Informe Especial: Gestión Poggi, balance de un año de gobierno

Informe Especial: Gestión Poggi, balance de un año de gobierno
Su acción de gobierno, su relación con la Nación y su nuevo rol en el peronismo puntano. Entrevista exclusiva con el Gobernador de la Provincia de San Luis.

— ¿Cuál es su impresión general sobre su gestión en la gobernación?

— Yo la valoro como positiva, fundamentalmente por dos razones: he procurado cuidar todos los logros de San Luis desde 1983. La continuidad de políticas de estado ha sido clave en el progreso de San Luis. Pero además pude llevar adelante una impronta nueva en algunos temas. Respecto a los logros, hemos seguido con esta escuela de administración, con una provincia con las finanzas sanas, con un presupuesto equilibrado, generando ahorro en las épocas florecientes y usándolo en épocas de depresión para mantener el nivel de empleo. Mantuvimos el porcentaje del presupuesto que va a la inversión pública, la política digital, la política de medio ambiente, la seguridad jurídica. En definitiva políticas de estado que trascienden los gobiernos de San Luis y han sido pilares del progreso de la provincia, como también los planes estratégicos como los de energía y agua que están definidos para los próximos años y transformados en leyes.

Además cuando asumí me comprometí con tres temas como aspectos esenciales. Primero darle un nuevo impulso a la política de viviendas. San Luis es pionera en la construcción de viviendas sociales al punto que una de cada dos familias vive en una vivienda construida por el Estado. Pero San Luis creció y hay nuevas familias, nuevos matrimonios, los hijos de los que ya tienen viviendas que entregaron Adolfo, Alicia, Alberto. Abrimos una inscripción a finales de la gestión de Alberto y nos dimos cuenta que hay más de trece o catorce mil familias jóvenes, cuyos integrantes tienen 32 o 33 años de promedio, que no tenían casa. A partir de allí definimos tres planes: Sueños, Progreso y Solidaridad. En definitiva, le dimos una vuelta de tuerca a la política de vivienda y en este primer año la consideramos exitosa ya que vamos a llegar a entregar más de dos mil. Y vamos a continuar, porque entregamos y automáticamente licitamos para darle continuidad hasta lograr que el 100% de los inscriptos tenga su vivienda. Quizá había algo de desconfianza de la gente al principio, pero he cumplido y eso me genera credibilidad para seguir adelante.

Otra política en la que hicimos un retoque es el deporte. El hecho de crear un Ministerio es darle el máximo rango en la agenda pública y sumar a lo mucho que veníamos haciendo, ligado al turismo y a eventos, una política de deporte en la escuela con los juegos intercolegiales, deporte en la tercera edad con vínculos con los centros de jubilados, y hemos hecho vínculos fuertes con los clubes para tratar de fortalecer las federaciones deportivas, aunque en eso estamos más lentos, porque hablamos de dirigentes que a veces piensan que todo debe pasar por su pueblo o ciudad y uno aspira a generar federaciones fuertes, provinciales. El sueño de los Panamericanos en La Punta suma un ingrediente adicional y motivador. El objetivo último de esta política deportiva es promover la salud, promover nuevos estilos de vida.

Y el tercer punto es el desarrollo de la cultura emprendedora en los jóvenes. Para eso dispusimos el programa Nuevas Empresas para Jóvenes sanluiseños que es una reedición de un programa que implementó hace 20 años el gobierno de Adolfo, acomodado a los nuevos tiempos. De entrada hubo casi mil ideas de toda la provincia con grupos de tres jóvenes. Se aprobaron 256 proyectos que transitaron por un proceso de formación. Por estos días se están inaugurando esas nuevas empresas.

A estas tres políticas, de vivienda, de deporte y de emprendedores las comenzamos este año y las vamos a profundizar en los próximos tres. Creo estos tres temas cayeron bien en la población, era una demanda de ellos y estamos cumpliendo.

— ¿Cómo están las cuentas fiscales de la provincia?

— Las cuentas fiscales están equilibradas. Tenemos una reducción importante en el ítem coparticipación federal. La reducción es en términos reales, ya que nominalmente los ingresos pueden aumentar un 12 o 13%, pero si el proceso inflacionario es el doble, en términos reales hay una caída. A mitad de año tomamos medidas de austeridad y logramos equilibrar las cuentas sin discontinuar ninguna política de obra pública ni ninguna política de estado en ejecución. Y vamos a finalizar el año con un presupuesto equilibrado, abonando aguinaldos y sueldos antes de las fiestas y cumpliendo con el cien por ciento de los proveedores. Siempre se dispone de una reserva como para hacer frente en las épocas cíclicas negativas. La provincia está sólida y es un trabajo de todos los días, el evitar los gastos superfluos, improductivos, manteniendo un estado chico con los servicios básicos como corresponde, tratando que el estado sea chico y que lo que crezca sea la economía.

— ¿De cuánto son las reservas de la provincia?

— Son aproximadamente el equivalente a unas dos o tres nóminas salariales. Es decir dos o tres veces el costo mensual salarial, que en Argentina es enorme. Luego de pagar todos los gastos como la obra, la política digital, todos los salarios, siempre tenemos resguardados reservas para afrontar meses de salario ante una posible caída brusca de la actividad económica. Pero eso lo vamos retroalimentando en meses más florecientes y lo volcamos a la economía en épocas en que hay que inyectar reservas a la obra pública para mantener el nivel de empleo. La política de viviendas inyectó fuertes recursos, entre todos los planes hay casi tres mil viviendas en ejecución, lo que implicó una fuerte inyección de recursos públicos y eso genera mucha mano de obra. Quizá una asignatura pendiente es que todos los insumos de las viviendas se fabriquen en San Luis.

— ¿Traducido en dinero cuál es el monto de esas reservas?

— Es una suma que debe rondar los 450 o 500 millones de pesos.

— ¿La idea de sumar una tasa sobre las naftas como lo hizo Córdoba tiene que ver con los menores recursos que llegan de Nación?

— Sólo en parte. San Luis se manejó siempre con sus propios recursos, con autonomía, pero muchas provincias llegaron a emitir monedas propias y al final de la película esas provincias terminaron siendo beneficiadas, porque se nacionalizó la deuda. Entonces, estamos en un país en donde los que hacemos las cosas como corresponde no tenemos premios. Lo que yo dije es: si todas las provincias van a cobrar una tasa adicional al combustible, San Luis también lo va a hacer. Esa fue la posición. Sabemos que Córdoba lo tiene implementado y hubo un planteo judicial de Nación. Hemos hecho estudios, estamos expectantes y he escuchado también a las cámaras empresariales, pero no lo descarto.

—¿Esos fondos serían destinado entonces para obras viales?

— Sí, pero por supuesto que eso requiere una ley y vamos a esperar el próximo año legislativo. Tenemos que ver cómo se comportan las otras provincias, no queremos caer tampoco en una falta de competitividad. Pero si todas lo hacen, San Luis también lo va a hacer.

— ¿Cómo marcha la obra pública en la provincia?

— Muy bien. En mi gestión voy a continuar con las carreteras indispensables, pero voy a priorizar en el presupuesto, la vivienda. En las gestiones de Alberto y Adolfo hemos avanzado enormemente con las autopistas y rutas. No es que yo frene la inversión en rutas y autopistas, sino que voy a priorizar la política habitacional.

