El Consejo Escolar también sigue ocupado. Alumnos, padres y los docentes fueron convocados por los bloques políticos para exponer la situación en el Concejo Deliberante
El 7 de mayo se desató este grave conflicto en Mar del Plata que aún no encontró soluciones de fondo. Más de una veintena de establecimientos educativos llegaron a estar ocupados por estudiantes y si bien en muchos establecimientos la toma fue levantada, docentes y alumnos coinciden en que “se hicieron arreglos menores pero obras importantes, ninguna”.
Al 7 de junio, siete escuelas continúan tomadas: la ESB 22, la ESB 2, la ESB 4, la ESB 9, la Media 4, la Piloto y la Media 23.
El desgaste de un mes de conflicto, los hechos de violencia que tuvieron lugar en varias escuelas y las amenazas que recibieron varios alumnos fueron los principales motivos que llevaron a los jóvenes a tomar la decisión de abandonar la toma en algunos colegios de Mar del Plata.
El temor infundido en el ámbito escolar fue uno de los motivos centrales por el cual en menos de una semana el número de colegios tomados descendió de 15 a 7.
Días atrás, jóvenes de la Escuela Nº 46 fueron agredidos por personas identificadas como padres. Emplearon golpes de puño y hasta un martillo para lastimarlos. Pocas horas más tarde, los jóvenes decidieron levantar la medida en este establecimiento ante el miedo que despertó la agresión.
Ante ésta y otras situaciones de violencia que tuvieron lugar durante las últimas semanas en el marco del conflicto, los protestantes decidieron suspender la toma en ocho escuelas en menos de una semana.
Sin embargo, según informaron docentes y alumnos, “los estudiantes que levantaron la toma continúan apoyando el reclamo”. Un grupo de jóvenes de la Escuela Nº 46, por ejemplo, se trasladó a la Escuela Piloto para acompañar a los estudiantes de esta institución en el plan de lucha.
Los estudiantes del colegio Mariano Moreno, que suspendieron la medida días atrás, se solidarizaron de inmediato con el reclamo de otros establecimientos educativos.
En materia de soluciones, “poco y nada” se hizo. El conflicto se originó a partir de la necesidad de mejoras edilicias en las escuelas de Mar del Plata: techos caídos, cables colgando, falta de ventanas, baños inundados, pisos rotos, paredes electrificadas y escasez de bancos y sillas, entre otros problemas.
“Se hicieron arreglos menores, pero obras importantes, ninguna”, señalaron este jueves docentes que participan de la toma del Consejo Escolar, que se mantiene desde el 7 de mayo, es decir, hace exactamente un mes.
Incluso muchas de las escuelas que levantaron la toma “no tuvieron la respuesta que se esperaba”. En definitiva, los problemas de infraestructura continúan prácticamente con la misma gravedad que el primer día del conflicto.
Dentro de los establecimientos educativos que continúan tomados, la ESB Nº 2 demanda “urgentes” arreglos, incorporación de mobiliario y mejoras edilicias en varios sectores del edificio.
La Escuela Media Nº 23 tiene desde hace tiempo su tercer piso “inactivo” por falta de obras. También en este colegio hay “aulas rutas y baños que quedaron inundados”.
La Técnica Nº 1, después del desprendimiento de parte del cielo raso de una de sus aulas, además de otros serios problemas de infraestructura, continúa cerrada.
La Escuela Piloto, que funciona en un antiguo edificio de grandes dimensiones, presenta “serios problemas edilicios” y “se necesita una importante cantidad de mejoras para garantizar el normal funcionamiento de la institución”.
De acuerdo con lo resuelto este jueves en asamblea en el Consejo Escolar, ubicado en Colón y Juncal, la toma del hall de este edificio seguirá llevándose a cabo. Los alumnos instaron a redoblar la apuesta, a no bajar los brazos y a aprovechar hoy el acceso a la banca 25 para difundir el reclamo y encontrar soluciones en la voz de los distintos bloques políticos.
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