Dominicanos, africanos y paraguayos son algunas de las nacionalidades que se incrementaron en los últimos diez años en la provincia. Historias de quienes dejaron su país en busca de un futuro mejor.
Dominicanos, colombianos, africanos, paraguayos y chinos son algunas de las nacionalidades que se incrementaron en la última década en la provincia. De Senegal llegaron a la provincia unas 40 personas, de República Dominicana hay unas 200 y la comunidad colombiana asciende a 300.
“Esta diversidad que tenemos en pequeña escala hoy es sólo el anuncio de lo que vamos a tener dentro de diez años cuando tengamos miles de inmigrantes, no sólo de estas nacionalidades sino de otras que aún no llegaron”, pronosticó Muñoz, quien puntualizó que en Buenos Aires ya hay africanos provenientes de Sierra Leona y Nigeria, quienes seguramente en un futuro llegarán a Neuquén, al igual que muchos asiáticos.
Neuquén es llamativa para los inmigrantes por la actividad petrolera, sus cosechas de frutas y la producción agropecuaria; en definitiva, por su fama de trabajo, principal objetivo de todos los migrantes.
“Dentro de diez años conviviremos con miles de inmigrantes de orígenes muy diversos. Lo que decimos es que aprovechemos este pequeño laboratorio migratorio para prepararnos y ser un maravilloso paraíso”, consideró Muñoz, quien agregó: “Caso contrario, si seguimos comportándonos con actitudes xenófobas y de rechazo, dentro de diez años viviremos en un maldito infierno, y eso sería muy triste”.
La Pastoral de Migraciones es un organismo que comenzó a funcionar hace más de treinta años de la mano del obispo Jaime De Nevares y que actualmente tiene como objetivo hacer cumplir la Ley de Migración 25871.
“Trabajamos muy duro durante veintidós años para derogar la ley de migraciones de la dictadura militar, que perseguía a los migrantes y generaba problemas a toda la comunidad. La nueva ley está cumpliendo diez años y está un poco atrasada en su cumplimiento”, comentó Muñoz.
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