La obra pública va bien. Creo que si nosotros sistemáticamente, como lo hacemos todos los años, invertimos casi la mitad del presupuesto en bienes de capital, todos los años se ve el progreso de San Luis. Estamos trabajando bien con los municipios para articular obras en conjunto. Y hay obras estratégicas como la avenida Eva Perón, gasoductos, se están terminando los diques La Estrechura, Estancia Grande y Boca del Río. A partir de allí vamos a diseñar las obras del uso de los embalses que sirven no sólo en el aspecto turístico, sino también los canales y acueductos que permiten desarrollar las regiones. La infraestructura en materia de salud, es muy buena y en casos puntuales estamos licitando edificios nuevos como en Quines o Fortuna, acabamos de inaugurar un centro de salud en San Luis; la maternidad que va a ser un salto enorme en la calidad del servicio materno infantil, la autopista que va a unir Villa de la Quebrada y Nogolí, el puente La Pedrera de Villa Mercedes que va a unir la Ribera con el resto de la ciudad, la terminal de ómnibus de San Luis, la de Tilisarao. Hay decenas de obras en ejecución que forman parte de una estrategia. Y a esto hay que sumarle el Plan Maestro de Energía y el del Agua, que son dos insumos que no pueden ser limitantes de nuestro progreso. En cada presupuesto anual hay una porción importante para ir ejecutando estos dos planes maestros. Se ha invertido muchísimo en energía y agua, pero ha crecido tanto San Luis y sigue creciendo, que hay que seguir invirtiendo. En definitiva, hay pilares de la inversión pública que van a ser referentes: la vivienda, energía y agua. Por supuesto acompañado de las escuelas necesarias, los hospitales necesarios, las comisarías.

— De hecho, en el presupuesto 2013 Vivienda es uno de los rubros que más recursos tiene…

— Sí, para la obra de vivienda hemos pensado en una suma cercana a los 800 millones de pesos. Si pensamos que nuestro presupuesto es de 6500 millones, más del 12 o 13% va destinado a eso.

— ¿Qué inauguraciones restan para este año?

— Inauguramos dos diques ahora y el próximo en enero o febrero, inauguramos las terminales de San Luis y Tilisarao, completamos las entregas de vivienda en San Luis y Villa Mercedes, otras 245 en Merlo. En el interior hemos confiado la ejecución de viviendas en los intendentes, eso genera un movimiento interesante porque al confiar en la intendencia, en las localidades más chicas se genera un movimiento de recursos humanos y material importante. Tenemos la ruta Beazley a Zanjitas, obras de agua potable en Villa Larca y de energía en el Departamento Belgrano. Y hay mucho pavimento que hemos hecho en conjunto con los intendentes, con el programa Construyendo con tu Pueblo, que la mitad es aportado por la provincia y la otra mitad por los intendentes; es como que adelantamos el fondo de la soja que reciben los intendentes para que puedan licitar las obras y estamos haciendo pavimento en 40 o 45 municipios que adhirieron a esta modalidad. La obra pública crece con un criterio federal.

— Si se define de forma positiva la postulación a los Panamericanos le va a tocar en su gestión iniciar las obras de infraestructura. ¿Cómo lo piensa?

— Eso se define en agosto del próximo año. La infraestructura de deporte va a requerir una asignación presupuestaria, aunque ya estamos haciendo obras como la cancha de hockey en Juana Koslay, la de trinquete y vamos a licitar la pista de atletismo en La Punta. Hay que pensar que una villa olímpica, que son unos dos mil departamentos, es el equivalente a las viviendas que estamos haciendo este año. Es decir que si planificamos con tiempo, podemos llegar al 2019 perfectamente con la infraestructura. Hay que pensar que somos representantes de Argentina y que la Presidenta, Cristina Kirchner avaló la postulación con una carta dirigida al presidente de la Odepa, que es la Organización Deportiva Panamericana y hay sponsores privados. Ojalá se dé este desafío porque está en línea con nuestra política deportiva, ya que se crea el concepto del voluntariado, el concepto de olimpismo, de solidaridad, de trabajo en equipo y se entusiasman más chicos. El legado que dejan los Panamericanos es muy importante. Equipos nuestros ya estuvieron en Guadalajara, Toronto y Río de Janeiro, sede de las próximas Olimpíadas y fuimos a Londres. Nos hemos nutrido de muchísima información. Hemos citado a todas las federaciones deportivas de la Argentina que estuvieron durante tres días en San Luis para darnos sus aportes y sugerencias a las propuestas de cada una de las disciplinas. Estamos trabajando con una enorme responsabilidad. El 31 de enero vence el plazo para presentar la propuesta, por lo que ahí no más, terminadito el Tour de San Luis vamos a presentar en México, ante la Odepa, el manual de postulación. Sabemos que Santiago de Chile va a participar, seguramente Lima y San Juan de Puerto Rico. Pero en definitiva la disputa con esas grandes ciudades es casi similar a la que tuvimos con Rosario: la gran ciudad con infraestructura ya hecha, versus un sueño, un proyecto y la necesidad de refundar una ciudad a partir del deporte y una región. Si bien es La Punta la ciudad que hay que votar, lo hemos planteado con un criterio regional y eso se ha entendido. A fines de enero presentamos la propuesta, en abril viene una visita de inspección, para corroborar lo que hemos escrito y se vota en Toronto entre julio y agosto.

— ¿Qué evaluación hace de los intercolegiales?

Muy buena. He pedido hacer un análisis de las escuelas que tuvieron poca o nula participación porque creo que no es por decisión de los alumnos, pero de 120 mil chicos que están en el sistema educativo, que hayan participado casi la mitad en la primera edición, es importante. Se han entusiasmado los profesores, directivos, los chicos. Se han hecho estudios médicos a los estudiantes y les pudimos transmitir a los papás que están bien, aunque en algunos casos tienen problemitas y los vamos siguiendo con el sistema de salud pública; es una consecuencia colateral pero es muy importante el significado de esos controles médicos. Los incentivos y premios son lindos porque hicimos instancias locales, regionales, premiamos a los que ganaron, pero también a los que más participaron. El resultado es positivo aunque hay cosas por mejorar, como las infraestructuras locales y regionales para que no haya una disciplina que no se pueda practicar por falta de infraestructura. El año que viene lo que queremos hacer es juntarlos con las Olimpíadas del Conocimiento de la ULP, las vamos a tratar de fusionar, de integrar porque son un premio al esfuerzo, al estudio.

— Es muy valioso lo de los estudios médicos porque permite desarrollar políticas de prevención. ¿Así se pensó?.

