Un grupo de pobladores fue recibido por diputados de la oposición. Dicen que el dueño de las tierras que se expropiarán para hacer el nuevo pueblo (después de las inundaciones del río Neuquén) se beneficia con un precio muy superior al que pagó.
El tema es el de las tierras en las que están asentados más de 300 habitantes que esperan sus títulos de propiedad sobre cerca de 80 lotes -en las que han vivido dos o tres generaciones- y que en 1999 fueron vendidas a un particular.
El gobernador Sapag mencionó el tema en su discurso, el lunes, y aseguró que el trámite de expropiación sigue su curso normal, y que la partida de dinero destinada al efecto -1.700.000 pesos- está garantizada.
"Estamos reclamando los títulos de esas tierras y por eso pedimos a los diputados que tomen cartas en el asunto y que el ejecutivo provincial de un listado e informe sobre las mensuras de los lotes", señalaron los pobladores del paraje durante la reunión que mantuvieron con algunos diputados.
Destacaron que decidieron viajar a Neuquén luego de haber escuchado el discurso del gobernador Sapag en el que mencionó que hay un acuerdo de 1,7 millones de pesos para inscribir los terrenos a nombre de la provincia.
Ese fue precisamente el disparador de la inquietud: "queremos que se investigue el negocio por el cual un particular compró más de 11.000 hectáreas a 100 mil pesos y ahora vende 2.700 por un millón setecientos mil: una demostración de que la provincia es muy generosa para comprarle a los privados", dicen los diputados que dijeron los pobladores.
Además, pidieron gestiones para conseguir una escuela secundaria para los 25 chicos que cursan en Añelo y para otros 25 que abandonaron por las dificultades para transportarse.
"Vivimos con el temor de encontrarnos con una tranquera que no nos deje pasar o de que se nos saque del pueblo", apuntaron.
De la reunión participaron los diputados Paula Sánchez, de Libres del Sur; Luis Sagaseta y Amalia Jara, del PJ; y Eduardo Benítez, de la UCR.

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