Llegó a costar 430 pesos la bolsa de 50 kilos pero en la última semana se vendía a 280. La falta de trigo y la caída en la molienda fueron determinantes para la escalada. Ahora, estiman que seguirá en retroceso
Esa relación había llevado a la bolsa de 50 kilos a cotizar en el récord de 430 pesos, impulsada por la escasez. Esto no tardó en impactar en la producción de pan y pastas, que se encarecieron rápidamente. En Río Cuarto, el kilo de pan llegó a costar $ 22 en algunas panaderías céntricas.
Lo cierto es que después de pasar el cuello de botella, el inicio de la cosecha de trigo empezó a darle oxígeno al sector. Los productores, de todos modos, estiman que la alegría será sólo pasajera porque las hectáreas sembradas fueron pocas y los rindes se ubicaron por debajo de lo esperado por las bajas precipitaciones que se registraron en el invierno y el primer tramo de la primavera.
Pero la escalada de precios que se dio en los derivados de la harina en momentos en que la bolsa llegaba a su valor récord no tuvo el mismo comportamiento ahora. Los 50 kilos se ubicaron la semana pasada entre los 280 y los 300 pesos, lo que implica una caída superior al 30 por ciento. Si, por ejemplo, el pan siguiera el mismo camino, aquellas panaderías que lo tenían a $ 22 deberían venderlo ahora a $ 16. Sin embargo, los industriales panaderos explican que muy pocos tenían ese precio y que la mayoría había optado por no trasladar todo el aumento al mostrador.
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