— Sí, tenemos las estadísticas, no hubo muchos casos con problemas de salud, pero se detectaron muchos problemas de sobrepeso, por lo que eso incentiva la política de los quioscos saludables que hay que reforzarla, ya que hay una ley y hay que aplicarla con todas las letras y alimenta la necesidad de que cada escuela tenga su playón deportivo, una materia en la que hemos avanzado porque vamos a inaugurar unos 10 o 12 playones y vamos a licitar otros tantos. Hay una muy buena idea que aportó Alberto que fue la semilla con la restitución de los restos de José María Gatica que queremos concretar el 25 de Mayo en el Palacio de los Deportes de Villa Mercedes que estamos remodelando; y hemos profundizado las actividades en las escuelas de boxeo porque nos hemos dado cuenta que es un elemento que contiene mucho a los jóvenes, queremos hacer un campeonato provincial amateur de boxeo. Hay unas ocho o diez escuelitas de boxeo y queremos que haya más en cada pueblo, en cada barrio, y las vamos a apoyar con equipamiento, con indumentaria y así vamos sumando disciplinas. Todo tiene como objetivo que el niño o adolescente estudie o haga deporte y se recree sanamente en los tiempos de ocio.

— ¿Cuál es la situación del campo puntano?

— El campo de San Luis ha tenido un progreso enorme por su tecnificación y diversidad de producción. Quién iba a pensar en San Luis en algodón, olivos, viñedos, trigo. El campo de San Luis se ha desarrollado enormemente y estamos con políticas que atienden tanto al grande como al mediano y al pequeño productor. A los pequeños productores los acompañamos con la erradicación de las viviendas rancho, la instalación de paneles solares de los que se han entregado más de 2 mil paneles, y Sol Puntano que enseña y es una escuela de producción con diferentes pruebas piloto y que capacita a los productores. Hay emprendimientos medianos y grandes que están dando un salto a la agroindustria: el productor de olivos ya piensa en hacer aceite, el productor de algodón tiene una desmotadora de algodón, el productor de uva aspira a tener su bodega, hay radicaciones importantes de producción de bioetanol. Nosotros aspiramos a que la política de campo dé una vuelta de tuerca y se transforme en una agroindustria, no necesariamente que el mismo productor primario desarrolle la agroindustria, sino otra empresa que en la provincia compre esa materia prima para que le agregue valor. Así se agrega una nueva fábrica y eso es trabajo. Con la política de campo estoy conforme porque se trabaja con el arraigo rural con los pequeños productores, con el acompañamiento de inversiones y se incentiva a los productores a asociarse para desarrollar la agroindustria, es decir, agregado de valor en origen.

— ¿Cómo calificaría la relación con la dirigencia rural?

— Respetuosa. San Luis siempre estuvo al lado de ellos, siempre. A principios de año nos juntamos por algunos períodos de sequía que tuvimos, pero ahora gracias a Dios el agua nos está bendiciendo. Algunos dirigentes, en aquel momento pedían la emergencia. Creo que salimos de ese proceso juntos, sin declarar la emergencia que hubiera desvalorizado los campos. Creo que se entendió. Por supuesto que discutimos, pero tenemos una relación respetuosa. Yo participo de todas las ferias que puedo, aunque no pude ir a la de la ciudad de San Luis porque estaba en la Feria Internacional de Turismo, pero fui a otras.

— ¿Cómo está el sector industrial y cómo puede afectar el posible fin de la promoción?

— San Luis es una provincia muy competitiva. Cuando un inversor mira las provincias, mira San Luis con mucho cariño para invertir porque hay un buen clima de negocios, porque tenemos un estado sano, una política de infraestructura, una política digital, de vivienda, porque se mantienen las reglas de juego. La promoción industrial se derogó hace 20 años con la famosa ley Sochi -Bordón de los 90. Se desvincularon las empresas que no habían cumplido y las que cumplieron se fueron consolidando. Les llegó el agua, el gas, las carreteras, las políticas de incentivo local, recursos humanos capacitados; es decir que son empresas que están consolidadas.

Al decir que vence la promoción industrial significa que en algunas empresas vence el año número 15, el último de promoción. Y en este último año las empresas ya están pagando el 95% de los impuestos porque la desgravación es sólo del 5%; o sea que hay que bajar el mito de la promoción industrial. Hay muchas empresas que llegan a San Luis y las que vinieron con la promoción, la inmensa mayoría están consolidadas. ¿En qué tenemos que trabajar? en la zona de actividades logísticas para abaratar costos de flete, en cómo hacemos que funcione el ferrocarril. Ese es nuestro tema y estamos avanzando. Con la promoción industrial hay un decreto nacional, el 699, que para sorpresa de todos (porque la promoción vencía naturalmente), hace dos años se sancionó y falta que se reglamente. Yo no pierdo las expectativas porque es un decreto presidencial, pero no hay que hacer del tema promoción industrial un mito trágico.

— Es que algunos gremios lo miden en cantidad de puestos de trabajo que se perderían…

— Hay que tomar los recaudos, pero quiero transmitir tranquilidad. La promoción industrial tenía un principio y un final. Por eso la provincia hizo una enorme inversión para consolidar las empresas radicadas. Si se reglamenta el decreto, algo que todos los días estamos impulsando, en silencio, con los gremios que hacen su trabajo, con la Unión Industrial, será infinitamente inferior a la promoción anterior; eso también hay que tenerlo claro. Vamos a trabajar para que se reglamente el decreto, vamos a seguir insistiendo, pero hay que sacarse el mito de que las empresas se van a ir. Sí tenemos que trabajar para optimizar el costo de los fletes porque San Luis es una provincia productora y los grandes centros de consumo están concentrados en los lugares más poblados a 700 u 800 kilómetros.

— Uno de los ejes indispensables para el crecimiento es la oferta de energía ¿Que está haciendo la provincia en esa materia?

— Con el Plan Maestro de Energía en 10 años tenemos que duplicar la oferta energética y en 15 años triplicarla. Para eso el plan involucra tres acciones concretas: incrementar la infraestructura energética, duplicar la estación transformadora de Luján, duplicar la línea que une Luján con San Luis, duplicar la que une San Luis con Mercedes; hacer más grande el caño de ingreso del gas natural a San Luis que entra por Mendoza. Nación tiene previsto una línea de alta tensión en el sur y ahí hay que hacer otra estación transformadora para dejar de depender de La Pampa y Mendoza.

En segundo lugar incorporar a la matriz energética energías alternativas. Aspiramos a que en diez o doce años la oferta energética, por lo menos en un 10%, sea producto de energías alternativas como biodigestores, energía solar, eólica, hídrica. Y en tercer lugar, optimizar el consumo como ahorro para volcarlo al progreso ya que creo que en muchos casos malgastamos la energía. Con este combo de tres medidas vamos a ir acompañando el crecimiento de San Luis. En el caso de la energía eléctrica no generamos, dependemos del sistema nacional, mientras funcione el sistema nacional vamos a armar un buena red de distribución.

— ¿Cómo marcha la exploración en búsqueda de petróleo?

— Culminamos con una primera etapa que es un pozo de estudio que hicimos en UTE entre la SAPEM Energía y la empresa Rovella Carranza, en una primera zona que es la de Beazley. El pozo de estudio da indicio de que debemos hacer nuevos pozos de estudio, es como que la información recabada permite salir a buscar un socio inversor adicional y todos esos estudios que hemos hecho van acotando el riesgo. En los primeros meses del año próximo vamos a avanzar en ese sentido. Estoy convencido de que en San Luis, por los datos que tenemos, hay vestigios de rocas madres, sólo que son celdas más pequeñas que en su momento no se exploraron porque abundaba el petróleo en el mundo. Es una política que la vamos a continuar pero vamos a buscar un nuevo socio de capital privado.

