Desde hace varias ediciones, EL DEBATE estuvo mostrando el basural que se generó en la escuela ubicada entre los Barrios Alberto, San Jacinto y Artesanía. Sin embargo, la Cooperativa Eléctrica, prestadora del servicio de recolección de basura, aseguró que el mismo se proporciona con normalidad y que todo se debe a la incorrecta disposición de los residuos.
“Ante el reclamo publicado el pasado 2 de agosto en el Diario EL DEBATE, y dado que el servicio en dicha zona se realiza con absoluta normalidad, una cuadrilla del sector de Recolección de Residuos se hizo presente en el lugar a efectos de constatar la situación.
En una calle sin salida ubicada entre el fondo de la Escuela Nº 5 y un terreno baldío se ha formado un basural producto del abandono y la tristemente incorrecta disposición de los residuos por parte de de distintas personas.
Si bien el servicio de recolección de residuos de los domicilios de dicha zona se realiza en forma permanente de lunes a sábado en el horario matutino, esto no ha logrado evitar que la gente arroje basura en ese sector.
Tal como está fijado en el Plan de Trabajo y en el Contrato mismo de Concesión, la Cooperativa, en tanto prestadora del servicio, no es responsable ni tiene la obligación de realizar limpiezas extraordinarias de predios como el que está en discusión.
Como lo viene haciendo desde siempre, la Cooperativa puede, en forma solidaria y junto al compromiso de los vecinos y las autoridades municipales, promover la búsqueda de soluciones a este tipo de problema, tales como una jornada de trabajo especial de limpieza en el predio.
La higiene urbana es un problema de todos, ya que sólo con la colaboración y buena predisposición de quienes habitamos la ciudad podemos mantener nuestras calles limpias”, indica el comunicado que intenta además de contar la realidad del servicio que presta la empresa, una toma de conciencia de no arrojar más basura en el lugar.
EL DEBATE nuevamente se dirigió a la zona en la jornada de ayer y pudo apreciar que la basura sigue acumulándose, pero no en los depósitos correspondientes, sino en las zanjas y en el suelo de un sector que no tiene ningún tipo de contención para que no se arroje este tipo de elementos.
Además se pudo apreciar que en el canasto principal donde sí se deben depositar los residuos, tenía en su contenido basura quemada y la zanja ubicada a sólo centímetros del canasto, también tenía residuos que aparentemente fueron encendidos.
Sin embargo, algunos vecinos molestos por la situación siguen criticando la recolección de residuos, aduciendo que debe hacerse con mayor continuidad, pero a la vez reconocen la falta de preocupación por los vecinos que arrojan basura en la zona.
Según los lugareños, el principal inconveniente lo genera “la gente que vive en el asentamiento”, que está ubicado sobre calle Pividal.
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