Son muchas las propiedades abandonadas en nuestra ciudad, entre locales comerciales, viviendas e incluso espacios de uso institucional o estatal. Consecuentemente son innumerables los reclamos que realizan la personas que deben soportar los “efectos colaterales”.
La falta de higiene en predios, ubicados en distintos barrios de la ciudad, es motivo de permanentes quejas vecinales, muchas de ellas canalizadas por la línea gratuita 147 pero sin respuesta, como es evidente. En otros casos, a sabiendas de la actitud que pudiera tener el propietario, el vecino “aguanta” y no denuncia. Pero llega un momento que no se puede dejar pasar más el asunto, y es cuando de ser una cuestión estética pasa a ser un asunto de salud o de seguridad.
Están también los inmuebles en estado de abandono o que son ocupados de forma irregular porque el dueño se fue del país, por una sucesión que no se define o porque un responsable se desentendió de ese bien. Las consecuencias son acumulación de basura, criaderos de alimañas, espacios que son propicios para la delincuencia, utilizados como depósitos de basura que las personas arrojan al pasar o devienen en “baños transitorios” cuando la luz del día baja, entre otros “efectos colaterales” que causan molestias en la vecindad.
Algunos ejemplos
El predio en donde antes funcionaba el Hogar de las Hermanas Adoratrices, ubicado en ruta Nº 8; el inmueble abandonado donde funcionaba Pergamino Seguros, ubicado en Merced al 800; el que se encuentra en Merced al 200; el predio de grandes dimensiones en donde se erige el edificio en que años pasados se ubicaba el comercio Penarez, sito en Sarmiento entre avenida Alsina y España y cuyo fondo da a calle Pasteur; los inmuebles en total estado de abandono que se ubican en calle Mitre entre 9 de Julio e Italia; los altos del excine Ideal, los de la exfábrica Annan, son algunos de los espacios que conforman la interminable lista de espacios, sin contabilizar los terrenos baldíos, que son olvidados, consciente o inconscientemente, por sus propietarios y que afectan directamente a terceros.
Los propietarios tienen la responsabilidad de mantener en óptimas condiciones sus pertenencias pero en muchos casos esto no sucede. ¿Qué hacer cuando el vecino no responde a los llamados de atención? ¿Hasta dónde la titularidad sobre un bien impide el accionar estatal o judicial?
La intervención municipal
El Municipio despliega una labor enfocada a asegurar la limpieza y el mantenimiento de los lotes y de las edificaciones abandonadas, a través de intimaciones que realiza a los que incumplen con la obligación de conservar la higiene y la seguridad de sus inmuebles, exhortándolos a que realicen por sí mismos la construcción de cerramientos, el corte de pastizales entre otras acciones según el caso.
Existen bienes adquiridos con fines comerciales o especulativos, es decir que nunca fueron pensados para habitar. No obstante, en ellos también deben ser cumplidas todas las normas municipales. Cuando esto no sucede es el momento en que los vecinos tienen la posibilidad de actuar a través de una denuncia ante la Comuna, institución que debe intervenir habida cuenta que no es justo que la sociedad tenga que soportar el abandono (y las consecuencias que ello apareja) hasta que el propietario del bien resuelva qué hacer con él.
En este sentido vale mencionar que el Municipio interviene cuando se constata una denuncia en el 108, en el 147 o por Mesa de Entrada del Municipio a partir de la generación de un expediente. A partir de ese momento se toma cartas en el asunto yendo a verificar cuál es el problema que aqueja a los vecinos. Una vez que se registra fehacientemente la queja, el Tribunal de Faltas del Municipio intima al propietario del inmueble o del lote para que haga efectiva la limpieza del local o del lote. En caso contrario se procederá a labrar las infracciones de ley, las que establecen multas. En el mientras tanto el Municipio realiza el trabajo de limpieza o desmalezamiento correspondiente a la queja recibida de parte de los vecinos. Pero no puede entrar al inmueble, por ejemplo, a desratizar, como explicó días pasados en conferencia de prensa la funcionaria Fernanda Barrionuevo, de Saneamiento Ambiental.
No obstante el accionar municipal, que nunca va a ser suficiente cuando la negligencia es generalizada, la realidad indica que los terrenos baldíos y las casas en estado de abandono siguen existiendo y cada día se registran más.