— El plan de inclusión ha tenido otra impronta con capacitación y la formación de cooperativas. ¿Por qué?

— El plan es el 20% de lo que fue cuando comenzó en una época crítica de Argentina. El otro 80% se fue insertando en la actividad privada, fue creando su emprendimiento, se fue jubilando y queda un núcleo de unos doce mil agentes que todos los días pensamos como mejorar su situación. Hemos realizado capacitaciones importantes con gremios, convenios con empresas, y está la tercer arista que es la figura de las cooperativas. La cooperativa es de todos y no es de nadie, por lo que hay que tener una cultura cooperativista especial, implica una mejora en los ingresos de los trabajadores, porque se los contrata para mantener un parque o un edificio público. Pero ese es el piso porque puede ser contratado por un club, una ong, una municipalidad. Nosotros tenemos que acompañar el crecimiento de las cooperativas. Vamos a asignarle a cada una tres tutores, uno que les maneje el aspecto contable, otro el aspecto societario y uno que maneje lo asociativo. Les hemos propuesto a jóvenes profesionales de las ciencias económicas, abogacía y psicología que nos ayuden a ser tutores.

Otro aspecto importante es la reglamentación de la ley de inclusión que la extiende a los particulares y municipios. Ese es un progreso enorme. Hicimos el puntapié inicial con un gremio que es la UTHGRA que incorpora a una persona con discapacidad física en sus brazos y tiene que regir en cierto horario, incluido con obra social y ART. Es algo que no tiene que ver con el derecho laboral, sino con la inclusión social. Es más, hay una propuesta de un banco de crear un call center domiciliario. Así, por ejemplo, una mamá sola, con tres o cuatro hijos que no se puede movilizar de su casa puede estar cuatro horas y trabajar para el banco sin moverse de su hogar. Eso es inclusión social de los privados. Y por supuesto que está controlado por el Estado porque la inclusión social debe dirigirse a los excluidos. Quien va a decir si es una persona que puede ser incluida, es el Estado. Así esto no se transforma en una precarización laboral donde se reemplaza un empleado de convenio colectivo por un incluido socialmente; eso no va a ocurrir. Apenas aparezcan dos o tres empresas que con responsabilidad social incluyan socialmente bajo esta modalidad que tiene respaldo constitucional, creo que se va a generalizar.

— ¿Cómo se están articulando la política educativa con el plan digital?

— Hemos procurado ligar la política digital con lo educativo porque tenemos las condiciones para hacerlo. Además de las escuelas públicas digitales, me he ocupado este año de visitar personalmente unas 300 escuelas, ya sea por el tema estampillas, intercolegiales, huertas escolares o entregas de compus. Y me he ocupado de trasmitir personalmente a los directivos y docentes la necesidad de que las compus se usen más en el aula. Tenemos la enorme posibilidad de la conectividad gratuita y así como se usa el lápiz, el cuaderno o la mochila, la compu tiene que ser un elemento diario. Todo este año me he ocupado personalmente e instruí al Ministro de Educación de que inculquemos esa forma de trabajo. Creo que en muchos lugares esa semilla ya germinó.

También estamos dando una vuelta de tuerca a las escuelas técnicas que en San Luis son más de 30 y en su momento fueron dejadas de lado por la legislación nacional. Queremos ligar la escuela técnica al mundo del trabajo y que el chico que sale de la escuela técnica, ya sea industrial, turística, ambiental tenga chances reales de insertarse al mundo laboral. Armamos un consejo provincial de escuelas técnicas, que lo presido personalmente, en donde vamos a generar un permanente vínculo entre el sector privado productivo, que demanda técnicos, y la escuela y el ministerio respectivo. Por ejemplo el Ministerio de Educación tiene competencia sobre las escuelas técnicas, pero si esa escuela es industrial, es el Ministerio de Industria el que tiene que arrimar los futuros empleadores, para que un supervisor, un gerente explique a los directivos qué es lo que se demanda en la realidad, afuera de los límites de la escuela. Eso va a permitir ir ajustando la enseñanza a la demanda real de la provincia. Para marzo o abril queremos hacer una gran jornada entre escuelas técnicas y empresas, articuladas por los ministros de cada área (Turismo, Medioambiente, Industria) para profundizar esa articulación.

La política digital aplicada a la educación y los técnicos que egresan de las escuelas son dos objetivos sobre los que vamos a estar encima. Además tenemos muchos incentivos como las estampillas, las entregas de compus, los intercolegiales, las huertas escolares.

— ¿Está conforme con la marcha del plan digital tras haber cambiado la conducción de la ULP?

— La política digital es la misma y yo la quiero profundizar aun más. El cambio se dio en la conducción de la ULP y no es más que eso. La política digital está intacta y estoy convencido que todos nuestros servicios públicos como salud, seguridad, educación y la administración pública en general, tienen que cabalgar sobre la plataforma digital y socializarlos más aun. La CIPE, la firma digital, son cambios culturales muy importantes, igual que lo que va a significar la historia clínica digital que estamos en pleno desarrollo y que aspiramos que sea uno de los logros del próximo año. Insisto: estoy convencido de que todas nuestras políticas tienen que cabalgar en la política digital.

— ¿Los fondos para esas políticas están garantizados?

— Sí. La ULP es un poco el motor de la política digital. Y a su rector le pedí mucha más integración con el resto del gabinete. Y tiene garantizado los fondos para que la Autopista de la Información esté en plena vigencia en cada rincón de la provincia. Imagínense que si cada año incorporamos sólo con los chicos de primer grado unas 12 mil computadoras, hay que hacer cada vez más inversiones, en fibra óptica, en antenas de WiFi, y todo eso está previsto porque el requisito numero uno es tener conectividad.

— ¿Los intendentes ayudan en este temas, con las antenas, por ejemplo?

—Algunos sí y otros no tanto. Creo que necesitamos un poquito de colaboración con la inversión de las antenas. El año pasado se hizo en el gobierno de Alberto y como parte del pacto con los municipios, una inversión en antenas. Pero siempre hay que invertir y eso es un beneficio para la localidad, por lo que seguramente conversaremos con ellos para ver cómo podemos aunar los esfuerzos.

— ¿Cómo evalúa el funcionamiento del sistema de salud provincial y las protestas por parte de algunos profesionales que lo integran?

— Al sistema de salud hay que abordarlo en forma integral: la salud pública y la salud privada. La salud pública tiene una gran infraestructura, equipamiento y excelente recurso humanos. La carrera sanitaria no se va a alterar. Sé que hay algunos embates para suspenderla, cambiarla, derogarla. Durante mi gestión la carrera sanitaria, que implica el bloqueo de título y exclusividad al sector público, va a seguir intacta. Salvo alguna complejidad que no tengamos la posibilidad de tener a un médico, podemos hacer un contrato de servicios con alguien en particular. Hay reclamos de médicos, de un sector, vinculados al aspecto salarial pero es un poco injusto porque dimos el aumento salarial este año de un 22%, el año pasado de un 25% y duplicamos el bloqueo de título. Es decir que entre los aumentos de los años anteriores y el desbloqueo, un profesional médico incrementó su salario entre un 80 y 90%. Esa es la realidad de los números y es cierto que hay inflación pero esa no es una variable que definimos. Nosotros damos los aumentos a principio de año, nos adelantamos a la inflación. A los médicos les pido la máxima prudencia porque en nuestra provincia los aumentos salariales son generalizados, una vez al año. Y en el caso particular de la carrera sanitaria ya tocamos el bloqueo de título, lo mejoramos.

