Desde el 13 de agosto un grupo de familias de Ingeniero Juárez se encuentra tomando un grupo de viviendas sin adjudicar en la localidad de Ingeniero Juárez a modo de protesta por la falta de respuesta de las autoridades del IPV ante sus requerimientos de techo digno.El Comercial pudo dialogar con una de las personas que se encuentra ocupando una de las viviendas, quien manifestó que los visitó “gente” del IPV y que eran 17 personas, 2 asistentes sociales y un abogado.
Hubo amenazas en referencia a que si sostenían la toma, les iniciarían acciones legales, además podrían perder sus planes sociales y hasta la asignación universal por hijos.
Por otra parte también se les informó que de persistir esa conducta, no podrían solicitar por el lapso de 10 años una vivienda del IPV.
El mismo interlocutor relató a El Comercial, que él formó parte de la toma de las mismas viviendas hace ocho años y en esa oportunidad funcionarios del IPV, también les prometieron que repararían las unidades habitacionales y luego procederían a entregarlas, pero nada de eso pasó. En esa reunión no pudieron utilizar los planes o las asignaciones porque no existían.
Sin acuerdos
La decisión de quienes entraron a las casas, es de arreglarlas y que les den la adjudicación de las casas con un plan de pagos de 30 años y por lo menos dos de gracia para poder tornarlas habitables ya que se encuentran en un estado lamentable.
En referencia a si había un grupo que pensaba cortar la ruta, explicó que se encontraban en estado deliberativo pero que por el momento no la cortarían, sin embargo volvió a insistir en que no piensan abandonar las viviendas y que vinieron para quedarse, porque son familias de muy bajos recursos.
Lamentó no haber tomado los nombres de los funcionarios del IPV, que vinieron a amedrentarlos, pero explicó que “nosotros somos personas de campo, hasta inocentes para manejarnos y no sabemos de estas maniobras legales. Estos nos están queriendo enroscar la víbora”.
Por lo pronto no se vislumbra una salida a la situación y la problemática de la vivienda en toda la provincia parece no tener solución puesto que las autoridades del IPV no salen a dar una respuesta de cómo enfrentar la desesperada situación de miles de formoseños que viven hacinados en viviendas con varias familias amontonadas.
Tanto en capital como en el interior la realidad se repite. Alquileres impagables y que no paran de subir, sueldos que no alcanzan para poder cambiar a un alquiler más económico, ampliar una casa es un caso difícil por el permanente aumento en los precios de la construcción. Al aparecer la vivienda prefabricada como solución, esta desaparece casi de inmediato ante la falta de planes oficiales para poder explotar esta alternativa.
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