Ingenioso: bahiense inventó un casco para motos con luz de freno

Ingenioso: bahiense inventó un casco para motos con luz de freno
Pedro Bonansea, un mecánico bahiense, llevó a la práctica una brillante idea para evitar accidentes de tránsito: Diseño un novedoso casco para motos con luz de stop incorporada.
El proyecto surgió tiempo atrás cuando conduciendo su camioneta, a punto estuvo de arrollar a un motociclista que circulaba delante suyo le frenó de golpe.

Ese susto le sirvió a Pedro para darse cuenta que la luz de freno en las motos está ubicada muy por debajo de lo que pueden alcanzar a ver los conductores de vehículos de mediano a gran porte. Suficiente como para que inmediatamente se le “encendiera la lamparita”.

“Como también manejo motocicletas enseguida pensé lo bueno que sería tener la luz de stop en el casco y que se vea con facilidad cada vez que oprimimos el freno”, contó Pedro al noticiero de Canal 9.

Claro que para llevar a la realidad el proyecto había que contactar con un especialista. Fue así que le llevó la inquietud a su amigo Fabricio, un especialista en temas de electrónica; y en sólo una semana, el casco prototipo estaba listo para probarse.

“Lo más complejo que tiene es el transmisor, que lo tuvimos que integrar por completo dentro del faro de la moto. Después el funcionamiento es muy sencillo: accionás el freno del manillar, se prende la luz de stop y automáticamente transmite la señal hacia el casco”, explicó Fabricio.

“Estamos muy esperanzados en que sirva como medida de seguridad vial. Para nosotros sería todo un logro que algún día alguien nos comente que este dispositivo lo salvó de un accidente”, manifestó entusiasmado Pedro, para luego adelantar que el siguiente paso es buscar la forma de comercializar las luces como un kit, listo para que cada motociclista lo instale en su vehículo.

En medio de un tránsito cada día más caótico y feroz, Pedro y Fabricio aparecen en escena con un novedoso y efectivo dispositivo para reforzar la seguridad en las motos.

Como todo gran invento surgió de una idea simple. Tan simple que resulta imposible no preguntarse, ”¿Cómo no se me ocurrió a mí?”

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