Yo soy un defensor acérrimo del hospital público, la carrera sanitaria y los trabajadores de la salud y me da mucha bronca cuando pacientes que tienen prepagas bien caras y obras sociales prestigiosas se atienden en el hospital público, porque los sanatorios privados están colapsados o no son bien atendidos. Ese es un problema y por eso dictamos la ley de incentivo a la salud privada en donde si un sanatorio o especialista quiere mejorar su equipamiento, capacitarse o mejorar su infraestructura, accede a exenciones tributarias y beneficios impositivos para alentar esa inversión. Queremos que la salud privada crezca al igual que el sistema público. Es cierto que tenemos el problema de que en algunas localidades del interior no podemos radicar médicos, pero eso es un problema que no sólo tiene San Luis. Por eso avanzamos en el programa Radicar Salud, donde le facilitamos la vivienda al médico, se la vendemos en cómodas cuotas a cambio de que durante una determinada cantidad de años preste servicio en el pueblo, ya sea de la salud pública o privada. Y son políticas de seducción al interior. En Argentina abundan los médicos, pero están en las ciudades pobladas. Yo siempre digo que el sistema de salud de San Luis es una trinchera. Hay muchas cosas por mejorar, pero hay muy buenos profesionales, ha sido probado en emergencias, en tragedias y ha dado excelente y reconocida respuesta. En muchos casos, los que critican al hospital son los que no van.

— ¿Qué respuesta tuvo la nueva ley para el sector privado de salud?

— La legislación es reciente y hay algunos proyectos, hay propuestas de mejoras, pero es lento. A mí me gustaría que se mas ágil.

— El Gobierno está próximo a inaugurar la maternidad de San Luis . ¿Qué significará su puesta en funcionamiento?

— Va a ser un paso enorme en el progreso de la salud pública. También se pone en marcha la maternidad de Villa Mercedes. En particular la de San Luis va a tener la máxima tecnología y todos los recursos humanos. Y los partos y embarazos de riesgo van a terminar siendo seguros. Desde el punto de vista de la maternidad es bueno concentrar en dos o tres maternidades de la provincia que tengan la máxima tecnología y los embarazos con riesgo sean atendidos allí. Está probado que el índice de mortalidad infantil disminuye con esta forma de trabajar. Aspiramos a inaugurar la maternidad de San Luis en marzo, para el Día de la Mujer y eso va a generar un salto en calidad.

— ¿Va a ser gerenciada por el Ministerio de Salud?

— Sí, la de San Luis va a ser gerenciada por el sector público. En el caso de Villa Mercedes lanzamos un concurso de propuestas para que sea concesionado, con ciertas condiciones, al sector privado.

— ¿Por qué esa modalidad en Villa Mercedes?

— Porque fue planteado desde un primer momento así y es otra forma de que el sector privado crezca. La mortalidad infantil en San Luis es inferior a la media nacional y queremos que sea más baja, pero tiene su origen la mitad en el sector público y la otra mitad en el privado. Queremos que el sistema privado crezca en atención y una opción era hacer punta con una buena infraestructura en Villa Mercedes y ponerla a concesión del sector privado.

— ¿Qué respuestas tendrán los tratamientos oncológicos?

— En la provincia existe el centro oncológico, no así la oncología infantil. En el futuro hospital del niño, que va a estar pegado al Materno Infantil vamos a diseñar una sala de oncología pediátrica que va a hacer el 80 o 90% del tratamiento. Hay quizá cirugías o tratamientos específicos que lo mejor que puede pasar para la salud del niño es que se haga una derivación a un instituto de complejidad, pero que el resto del tratamiento para que no implique un desarraigo, se haga en San Luis. Esto está en proyecto y lo vamos a llevar adelante, pero siempre hay que tener en cuenta un tema: en el sistema de salud, la salud se cuida más cuando tenés cien casos por día para atender. Entonces con estas salas de oncología pediátrica buscamos que el grueso del tratamiento se desarrolle en San Luis, pero para una intervención quirúrgica haremos un convenio con un instituto especializado. Esto es lo que ocurre en el mundo.

— ¿El Gobierno va a reglamentar el protocolo para la interrupción del embarazo?

—La provincia va a aplicar el protocolo del Ministerio de Salud. Además tenemos como legislación vigente la ley objetores de conciencia y la de libertad de culto y pensamiento. Nosotros vamos a aplicar el protocolo que establece el Ministerio de Salud de la Nación y nuestra legislación. Es decir que ante cualquier caso, tenemos legislación.

— ¿Qué análisis hace de los índices de seguridad?

—No tenemos buena información estadística en seguridad. Esa es una autocrítica que hay que hacer. Tenemos que aplicar más la tecnología para que la información sea útil para tomar decisiones. De todos modos, estamos lejos de lo que ocurre en otros centros poblados donde la inseguridad tiene como consecuencia la muerte. En el caso nuestro las muertes obedecen más a accidentes viales que a delitos por robo a mano armada o asesinatos. Recursos humanos hay, porque en los últimos años se han incorporado además de los egresados de la Escuela de Policía, los auxiliares que yo he dispuesto que desde este año también pasen por la Escuela de Policía. Tenemos que potenciar aun más la tecnología, por lo que estamos adquiriendo 60 nuevas cámara de video vigilancia. Y una asignatura pendiente es sentarnos con los intendentes. La seguridad no es un tema exclusivo de la Policía. También tiene que ver con que una plaza esté iluminada, un baldío desmalezado, con el pavimento, con fijar un sistema de comunicación entre la policía y los vecinos. En este tema hemos avanzado en las reuniones barriales con el programa Conociendo a Quien me Cuida donde vinculamos a la autoridad del lugar con el barrio, pero siempre hay mucho por mejorar.

— ¿Cómo está San Luis en materia de Turismo?

— Es una de las actividades que más ha crecido en los últimos 10 años. Uno lo ve en la infraestructura hotelera, en los servicios de gastronomía, el desarrollo de nuevos lugares como Nogolí, San Francisco, la Costa de los Comechingones. En eso mucho tuvo que ver la infraestructura que aportó el estado con los embalses, llegar con el gas natural, los eventos deportivos y culturales, fundamentalmente en la época de baja temporada. Todos eso ha contribuido a que hoy existan muchos más días en el año en donde hay turismo. El objetivo es ir incrementando los días de turismo. En su momento eran 70 u 80 días y ahora estamos por el doble. Eso se ve cada fin de semana.

