El partido nacionalista reunió a 100 mil personas para denunciar que la canasta básica aumentó en abril un 17% y exigir la renuncia del gobierno del segundo país más poblado del mundo por "mala administración alimentaria".
A Singh lo responsabilizan por el alza del costo de vida. En una jornada calurosa, marcada por los congestionamientos de tránsito que las manifestaciones causaron en Nueva Dehli y otras ciudades del país, los seguidores del nacionalista Bharatiya Janata Party (BJP, Partido Popular Indio), la mayor fuerza opositora del país, exigieron la dimisión del Ejecutivo encabezado por el Partido del Congreso, que gobierna desde 2004 tras renovar su mandato en las elecciones de 2009.
La Alianza Unida Progresista (UPA), la coalición que lidera el Partido del Congreso, ganó un segundo mandato consecutivo en las elecciones legislativas del año pasado. Ese resultado marcó también su segundo triunfo electoral sobre el BJP y sus aliados, tras lo cual la oposición se sumió en una severa crisis interna. La inflación le da nuevos argumentos frente al gobierno de un país con 1.166 millones de habitantes.
Entre gritos y banderas con los colores insignia del BJP –verde y naranja–, las principales caras de la oposición lanzaron sus quejas contra el oficialismo. Según la líder del partido en el Parlamento, Sushma Swaraj, los manifestantes se reunieron en la capital india para "sacudir al gobierno y despertarlo de su sueño".
Según declaró Nitin Gadkari, presidente del BJP, durante un discurso ante la multitud que caminó hasta la sede del Parlamento en la capital, "siempre que el Partido del Congreso llega al poder, hay una subida de los precios de los productos esenciales".
El político, que sufrió un breve desmayo sobre el escenario debido a las altas temperaturas, recordó que la líder oficialista, Sonia Gandhi, prometió que los precios bajarían durante los 100 primeros días de la nueva Legislatura. Sin embargo, las cifras oficiales muestran que la inflación alcanzó una tasa interanual del 9,9% en marzo. El alza fue impulsada por los precios de los alimentos, que sufrieron un encarecimiento del 17,22% en la primera semana de abril.
En la presentación del presupuesto para el año fiscal 2010-2011, el gobierno indio reconoció que su mayor preocupación es el aumento de los precios de los alimentos. Sin embargo, el Ejecutivo señala que las escasas precipitaciones registradas en el monzón del año pasado perjudicaron las cosechas de arroz y cereales, de las que depende gran parte de la producción agrícola del país.
El líder del BJP dijo que previamente envió al premier una serie de cuestionamientos sobre el encarecimiento de los alimentos, pero se quejó de no haber recibido respuestas. "Nadie en el (Partido del) Congreso está en posición de darnos respuestas. Tienen políticas económicas equivocadas y están haciendo un mal gobierno", disparó.
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