranquilos porque ya está presa la persona que siempre robaba. Nosotros trabajamos en colaboración con el Comando Radioeléctrico, no portamos armas, lo que realizamos es una tarea de vigilancia”, indicó.

 

Con respecto a los delitos en la zona, Parodi destacó que “generalmente no hay muchos robos, uno o dos cada tanto, más cuando llueve, el trabajo de noche es bastante tranquilo, aunque a veces roban de día también”.

 

A todo esto, el vecino Javier Ferreyra contó que Los Jilgueros es un barrio que fue habitado hace cuatro años y que desde entonces cuentan con el servicio de seguridad las 24 horas.

 

“Al principio teníamos muchos robos, pero ahora por suerte está todo más tranquilo. Creo yo que es gracias a los serenos que cuidan las casas. Mejoró mucho la situación, a mí por suerte nunca me robaron pero a otros vecinos si”.

 

Asimismo Fabián Rotela -de 40 años-, quien custodia las calles en el horario diurno, explicó que la chacra 95 se encuentra rodeada de barrios con mucha delincuencia y por eso el principal problema es evitar los robos.

 

“El otro día uno de los cuidadores estaba de franco y un ladrón intentó entrar a robar en una casa, por suerte se lo pudo detener”, recordó el sereno.

 

Otro barrio que decidió implementar un servicio de vigilancia las 24 horas es la chacra 113 de Posadas, ubicada entre las avenidas Martín Fierro, Zapiola, Chacabuco y Lucas Braulio Areco.

 

Los vecinos del barrio Hipotecario contrataron hace un año los servicios de un grupo de serenos para monitorear el barrio durante las 24 horas.

 

Debido a un problema de presupuesto, actualmente los cuidadores trabajan desde las 16 hasta las 7.

 

Allí Alberto Ramón Sosa vigila hace tres años los pasillos, recorriendo por la noche con su linterna. “Comenzó a funcionar el sistema de serenos las 24 horas, nos organizamos mediodía un grupo y de noche otro. Después hubo un problema de presupuesto con el turno de la mañana porque no todos querían pagar, por eso ahora abarcamos un horario que va de las 16 hasta las 7. Trabajamos en total cuatro serenos”.

 

“La Policía colabora con nosotros, lo que realizamos en el barrio es una tarea de vigilancia y alerta del delito, si hay alguna actividad sospechosa lo que hacemos es llamar al 911, es un trabajo arriesgado sobre todo por la zona”.

 

Desde su casa, Graciela Díaz calificó de positivo el trabajo que realizan los cuidadores del barrio. “Ellos no pueden faltar ni un día, siempre nos ayudan con cualquier problema que tenemos de inseguridad. Ellos evitan los robos en la cuadra”.

 

La vecina, que hace nueve años vive junto a su familia en la chacra 113, relató que si bien en comparación con los primeros años los delitos disminuyeron, todavía persisten los robos. “El otro día casi se llevan el estéreo del auto de mi marido”, recordó.

 

Por su parte, Ariel -otro vecino- destacó que decidieron contratar a los serenos a partir de un hecho de robo. “Empezamos con este sistema a partir de que entraron a robar una casa en pleno día, hay muchas patotas, generalmente hay muchos robos oportunistas y se llevan garrafas o cualquier cosa que encuentren por afuera”.

 

Sin embargo, el trabajo de los serenos tiene sus dificultades; sobre ello el cuidador Roberto Ribero, que trabaja por la noche desde hace un año, manifestó que no cuentan con armas de ningún tipo y que aun así se enfrentan a situaciones peligrosas: “Tuvimos problemas con las patotas del barrio vecino, muchas veces nos tiran piedras porque no los dejamos que se junten en las esquinas a tomar alcohol”.

 

Continúa sin reglamentarse

La Ordenanza 3206/13 regula la prestación del servicio de los serenos particulares en todo el ámbito de la ciudad capital de la provincia, pero sigue sin reglamentarse.

 

La norma fue sancionada el 5 de agosto del 2013 pero todavía no se creó el área para empezar a registrar el servicio de seguridad privada.

 

Comentá la nota