Ahora hemos adoptado una política de propiciar y fomentar congresos y seminarios, ya sea corporativos, empresariales o gremiales donde ayudamos en precios o auspiciamos. Así, la persona que se queda tres o cuatro días en San Luis en un congreso conoce y después vuelve. Más que difundir San Luis fuera de la provincia tratamos de invitar a que vengan a San Luis con la excusa de algún evento para que luego regresen. Hemos hecho una promoción especial en Chile, porque queremos que ellos pasen la frontera de Mendoza y lleguen a San Luis. Allí sí, particularmente, focalizamos una campaña. Pero en general la política es incentivar a que se desarrollen eventos de todo tipo en San Luis para promover el retorno de personas en otras circunstancias. Aun así hay margen para crecer porque en turismo hay muchos servicios, que es un gran elemento generador de mano de obra. Y nos falta desarrollar los perilagos, siempre con prudencia, cuidando el medioambiente y con todos los servicios que estén acordes al Tratado de Paz entre Progreso y Medioambiente. Eso es lo que está en agenda para los próximos tiempos.

— ¿También se apoyará en los eventos deportivos?

— Claro, con el TC, el TC 2000, la pelota paleta, el Tour de ciclismo. Y tenemos en proyecto algo que estamos conversando que es la realización el próximo año, en el mes de abril, del campeonato sudamericano sub 17 de fútbol, clasificatorio para el mundial. Sería compartido con Mendoza, pero la sede de Argentina sería San Luis y la final se jugaría en San Luis. Eso lo estamos conversando con la AFA. Sería un evento que nos ocuparía todo abril porque empieza el 2 y termina el 26. Tratamos de volcar los eventos deportivos en época de baja temporada y eso nos permite tener más días de turismo.

— ¿Habrá Carnaval de Río en 2013?

—El carnaval se va a realizar en marzo. Eso ya es una fecha instalada en nuestro calendario turístico y cultural, cuando está terminando la temporada.

— Las ediciones anteriores tuvieron muy buena repercusión, sobre todo en el sector comercial. ¿Qué espera para este año?

— Sí, es un buen momento porque para esa fecha ya empezaron las clases, el turista se fue y es como que le damos continuidad al turismo. Estamos trabajando para esta nueva edición, hemos hecho los acuerdos con quienes siempre nos ayudan en Brasil y lo vamos a llevar adelante.

— ¿Cuál es la posición de la provincia en cuanto a la minería y el medioambiente?

— Nosotros aplicamos a rajatabla la legislación de medio ambiente que es un tratado de paz entre progreso y medio ambiente, sin fundamentalismos; ese tratado dicho de otra forma es el desarrollo sustentable, sostenido.

La minería es una de las actividades económicas que supo ser una actividad importante. El granito, la piedra laja, y creo que así tiene que seguir siendo; lo que en San Luis está claro es que la megaminería o la minería que requiere de la aplicación de los productos químicos está prohibida. Creo que hay sectores o grupitos que con cierta mala fe y muy injustamente están haciendo quedar mal a San Luis como si en San Luis se desarrollara la minería a cielo abierto o la megaminería; y eso no es así, está totalmente prohibida. Esa es nuestra posición. Hay otras provincias que tienen su posición y la respeto, pero en San Luis no se está explotando la minería aurífera ya que no está probado que los productos químicos que incorporan no contaminen el agua. Pero la minería como tal es una actividad económica.

— En los últimos meses se han producido en el escenario social argentino algunas manifestaciones o protestas sociales como por ejemplo el 8N. ¿Cuál es su visión sobre esas manifestaciones?

— Creo que hay que escuchar y leer e interpretar los planteos del ciudadano, que fueron bastante masivos y sobre diferentes temas. Yo tomaría los temas, explicaría lo que tengo que explicar, escucharía lo que tengo que cambiar y lo cambiaría. Esa sería mi actitud como gobernante ante estas manifestaciones.

— ¿Cuál es la posición de la provincia de San Luis con respecto a la Ley de Medios?

— No estoy de acuerdo en entrar en una disputa entre el Gobierno y un grupo periodístico monopólico como Clarín; así está planteado el tema desde hace meses y a mí me parece que eso no es productivo. Como Provincia nosotros creemos que la competencia de legislar sobre el tema medios es provincial y de hecho dictamos una norma provincial, que no está en ejecución porque hubo un amparo que suspendió su aplicación, pero nuestra visión del tema es que legislar sobre la libertad de prensa es una facultad no delegada a la Nación, sino que es competencia del estado provincial.

Haciendo un paréntesis en este tema, si usted me pregunta si estoy de acuerdo con que un medio tengo monopolio de radio, televisión, diarios, y cubra todos los cables yo pienso que no, no estoy de acuerdo, lo que hay que ver es que este proceso que exige la ley de desinversiones no sea el mismo grupo que se divide, y sea el hijo el que se hace cargo de la radio, el padre de la tele, el sobrino del diario, como me parece que los medios que se están presentando lo están haciendo. Entonces para mí se altera el espíritu de la pluralidad, el espíritu de la ley. Yo no estoy en desacuerdo con el espíritu de la ley pero lo que pasa es que hay que ver cómo se implementa.

La posición de San Luis está al margen de esa disputa, Clarín y Nación, sino que estamos convencidos de que legislar sobre los medios y la libertad de expresión es competencia provincial y en San Luis siempre se ha garantizado la máxima libertad de expresión y tenemos la conciencia tranquila porque siempre fue así.

Lo que digo es: yo no estoy de acuerdo con los medios de comunicación tan grandes como el grupo Clarín que en muchas ocasiones ha influido fuertemente en poner presidentes o sacar presidentes y las experiencias han sido malas, porque sino el país sería otro. Ahora ¿cómo se implementa la ley o cómo se ejecuta, no estaremos en la misma situación pero solamente con nombres diferentes en cada uno de los medios?

— ¿Cómo define a la relación entre el Gobierno nacional y el Gobierno provincial?

— Me parece que el Gobierno nacional, que era lo que yo intentaba explicar por lo menos hasta ahora, ha separado claramente lo que es política partidaria de política institucional o vínculo institucional, que fue lo que yo planteé en un primer momento. Creo que eso fue entendido, quizás no por todos, pero hubo gestos de parte de la Nación en dirección a San Luis que esa situación se respeta. Cuando hay reuniones casi partidarias con gobernadores afines al Frente para la Victoria a mí no me invitan con lo cual están asumiendo que yo pertenezco a otro espacio político y cuando hay reuniones institucionales de políticas de estado generales me invitan y yo participo; y pido audiencias y mis ministros piden audiencias para plantear lo que le corresponde a San Luis con las políticas nacionales y en algo hemos avanzado en este primer año. Pero creo que si seguimos teniendo en claro esa división de lo que es político partidario y de lo que es institucional mi predisposición es de trabajar en coordinación porque primero están los ciudadanos.

— ¿Y usted cree que la Presidenta también lo ha entendido así?

— Yo interpreto que por algunos gestos que ella ha tenido, lo ha interpretado así. Personalmente he cruzado dos o tres palabras con la Presidenta, algún saludo en algún acto. El aval a los Panamericanos es un buen gesto igual que permitirnos licitar la ruta 7 y darnos los recursos o ella pagar la obra, aunque uno quisiera mucho más. Eso es lo que me permite decir que en algo hemos avanzado, por ejemplo, en respetarme como Gobernador ante actos o teleconferencias que tuvimos en San Luis es un gesto. Entiendo que son gestos que yo los valoro como diciendo que así se respeta la autoridad institucional de San Luis y no se mezcla con la política partidaria.

