La infraestructura vial en la región hace que los viajes sean una odisea

En diálogo con el diputado nacional Héctor Gutiérrez, LA OPINION supo que durante los primeros días del mes que viene se solicitarán audiencias en el Occovi y Vialidad Nacional para encontrar respuestas a las promesas que se hicieron en materia de obras en caminos de esta zona. El exintendente habló de la paralización de la autovía Nº 8.

El mal estado de las rutas que deviene en la falta de seguridad vial será el eje de la primera acción concreta que llevará a cabo el diputado Héctor Gutiérrez para esta región; para plantear esta realidad y cuestionar la paralización de las obras de la autovía Nº 8, solicitará sendas audiencias ante el Organismo de Control de las Concesiones Viales (Occovi) y Vialidad Nacional, una vez finalizados los recesos administrativos, en el mes de febrero.

“Estamos preocupados porque vemos a menudo que no se concretan las mejoras que en su momento se habían anunciado y este tipo de demoras afectan directamente sobre la vida de los usuarios de las rutas”, señaló Gutiérrez en la mañana de ayer durante una entrevista con el Diario.

“Ni bien comience la actividad formal, es decir el mes que viene, estaremos solicitando una audiencia con autoridades del Occovi y al mismo tiempo se cursará una nota para que nos reciban en Vialidad Nacional; muchas son las preguntas que tenemos para hacerles ya que la concreción de las obras no llega de acuerdo a los anuncios pertinentes”, anticipó el exintendente, que considera que el estado de los caminos “no es el que merecemos los argentinos” al tiempo que aseguró que la circulación de los vehículos creció en los últimos años a un ritmo vertiginoso “pero no tiene la misma relación con las inversiones que hace el Gobierno y esto se percibe”.

- A su vez detuvieron los trabajos en el medio anillo de circunvalación de la autovía Pilar–Pergamino…

- Mientras están anunciando la puesta en marcha de procesos licitatorios para construir la ruta que vincula Junín con Chacabuco, los pergaminenses vemos con resignación cómo la empresa adjudicataria del medio anillo paró los trabajos por falta de fondos; y esto lo decimos con conocimiento de causa porque nos informaron que los recursos esperados para esta época no llegaron.

Estamos analizando cada uno de los procesos que pasaron por nuestra futura autovía y la realidad es asombrosa; tenemos para recordar desde la concesión del Grupo Helport y Caminos de América hasta la intervención del Gobierno nacional quitándoles el poder para que quede en manos de Vialidad cuando sabemos que a pesar de no cumplir con los contratos de concesiones fueron compensados con una asombrosa suma de dinero.

- ¿Qué creen que podrán decirles en las audiencias?

- A esta altura uno conoce bien cuales pueden ser las respuestas; tenemos documentos con fechas y planos correspondientes a los trabajos que se iban hacer pero debemos gestionar de una vez por todas la intervención del Estado para garantizar la seguridad vial de los usuarios de rutas argentinas.

Rutas colapsadas y peligrosas

Las pobres conexiones entre ciudades y áreas productivas como Pergamino consisten en calzadas de doble vía angostas a punto tal que pocos centímetros quedan entre un camión y otro cuando ambos se cruzan en medio de una carretera de esta zona del país. Consecuencia de ello son dos problemas: por un lado, la inseguridad vial que genera por año más de 5.000 fallecimientos; además los tiempos de circulación y costos operativos encarecen los fletes debido a las demoras que se generan al querer llegar de un lugar a otros en momentos de cosecha.

La traza que surca el mapa de la Argentina, con pocas variaciones desde la sanción de la Ley de Vialidad en 1932, constituye un esquema complejo, compuesto por concesiones de rutas nacionales y provinciales, concesiones de autopistas y accesos a la ciudad de Buenos Aires, sin dejar de lado los corredores mantenidos por el Estado nacional o provincial. Cada uno funciona con sus propias reglas de inversión, mantención y cobro de peajes, acorde con lo previsto en cada contrato teniendo en cuenta que la red nacional está dividida en ocho corredores que cobran peaje.

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