La industria textil marplatense “no está creciendo como podría hacerlo”

El presidente de la Cámara Textil dijo que desde 2010 el sector no retrocedió pero que tampoco se expandió como lo venía haciendo a partir de 2003 y advirtió lo que puede suceder si no se promociona la producción local
Después del duro golpe que sufrió durante la década del '90, a la industria textil marplatense le llevó varios años empezar a recuperarse. Fue recién a fines del 2002 cuando el sector logró repotenciar su nivel de producción e iniciar un lento camino de restauración que demoró en hacerse sentir sobre los mostradores de la ciudad. Pero si bien desde aquel entonces -y hasta el 2010- el tejido vivió un proceso de sólido crecimiento, los máximos referentes del sector aseguran que durante el último año y medio la industria “no ha retrocedido”, pero tampoco “está creciendo como podría hacerlo”.

¿A qué se debe ese fenómeno? De acuerdo con el presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata, Guillermo Fasano, la calidad de la indumentaria fabricada en la ciudad (declarada “Capital Nacional del Pullover”) necesita “urgentemente” volver a ser promocionada a nivel nacional, como se hizo durante los años '70 y '80, cuando el 90% de los sweaters que se vendían en el país se fabricaban en las históricas plantas de tejido con diseño, calidad e identidad marplatense.

El titular de la cámara que nuclea a los fabricantes de la industria explicó en diálogo con El Atlántico que el sector necesita volver a ser promocionado porque, de lo contrario, “perderá preponderancia” en el mercado. Asimismo, debido al momento por el que atraviesa el país, los referentes de la actividad encuentran en el tejido una actividad que está en condiciones de expandirse y de generar una importante cantidad de nuevos puestos de trabajo.

-¿En qué estado se encuentra la industria textil en la ciudad?

-La industria textil de Mar del Plata tiene dos sectores diferenciados: el del tejido a punto, que es el famoso fabricante de sweater, concentra casi al 50% de la mano de obra. El otro 50% se refiere a la fabricación de indumentaria; camperas, ropa de surf, ropa casual y alta costura. En su conjunto, la industria se recuperó, se repotenció y se relanzó a partir del 2002 y 2003 cuando dejaron de entrar en forma indiscriminada los productos de afuera.

-¿El sector continúa creciendo como lo ha hecho durante los últimos años?

-Mar del Plata después de la expansión de los últimos años, hasta el 2010, necesita repotenciarse. Lamentablemente desde hace un año y medio nos estamos quedando. Mar del Plata no retrocede, pero no está creciendo como podría hacerlo. Y en este momento creo que el sector que podría generar mayores puestos de trabajo.

-¿Qué se necesita para que la industria continúe expandiéndose?

-Algo básico y fundamental: que se vuelva a vender a Mar del Plata como la “Capital Nacional del Pullover”. Hemos pedido al Municipio y al Emtur (Ente Municipal de Turismo) que en sus campañas publicitarias se promocione a la ciudad también como capital del pullover. A partir de ahí se van a generar seguramente mayores puestos de trabajo y un crecimiento sostenido, porque vemos que tenemos un potencial muy fuerte.

-¿Que podría ocurrir si no se concreta esa promoción?

-Nosotros necesitamos de eso imperiosa y urgentemente. Si no, vamos a ir perdiendo lentamente preponderancia en el país. Vamos a ir perdiendo la marca si no se toman acciones directas. No es una señal de alarma total, pero sí es una señal. Y es lamentable.

-¿Cómo está la actividad local en comparación a los años '90?

-Mar del Plata alguna vez fue 100. En los '90 bajamos a 30 y hoy estamos en un 50 o 60. Pero hoy no tenemos el esplendor de la década del '70 o del '80. Y todo ese crecimiento, junto con el crecimiento de la economía, nos permitió abastecer al 90% del mercado interno. El 30% de la producción de Mar del Plata se vende en los mostradores de la ciudad pero el 65% restante se distribuye en todo el país y en algunos casos se exporta. Entonces el crecimiento del país, es el crecimiento para nuestra industria.

-¿Qué condiciones se deben dar para volver a los años gloriosos de la industria textil en Mar del Plata?

-Eso no va a volver porque la época en que Mar del Plata era la única plaza que exclusivamente fabricaba sweaters, tenía características que hoy no puede tener. Había en ese entonces una producción artesanal. Durante todo el invierno los tejedores hacían pulloveres para vendérselos a los turistas. Pero en los '80 apareció la computación y surgieron las máquinas programables, y lo que hacía un tejedor en 30 días, una máquina lo hacía en un día y medio. Sin embargo en Mar del Plata no se ha perdido el oficio y ha quedado en la ciudad un producto de calidad y de exclusividad del diseño propio que no tiene Buenos Aires. Acá se trabaja con un diseño elaborado, colores exclusivos, mayor calidad, en menores cantidades… y la gente valora eso.

DISEÑO: UNA REVOLUCIÓN SILENCIOSA

-¿Qué aporte ha hecho el diseño sobre la industria textil marplatense?

-Se produce un fenómeno que es una revolución silenciosa. En sus orígenes, el fabricante tenía la técnica y eso es lo que se vendía, pero no tenían tal vez conciencia de agregarle valor a la prenda a través de un diseño. Los italianos que llegaron Mar del Plata se preocupaban por las cantidades que se hacían de cada modelo. Pero con las nuevas generaciones, la competencia de afuera y la de Buenos Aires, nos hemos dado cuenta de que el sweater marplatense tiene características o un estilo familiar de la ciudad, y lo que se está produciendo como revolución es que hoy ya las 30 empresas textiles más importantes tienen incorporados en su staff a un diseñador diplomado.

-¿Ese cambio apunta sólo al mercado interno?

-A partir de la reserva del mercado interno para la industria, se empiezan a generar las carreras de diseñadores, se desarrollan los diseños de autor y se crea una cultura a través del diseño, y termina siendo material de exportación, porque el diseño argentino terminó haciéndose conocido en el mundo.

-¿Existe la exportación de indumentaria marplatense?

-Si, pero es muy chica. Hay quienes encuentran la oportunidad de exportar. Nosotros decimos que se exporta el 5% de la producción, pero es difícil de calcular. Hay sistemas de exportación, pero el número es bajo. La producción se divide fundamentalmente entre el mercado local y los mayoristas que venden a otras localidades del país. Pero la exportación es también parte del desarrollo.

En números

30 empresas lideran la producción textil en Mar del Plata.

30% de la producción se vende en mostradores de la ciudad.

65% de la producción se distribuye en todo el país.

5% de la producción se destina a la exportación.

90% de los sweaters del de todo el país se fabricaban en nuestra ciudad durante la década del 70' y principios del '80.

Casi un 70% cayó la producción de indumentaria en Mar del Plata durantes los años '90.

4,5 millones de pulloveres se producen hoy por año en la ciudad.

50% de los sweaters de marcas reconocidas en el país, se fabrican en Mar del Plata.

40 años cumplió en el 2011 la Cámara Textil de la ciudad.

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