El año que viene cuando haya elecciones cada uno sabrá lo que tiene que hacer y veremos cómo sigue la relación. Yo aspiro a que siga bien, en armonía.

— Por esos acercamientos, los medios lo señalaron como demasiado cercano al kirchnerista. ¿Le molestó?

— A mí no me molestó, hicieron esa interpretación porque ellos creyeron que era el mismo caso que Chubut en donde ganó un gobernador que no era del Frente para la Victoria y al día siguiente era del Frente para la Victoria. Es muy diferente.

Pero como uno mostró respeto hacia la autoridad nacional porque cuando vino la presidenta a San Luis a visitar la planta criadero de cerdos creo que nunca se sintió tan cómoda como con su visita a San Luis. Yo compartí dos horas con ella…

— Convengamos en que tenía un día muy particular (marcha de Moyano)…

— Claro, por supuesto, estaba la marcha pero yo no le pedí nada. Después de 10 años de que no viniera un presidente de la Nación a San Luis, no pedí nada, nada. Eso fue de mi parte un gesto, lo que no significa que los ministros abrieron puertas y tuvimos vínculos y avanzamos en algunos temas pero hasta acá venimos con respeto institucional. Si seguimos de esa forma creo que es lo mejor que nos puede pasar a los puntanos y a la relación institucional. Hay que separar. Dos o tres meses antes de la elección cada uno sabrá lo que tiene que hacer, pero eso tampoco puede afectar un vínculo institucional. Esa fue desde el primer momento mi predisposición, siempre defendiendo los intereses de San Luis, nunca resignando las banderas de San Luis, siempre peticionando lo que le corresponde a San Luis pero hubo gestos que implicaron una relación institucional respetuosa. A mí me gustaría mucho más, pero bueno, voy caminando a pasos firmes.

— ¿Qué instrucción les da a sus ministros con respecto a este tema?

— Les pido que no dejen espacios vacios, porque los espacios vacios los van a ocupar otras provincias, que digan lo que tengan que decir en los foros federales, en las reuniones nacionales, que no dejen de participar porque es la forma de ver por dónde va la cosa en el resto del país y en las otras provincias y segundo para reclamar la porción que le toca a San Luis.

— La provincia tiene varios juicios en la Corte. ¿Cómo están esos procesos?

— Vamos a seguir reclamando, por supuesto. Seguramente haremos el acuerdo extrajudicial o judicial pero a medida que vayan avanzando en los acuerdos si la voluntad es el diálogo, terminar el pleito.

— ¿Qué deuda mantiene Nación con la Provincia a la fecha?

— La deuda está judicializada y según la última estimación que hicieron en Hacienda y Fiscalía de Estado es de casi un presupuesto anual, 6.500 millones; aunque habrá que descontar la ruta 7 cuando la concretemos. Pero hay una deuda que sigue vigente y sigue el camino judicial y no tiene que interferir que nosotros sigamos planteando que todas las políticas que diariamente se lancen seamos parte, no nos tiene que autoexcluir de ser parte de las políticas nacionales.

— ¿Cómo es la relación entre el Gobierno provincial y los gobiernos municipales?

— Es una buena relación. Creo que el pacto que se firmó en el gobierno de Alberto en 2010, fue muy abarcativo de todos los temas, desde las plazas integradoras hasta las obras por gestión municipal, pasando por los tratamientos de residuos, de hacer obras en conjunto, como las que estamos haciendo y que se llaman Construyendo con tu Pueblo en las que aportamos ambas partes y que llevamos adelante; incluso con intendentes radicales del Frente para la Victoria en Santa Rosa, en Anchorena, Fortuna, Zanjitas, Balde, tengo una muy buena relación. La relación que yo aspiro a tener con el Gobierno nacional es la relación que trato de dar el ejemplo y retransmitir con los intendentes.

Por supuesto que con los intendentes que son de nuestro partido político la relación también es excelente, tengo diálogo con todos.

— ¿Y en el caso particular de la ciudad de San Luis?

— Yo hubiese aspirado a tener un mejor vínculo de entrada. La ruptura del acuerdo Provincia-Municipios, fue inesperada para mí, sin haberlo conversado previamente y creo que injustamente cuestionado. En esto hay que sacar todo lo que es el mito de la autonomía municipal que se respeta a rajatabla siempre. Quizás eso alteró un poco el vínculo inicial, pero aspiro a que esto se reencauce para el bien de los vecinos. Si cada uno hace lo que tiene que hacer, porque hay competencias claritas que tiene cada uno y coordinamos algunas competencias concurrentes, creo que podemos trabajar en armonía, y esa es mi predisposición:

— ¿Cómo se resuelven las diferencias que surgieron a partir de que la Provincia hizo algunas obras en la ciudad de San Luis lo que motivó reclamos del Municipio?

— Lo que pasa es que las obras ya se estaban ejecutando, porque no es que fueron decisiones de mi gobierno, fueron acuerdos institucionales entre la Provincia y el Municipio anteriores, la avenida Eva Perón, la terminal de ómnibus, son obras espectaculares para la ciudad de San Luis, y creo que por lo que he escuchado el intendente está de acuerdo con ellas. Me parece a mí que podríamos haber avanzado más rápido si hubiésemos tenido de su parte un acompañamiento más firme. Creo que lo que alteró el vínculo inicial fue esta ruptura unilateral de un acuerdo institucional preexistente que habían suscripto dos poderes, el Poder provincial y el Poder Municipal y eso era positivo para ambas partes.

En el tema del carnet de conducir habíamos avanzado en provincializarlo cuando en realidad la política nacional apunta a un único carnet de conducir nacional. Desde el punto de vista de seguridad vial retrocedimos porque volvimos al carnet municipal. La Provincia había invertido recursos humanos y económicos pero respeté la decisión en el afán de no generar un conflicto en el inicio de la gestión de ambos, yo respeté la decisión pero no estoy de acuerdo. Esa ruptura inicial del pacto Provincia-Municipio alteró el vínculo inicial que ahora a través de algunos temas comunes que tenemos, como la necesidad de construir viviendas y los problemas manifestados por el intendente en materia de disponibilidad de agua y de cloacas hacen que nos juntemos. Lo está haciendo el ministro de Vivienda y el de Hacienda y Obras Públicas y estamos haciendo proyectos comunes que elevemos también a la Nación para que nos ayude con obras municipales y podamos avanzar en el cumplimiento de la construcción de las viviendas. Hay temas comunes que podemos trabajar en armonía si de las dos partes ponemos buena voluntad.

— ¿Hay incertidumbre en el sentido de que se repita el escenario de años atrás cuando el padre del actual intendente negó terrenos para construir viviendas, o los servicios básicos?

— Lo que me he propuesto es agotar las instancias en coordinación con la municipalidad para que las viviendas se hagan en San Luis, en la ciudad, aunque perfectamente tenemos la opción de hacerlas en La Punta porque La Punta es territorio fiscal provincial. Pero nos gustaría hacerlas en donde el ciudadano eligió vivir, entonces por eso que me parece que si pensamos en los vecinos, en los ciudadanos, los gobernantes tenemos que llegar a un acuerdo y ese es el camino que hemos iniciado en los últimos días.

