Convocan a las familias de los ingresantes para comprometerlos con la nueva etapa.
La facultad de Ingeniería de La Plata pondrá en marcha en los próximos días una iniciativa inédita: invitará a los padres de los ingresantes para conocerlos, explicarles cómo es la vida universitaria que comienzan a transitar sus hijos, sus derechos, obligaciones, fuertes exigencias, la necesidad de sentirse acompañados. También los llevarán a recorrer las instalaciones, y charlarán con ellos autoridades, profesores, estudiantes avanzados.
“Si bien pareciera que los jóvenes están en condiciones de enfrentar esta situación nueva, el hecho de que sus familias conozcan los detalles y características del periodo que inician es sumamente importante, sobre todo para padres que no conocen la universidad y su funcionamiento”, opinó sobre la propuesta la integrante de la cátedra de Orientación Vocacional de la facultad de Psicología y del Centro de Orientación Vocacional y Ocupacional de esa casa de estudios, Mariela Di Meglio.
Precisamente, en 1 y 47 explicaron que pusieron el foco en las familias de los ingresantes en general, pero en particular de “aquellos que provienen de sectores sociales sin formación universitaria”.
Especialistas opinaron que convocar a los padres a la facultad es una medida “altamente positiva, y también innovadora como estrategia universitaria”.
“Fortalecer la base en los primeros años de las carreras es clave para favorecer la continuidad y el posterior egreso de los alumnos. Y para ello, el apoyo de los padres es fundamental”, indicaron en Ingeniería.
En la facultad de avenida 1 ya comenzó el curso de ingreso y con récord de inscriptos: 1.600 jóvenes.
El decano, Marcos Actis, y la profesora titular de la cátedra de Ingreso, Rossana Di Domenicantonio, comenzaron a recorrer las distintas comisiones “para presentarnos, hablar del funcionamiento de la facultad y de la importancia de obtener el título universitario”, apuntaron. Continuarán haciéndolo hasta mediados de febrero.
“Estudiar ingeniería demanda mucha constancia, y el apoyo de las familias tiene mucho que ver”, subrayó Actis durante la primera ronda por las aulas.
“Los que tienen padres profesionales seguramente corren con ventaja porque conocen sobre el funcionamiento de una universidad. Por ello, queremos invitar a las familias de quienes no cuentan con parientes que hayan pasado por la facultad, con el objetivo de contarles lo que significa tener un hijo universitario”, puntualizó el ingeniero aeronáutico.
Añadió: “Tener un título universitario no nos hace superiores, pero nos puede dar más oportunidades y contribuir al desarrollo del país. Y el título que obtendrán será para toda la vida”.
Desde la cátedra de Ingreso detallaron que “la convocatoria a los padres se suma a una serie de iniciativas que se vienen impulsando desde Ingeniería en los últimos años. Por ejemplo, en 2016 la facultad recibió a directores de escuelas secundarias de la región y del interior bonaerense con el fin de dar a conocer su oferta de carreras”.
“Asimismo, profesores de la unidad académica recorrieron diferentes colegios públicos y privados para hablar con alumnos que estaban por terminar el secundario”, contaron.
Desde el decanato destacaron que “el conjunto de medidas que se vienen impulsando para favorecer la inscripción y el egreso en las carreras, las cuales son consideradas claves para el desarrollo del país, viene dando resultados positivos”.
TODO HA CAMBIADO
La directora del Centro de Orientación Vocacional y Ocupacional de la UNLP, Teresita Cha, se refirió “al factor cultural, los antecedentes familiares, las prácticas sociales, los cotidianos y las realidades económicas” que atraviesan y conforman distintas “adolescencias o juventudes; claramente, no hay una sola”, realzó.
“Se pueden diferenciar bastante aquellas en que los recorridos vitales familiares estuvieron relacionadas con la perspectiva de que la educación superior siempre fue o es algo muy valorado, cuestión no relacionada estrictamente a lo económico sino a una manera de mirar el destino de sus propios hijos, de aquellas en que por ahora van comprendiendo, aún con ciertas dificultades, la importancia de que los jóvenes al menos terminen el secundario”, explicó.
Afirmó que “esto mismo define para el joven o adolescente lugares distintos dentro de las familias o grupos vinculares. Mientras los de la llamada clase media urbana han sido predominantemente “protegidos” y “cuidados” en sentido amplio y abarcativo, otros han debido asumir responsabilidades del mundo adulto mucho más tempranamente, debiendo arreglárselas normalmente en soledad, y para estudiar en la universidad es indudable que se necesita el apoyo de la familia o de los que conviven con los jóvenes. Que no necesariamente es el apoyo económico, pero sí el apoyo comprensivo para con algo que por cierto pueden conocer poco”, expresó la académica y orientadora.
Luego resaltó que “la escuela secundaria no ha promovido en estos últimos años hábitos universitarios, como organización, tiempos, ritmos de estudio, postergación de ciertas prácticas placenteras, que se tornarán imprescindibles para afrontar la nueva etapa. Por lo tanto, los jóvenes tienen que empezar a construirlos (esos hábitos) y a veces es necesaria la presencia de la familia para apoyarlos en esa “empresa”.
Teniendo en cuenta esas cuestiones, Teresita Cha calificó a la iniciativa de Ingeniería de convocar a los padres a la facultad como “altamente positiva, y también innovadora como estrategia universitaria”.
“El ingreso a la universidad significa, en el imaginario, un camino de cierta autonomía y de responsabilidad principal para los mismos ingresantes. Pero han cambiado mucho los tiempos, mucho los jóvenes, mucho los padres, y el tipo de independencia de hoy no es comparable con la de jóvenes de otros tiempos, por lo que la estrategia parece muy apropiada para la época actual”, remató.
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