Por este motivo LA OPINION, atentos a los reiterados reclamos de esta índole que realizan los vecinos, decidió buscar datos a fin de poder responder el siguiente interrogante: ¿Qué debe hacer un vecino que padece las consecuencias de ser lindero o cercano un inmueble o lote abandonado?
Línea 147
Dependiendo de la denuncia formulada por un vecino se verifica el área que interviene.
Si el predio, terreno, galpón, vivienda, exfábrica etcétera, está en malas condiciones de infraestructura, es decir si hay riesgos de derrumbe, hundimientos, y/o todo proceso que implique daños potenciales a las personas, el vecino debe llamar al 147 y la denuncia se deriva al área de infraestructura de Obras Públicas.
Si el lugar presenta deficiencias en cuanto a malezas, crecimiento de plantas silvestres, proliferación de plagas animales (ratas, comadrejas) o insectos (hormigas, arañas, mosquitos) el llamado también debe hacerse al 147 para que quede la constancia y se da intervención a Contralor Urbano.
Si del lugar en cuestión emanan gases, líquidos servidos, olores desagradables, agua, la denuncia se puede hacer efectiva a la misma línea para que de intervención al área municipal que corresponda (Obras Sanitarias, Gestión Ambiental, Bomberos, etcétera).
Proceso de control
Verificado el estado de situación, el personal municipal puede seguir dos caminos. Resolver la situación per se (limpieza, arreglo de pérdidas de agua, control de plagas), sin requerir de otra instancia. Se realiza un acta y por medio del Tribunal de Faltas ingresa al sistema formal de aspectos contravencionales a las ordenanzas municipales. El otro camino a seguir es realizar la inspección e intimar mediante el Tribunal de Faltas al propietario para que arregle la situación.
Ocupación irregular
Si el lugar en cuestión hace presumir situaciones de ocupación ilegal o apropiación del lugar para actividades ilícitas, el vecino, propietario o persona afectada debe dirigirse a la Policía o la Fiscalía, para que sea el sistema judicial el que tome las medidas que correspondan.
En estos casos, la posesión precaria debe otorgarla la Justicia; el Municipio no tiene facultades legales para tal situación. Sí, en cambio, la Comuna puede realizar trabajos de reparación, mitigación o prevención a costo del propietario o tenedor del bien si éste no cumpliera con las intimaciones del Tribunal de Faltas.
Compromiso comunitario
Baldíos, edificios y establecimientos comerciales abandonados deben ser el foco de atención de vecinos y funcionarios municipales para que sea concreta la decisión de avanzar de manera firme con las acciones destinadas a mejorar la seguridad comunitaria desde diferentes aspectos. Los vecinos deben denunciar pero el Municipio debe actuar de inmediato. No son pocos los casos que reciben los medios de comunicación, éste y otros de la ciudad, de gente que ha denunciado y no han recibido respuesta alguna de las autoridades.
No se puede dejar de lado que la existencia de propiedades abandonadas por la desidia de sus dueños son algo peligroso y un motivo de gran preocupación para los vecinos. Esto dicho más allá de lo estético y pensando en la salubridad de la gente. Días pasados se anunció que se realizan operativos por roedores en barrios e inmediaciones del Arroyo, pero la realidad es que la mayor cantidad de locales abandonados y edificios antiguos se ubican en el Centro, razón por la cual cada noche se ven caminar ratas de todo tamaño por la Peatonal y zonas aledañas, según el relato de los vecinos. También en el paseo se generan focos propicios en los sumideros e intersticios de los protectores de raíces, donde la gente inescrupulosa arroja deliberadamente residuos cuando cuenta con tachos para tal fin.
La problemática nos afecta a todos y requiere de un trabajo mancomunado de todos los actores sociales, ciudadanos y funcionarios municipales ejerciendo más control social de modo tal que todos puedan comprometerse de un modo más activo con estas situaciones, empezando por no ensuciar ni abandonar, continuando por reclamar a otros dueños un mayor grado de responsabilidad y terminando con la demanda al Estado para que ejerza su poder de policía.
Para recordar: los vecinos que adviertan una situación de estas características deben realizar su denuncia comunicándose telefónicamente al 108, 147 o acudiendo a Mesa de Entrada del Municipio donde se abrirá un expediente que registre la solicitud.
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