Se trata de la antena de la empresa Claro, ubicada en calle Beschedt, en plena zona urbanizada. Desde abril pasado tiene vencida la habilitación municipal provisoria, y la documentación presentada oportunamente es insuficiente.
De acuerdo a una investigación iniciada por el Tribunal de Contralor, la antena tiene su habilitación municipal vencida, y, oportunamente, no presentó la documentación que exige la ordenanza que regula la instalación de este tipo de tecnología.
La firma Claro obtuvo una habilitación provisoria en 2012 -durante la gestión del revocado Intendente Omar Goye-, que venció en abril pasado, sin que la empresa tramitara su extensión y regularización. En tanto, en febrero último, pagó un canon anual de más de 123 mil pesos, por cuatro antenas. Son escasos los registros administrativos sobre la ubicación y funcionamiento de esas estructuras.
La antena de Beschedt se encuentra “disimulada” en una estructura de madera, similar a la que recubre un tanque de agua.
Ante la queja de los vecinos que manifestaron su preocupación por el funcionamiento de la antena en zona densamente urbanizada, el Tribunal de Contralor remitió un pedido de información a la Secretaría de Desarrollo Estratégico, de cuya respuesta se desprende la falta de documentación presentada oportunamente por la empresa. Entre otras exigencias incumplidas, se destaca la falta de un informe ambiental y de impacto de la radiación.
De esa misma respuesta oficial, surge la ausencia, al día de hoy, de habilitación municipal.
Con este cuadro, el Contralor abrió una investigación para determinar las responsabilidades por las supuestas irregularidades administrativas en la entrega de la habilitación provisoria -dos funcionarios de la administración Goye rubricaron el permiso-, sin el respaldo documental correspondiente; así como de la continuidad de funcionamiento de la antena, más allá del vencimiento establecido en aquella autorización.
Los integrantes del Tribunal, Carlos Freire y Daniela Núñez, explicaron a ANB que el Ejecutivo deberá resolver si procede a la clausura de la antena; o vuelve a habilitarla, con la documentación pertinente, pese la situación de irregularidad en la que se encuentra la empresa Claro. (ANB)

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