—¿Y en qué aspecto los intendentes en general deberían poner énfasis para profundizar y mejorar la relación con la Provincia?

— En el caso en particular que yo les insisto, porque quiero cumplir, es con las viviendas de los inscriptos de sus pueblos. Lo que les pido a los intendentes es que nos ayuden con los terrenos y los servicios: agua, cloacas y la disponibilidad del terreno urbano. La Provincia hace las viviendas, para el cien por ciento de los inscriptos, y por gestión municipal en los pueblos más pequeños, en vez de llamar a licitación a una empresa y que venga la empresa y traiga mano de obra de afuera prefiero confiarle la tarea de la construcción a la Intendencia. Eso genera un movimiento interno bárbaro. Entonces el primer requisito para entablar un buen vínculo es que me ayuden a cumplir con el compromiso que no es mío, es de la política, porque los inscriptos son del pueblo, no son del aire, son de cada pueblo. Entonces debemos cumplir con la política habitacional, es lo primero que pregunto cuando llego a cada pueblo ¿en qué situación estamos? De allí en más todo es posible acordar, si tenemos buen diálogo y aunamos los esfuerzos todo es posible.

— ¿Habrá cambios de gabinete próximamente?

— No antes de fin de año, la gestión es muy dinámica y en función del cumplimiento de los objetivos que nos fijemos para el próximo año iré analizando cada área, pero no antes de fin de año.

Rescato un año en el que se produjeron algunos cambios en el gabinete. Uno va tratando de armar el equipo que más se amolde a la forma de trabajo de uno, en la medida en que se pueda y creo que en términos generales, el año ha sido positivo.

Traté de cuidar todos los logros de San Luis que vienen del año 83 a la fecha, cosa que no es habitual, porque muchas veces el que llega borra todo lo que hizo la gestión anterior como si estuviera todo mal. Y aquí fue exactamente al revés. La continuidad institucional de políticas de Estado exitosas ha sido la clave del progreso. Y le di una impronta diferente a algunos temas que han tenido la aceptación de la gente.

Yo he potenciado la cercanía con el ciudadano porque es mi forma de trabajo, el hecho de viajar mucho. El 80% del tiempo estoy fuera de mi oficina y el 20% dentro de mi oficina. Eso me ha permitido tener más vínculo con lo que pasa en las escuelas, en los hospitales, en el turismo, en las industrias, y poder ir ratificando o rectificando algunas políticas públicas.

Desde siempre le dedico muchas horas al trabajo y soy muy ansioso y quiero conocer los temas que me cuentan los ministros, por ejemplo qué pasa en Laboratorios Puntanos, qué pasa en la zona de Quines-Candelaria con el riego, los problemas de los pueblos limítrofes del sur provincial, los problemas de los barrios de San Luis y Villa Mercedes, cómo está el turismo en Merlo, en Carpintería, en Villa Larca y para eso hay que ir. Por eso tenemos como práctica habitual subir a un colectivo los viernes con una agenda y recorrer con los ministros, para dar respuestas puntuales a reclamos o necesidades. Hay cuestiones que con la simple conversación con un vecino de corrigen, hay otras que se trata de escuchar un sueño o una necesidad. Y hay otras que llevan un poquito más de tiempo pero si no lo hablamos y lo conocemos nunca lo vamos a poder resolver. Entonces esa es mi impronta de mucha cercanía con la gente. De hecho a Villa Mercedes voy casi todas las semanas y en San Luis estoy trabajando en donde desarrollo el grueso de mis actividades, pero no descuido el interior; trato de que el desarrollo de la provincia sea federal y equilibrado y para eso tenés que llegar a cada rincón. Voy a llegar a fin de año sin ningún municipio sin visitar, y es una práctica que voy a mantener a lo largo de los años. No es algo sólo de este primer año, porque me parece que es la forma de acortar la distancia con el ciudadano.

— ¿Con qué expectativas asumió en la conducción del Partido Justicialista?

— Asumí con muchas expectativas, mi primera participación; siempre fui congresal nacional ahora soy congresal nacional y vicepresidente del partido, lo que es un gran honor, haber formado parte de la lista Unidad, acompañar a Adolfo como presidente y comparto plenamente los dos o tres objetivos que él planteó en el acto de asunción, como es volver a recrear la mística de las unidades básicas, e incorporar con fuerza el concepto de la escuela, de la doctrina del peronismo, a los jóvenes y a los que ya no son tan jóvenes; y en salir a buscar a los compañeros que por algún motivo se han alejado o están distanciados y trabajar por la unidad del peronismo que ha sido uno de las claves de este peronismo invicto de San Luis. Siempre me van a encontrar militando en las filas de la unidad y nunca militando en las filas de las divisiones o las conspiraciones o los desencuentros. Entonces, como coincidimos con Adolfo en esa dirección y con Alberto como presidente del Congreso, creo que vamos a hacer una buena gestión en estos cuatro años, desde lo partidario.

Tenemos que empezar a pensar en las elecciones del próximo año desde lo político partidario, si bien no se elige gobernador, se eligen intendencias importantes, se eligen legisladores provinciales, concejales, y el peronismo quiere seguir triunfando desde lo electoral, con ideas y proyectos, y queremos que el ciudadano nos siga acompañando así que ya tenemos que empezar a pensar en lo que van a significar las próximas elecciones, sin descuidar por supuesto la gestión normal del gobierno.

Adolfo tiene muchísima experiencia en conducción partidaria y yo he aprendido mucho de él y las ideas que lanzó en la asunción las comparto plenamente. Vamos a trabajar en una gran armonía y con el resto del Consejo Provincial y los concejos departamentales.

— ¿Siente que en la próxima elección la gente va a plebiscitar su gestión?

— Puede ser. Creo que cincuenta y cincuenta. La gente mira a las personas, los candidatos y a la vez plebiscita una gestión. Yo diría que a la vez es compartido el éxito electoral del próximo año. Tenemos que acertar con los mejores candidatos que existen y a la vez en mi caso, demostrar que el acompañamiento legislativo a este proyecto es importante, que formamos parte de un mismo equipo y que conviene para la provincia que el peronismo siga triunfando. Creo que es una decisión del electorado compartido. Pero por supuesto que mira a los candidatos. Diría que es un cincuenta por ciento es la importancia del candidato y un cincuenta por ciento es dar un apoyo o no a una gestión de gobierno.

— ¿Los candidatos saldrán de consensos o de internas?

— Eso se va a empezar a conversar en las primeras reuniones partidarias del próximo año. El año pasado hicimos elecciones internas, para la elección partidaria buscamos el máximo consenso, vamos buscando la mejor estrategia desde lo electoral y en donde todos estén incluidos.

— ¿Tiene alguna consideración sobre el calendario electoral que estará en sus manos?

— También formará parte de la estrategia que definamos desde lo partidario, que es la columna vertebral de mi gobierno y la legitimidad a mi gobierno se la da el partido peronista, el frente que seguramente analizará las estrategias electorales, todos juntos.

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